jueves, julio 27, 2006

Celular

Cosas que me ocurren:

- Si no llevo el móvil no sé qué hora es.

- A veces me vibran los bolsillos o la entrepierna y pienso: "me llaman", y resulta que no llevo el movil.

- Acostumbrado a perder el móvil particular o el del trabajo una vez al día, y encontrarlo llamándome... luego no encuentro las llaves del coche, o el DNI, o la tarjeta de crédito y me frustra no poder hacer lo mismo.

- Me despierto una décima de segundo antes de que suene la alarma.

- La agenda del teléfono me recuerda todos los cumpleaños como un secretario perfecto. Pero cuando lo leo no puedo llamar a felicitar, estoy liado haciendo otras cosas, y se me vuelve a olvidar.

- Cuando me llaman con número desconocido, íntimamente me encabrono.

- Cuando vodafone me manda esos mensajes con promociones estúpidas, me desilusiono.

- Cuando me llegan esos mensajes de "hay alguien que quiere conocerte" o similar... me da la sensación de estar registrado en alguna base de datos nacional de idiotas.

- Se me cae el móvil al suelo una vez por semana (con suerte), ¿me habrán inscrito ya en el listado nacional de torpes?

6 comentarios:

Caipi dijo...

Ya somos dos.
Me pasa lo mismo. Hay veces que hasta lo oigo sonar y no me llama nadie... ¿sufro alucinaciones? ¿me estaré volviendo loco?

Leonardo dijo...

Peligros de la vida moderna, que algunos los llaman (valga la redundacia en este caso por el celular).
Saludos.

bio dijo...

yo estoy investigando en la teoría de que antes de popularizar el movil probaron la capacidad adictiva del tamagochi y como vieron que funcionaba allá que fueron...yo estoy todo el día cuidando que tenga comidita, mirando que no se aburra, procurando que no se me pase ninguna alarma

HombreRevenido dijo...

Caipi, ¿verdad que hay sonidos que antes eran imperceptibles y ahora nos sobresaltan? Y a veces los ponen en las canciones y en los anuncios...
Lo de las alucinaciones también me pasa.

Leonardo, la modernidad ha colonizado nuestro subconsciente. De ese peligro mejor no preocuparse, porque ya está perdida la batalla.

Bio,tu teoría es muy interesante (además encaja cronológicamente). Vale, somos esclavos del móvil. Pero mi duda es: ¿el móvil lo sabe?

fredy dijo...

Lo peor que te puede pasar es que el jodio aparatito decida que ha llegado su hora de comer a las 5 de la mañana, porque yo no siendo, como no soy, hombre prevenido, olvide apagarlo. Si el efecto se produce ademas, un sabado por la noche, justo despues de sumergir lo que queda de tu inconsciente en las aguas etereas del mar morfeico, ya que el consciente se quedo en el bar, la disyuntiva "me levanto y lo apago"-"lo obvio a ver si se muere" pasa a ser un complejo y diabolico debate entre la neurona que te queda viva y la diosa pereza, que ademas de ser diosa es lo suficientemente persuasiva para conseguir que no hagas nada. Pasando del tema. Dos minutos despues, la historia vuelve a emprezar...

Odio los moviles.

HombreRevenido dijo...

Fredy, mis dilemas no son de ese calado. Pero cualquier aparato que perturbe los momentos prerresaca merece morir de innanición en plena noche del sábado.

La pereza es sabia.