martes, abril 01, 2008

Los martes: CINECLUB - 78 - Taxi driver


Taxi driver - 1976 - Director: Martin Scorsese

Reparto:
· Robert De Niro (Travis Bickle)
· Cybill Shepherd (Betsy)
· Jodie Foster (Iris Steensman)
· Harvey Keitel

Guión: Paul Schrader
Música: Bernard Herrmann
Fotografía: Michael Chapman

Los días se suceden con monotonía, uno tras otro, ninguno de ellos se diferencia del anterior ni del siguiente, son como eslabones de una larga cadena, hasta que de repente surge el cambio.
Eso es "Taxi driver", el cambio, la irrupción de Scorsese (de nuevo Scorsese, una y otra vez), la reinterpretación de la narrativa audiovisual, la ciudad desde el taxi, llena de imágenes inolvidables.
Vuelvo a esta película cada cierto tiempo como un conjuro, pero no puedo hablar sólo unos párrafos y luego abandonar el tema. Lo que escriba hoy se quedará corto, no puedo evitar cierto pudor al hacerlo.

Empecemos por repartir méritos:
- La dirección superlativa.
- Bernard Herrmann aporta su genio. El creador de la inolvidable banda sonora de "Psicosis" se despide del cine con un saxofón hipnótico, desgarrador; por Dios, qué bueno. Falleció la noche en que terminó la partitura inmejorable.
- Paul Schrader firma un guión escrito con las entrañas, un escupitajo in crescendo, una maravilla, equilibrada y misteriosa.
- Y Robert De Niro borda una actuación perfecta, controlando cada gesto, domando su cuerpo para mayor gloria del método y de su inmenso talento (muy desaprovechado después, por cierto).

Travis Bickle, insomne, asocial, el antihéroe por excelencia, recorre una ciudad a la que juzga corrupta, una sociedad que exprime los discursos vacíos para esconder bajo la alfombra el germen de violencia que la habita, la violencia como parte de la cultura norteamericana.
Algún dia llegará una verdadera lluvia que limpiará las calles de esta escoria.
A pesar de la distancia, de la brecha, trata de tender puentes que se derrumban sin esperanza. El humo de las alcantarillas, la monotonía del taxi, el odio (y su anvés, el tedio).

Inolvidables escenas, desde el archifamoso are you talking to me? hasta el desbaratado final (o debería decir doble final). La prostituta adolescente (sorprendente Jodie Foster), su chulo barriobajero (otro del método, un jovencísimo Harvey Keitel), la cita con Betsy, tan peculiar, su desquiciamiento leve, progresivo, su charla con el guardaespaldas, el espejo, la noche.

Un clásico esencial, una obra de acabado mugriento y sólido, llena de belleza, del equilibrio de lo incontrolable. Una película para llevar a una isla desierta. Quizás porque nosotros mismos, con nuestras buenas intenciones, nuestras neuras y nuestros bajos instintos, ya somos esa isla.
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4 comentarios:

RJ dijo...

Me pasa como a ti, Don Mono. Esta película tiene un "algo" que hace que de vez en cuando necesite volver a verla. Es muy especial. Tiene una atmosfera propia. Una historia que de alguna manera te dice incluso algo de tí mismo. Y la banda sonora es que ni pintada, acorde totalmente con la película. Un guión estupendo, sólido y ácido; las interpretaciones... Cada vez que la ves de nuevo, descubres alguna cosa nueva.
Un largometraje tremendo.
¡Saludos!

Rj

Chic dijo...

Scorsese es dios y Robert de Niro su profeta.

Una lástima que ahora lo repudie por DiCaprio. Que por cierto, ni flota, ni flotará.

Alberto Colombo dijo...

Peliculon !! Claro que estndo Robert De Niro para mi todas son buenas

HombreRevenido dijo...

RJ, excepcional con mayúsculas.
Te alabo el gusto.
Es cierto que tiene miles de matices que pueden descubrirse y redescubrirse con cada visionado. Además de ese final... del que habría mucho que hablar.

Chic, no es mal credo ese.
No me suena el Di Caprio ese, ¿en qué equipo juega?

Alberto, desde mi punto de vista De Niro se ha pasao de rosca, ya no se contiene como antes. Pero vamos, su presencia siempre se nota, y en esta película es capaz de rozar la perfección.