martes, abril 24, 2007

Los martes: CINECLUB - 47 - Garganta profunda


Deep Throat - 1972 - Director: Gerard Damiano

Reparto:
· Linda Lovelace (Linda Lovelace)
· Harry Reems (Dr. Young)
· Dolly Sharp(Helen)
· Bill Harrison

Guión: Gerard Damiano
Producción y montaje: Lou Perry
Fotografía: Harry Flecks

Si hay un título legendario en el "cine para adultos" es éste, iniciador de una mitología, referente sociológico (sacando al hardcore de los circuitos clandestinos), metáfora antropofágica, pseudónimo posterior en escándalos políticos, azote del puritanismo, camino de Damasco.

Linda Lovelace, de cuyas virtudes artísticas hablaré luego, fue portada de la revista Time, y se convirtió en la primera gran celebridad del firmamento guarrete. Sin embargo el cine pornográfico, todavía muy lejos de la industria masiva que es en la actualidad, seguía siendo un submundo sórdido. Los 600.000 dolares que ganó la película en el primer semestre lo cambiaron todo. Ahora, pasados los años, sabemos que la recaudación acumulada (derechos de vídeo incluidos) supera los 600 millones. Reseñable, claro, si pensamos que la prota cobró menos de 2000 y Harry Reems, el hilarante tío del bigote, sólo 100.

"Garganta profunda" es, lo queramos o no, un símbolo de su tiempo, embajadora de la contracultura de los 70. Damiano conjuga el sexo explícito con una trama cómica (a veces queriendo, otras no tanto), se burla de los tópicos del cine convencional, elabora un compendio que bajo su envase burdo guarda una sutil ironía, un grito ahogado de la patria insatisfecha. Por eso su talento cruzó fronteras, era una mordaz bofetada que incluso fue proyectada, fuera de la sección oficial, en el Festival de Cannes (cuando los cannes eran cannes, y no los gatitos amaestrados que son ahora).

Los actores son señores peludos con la marca del bañador por encima del ombligo. Las actrices llevan permanente y nada de silicona. 100% natural. Eso, el guión surrealista, el montaje de imágenes alegóricas y el montaje, ejem, en general, hacen de esta película algo exquisitamente crudo, como el sushi.

Linda es anorgásmica. Se lo comenta a su compi de piso en una conversación en bañador junto a la piscina, como dos señoras hablando del color de sus cortinas nuevas. La amiga, claro, le organiza una orgía en el sofá. Como no funciona, va a pedir ayuda a un terapeuta, el Dr.Young. Esa insatisfacción es el conflicto inicial, que va derivando, en la medida en la que Linda supera estapas, hacia una búsqueda del amor anhelado. No se frivoliza, después de todo, se puede ser una buena americana, fundar un hogar, después de haberse comido unas cuantas pollas.
Porque si Linda Lovelace destaca es por su habilidad para relajar los músculos de la garganta e imitar a los tragasables, sin trampa ni cartón. Dando así con su punto G, ¡ops!, el golpe de efecto del guión, que sólo puede ser estimulado por un miembro de, ¡ops!, 9 pulgadas (podéis ir haciendo las cuentas pertinentes).

"Garganta profunda" es el símbolo de su tiempo, del desbarajuste, de la búsqueda de los nuevos valores sociales, en un mundo amenazado por la conflagración nuclear, impelido hacia la búsqueda del placer, no del hedonismo estático sino del comprenderse a uno mismo, dentro del viaje generacional, lleno de excesos, dioses caídos, desorientación y el veneno lento de la ignorancia al cuadrado (la ignorancia de ser ignorante).

6 comentarios:

Peibols dijo...

Esa relajación...
que envidia...

espersonal dijo...

Esta te ayudo a curar tu hipermetropia, no?

HombreRevenido dijo...

Peibols, son profesionales, juegan otra liga.

Espersonal, no, esto es un clásico, cine de vanguardia que no excita a nadie. Para lo de la hipermetropía ya estaba Xuxa.

Peibols dijo...

Xuxa y Rita Irasema... grandes mitos sexuales de las tardes de Telecinco.

meri dijo...

adoro esta peli!!! adoro a linda y todo lo que la rodea!!! viva linda lovelace! viva!!! y adoro tu gusto cinematográfico!

HombreRevenido dijo...

Peibols, no haré comentarios. Quizás empiece un blog nuevo sólo con ese tema.

Meri, adorable todo. Qué entusiasmo, qué vitalidad. Me encanta que te encanten las películas que elijo. Esta, sin lugar a dudas, es un clásico entre los clásicos.