sábado, octubre 16, 2010

El finde: CINECLUB - 122 - Perseguido


The Running Man - 1987 - Director: Paul Michael Glaser

Reparto:
Arnold Schwarzenegger (Ben Richards)
María Conchita Alonso (Amber Méndez)
Richard Dawson (Damon Killian)
Jesse Ventura

Música: Harold Faltermeyer y Vassal Benford
Guión: Steven E. de Souza (basada levemente en la novela "The Running Man" de Stephen King)

Alegoría de enorme complejidad enmascarada como la típica película de venganzas y mandobles de los 80. También entonces daba reparo ser profundo.

Se nos plantea un mundo bárbaro en el que la economía se ha colapsado y la televisión sirve para controlar y apaciguar a las masas (¿ciencia ficción?). Allí hay cosas que no funcionan. Lo primero que se echa en falta en ese futuro es internet (la utopía de cualquier tiranía). El progreso se ha frenado de golpe- Estamos en el año 2017, cuando metes una contraseña no se ven los asteriscos (*****) y se puede enterar todo el mundo de tu clave. Lo dicho, un hábitat indómito.
Ojo, no todo es malo, entras en casa, dices: "tostada y café" y una máquina obedece sin excusas.

Ben "biceps-como-muslos" Richards se enfrentará a la gran epopeya del hombre moderno que busca ser libre. Ben Richards simboliza al autónomo.
Condenado por un delito que no ha cometido se ve obligado a luchar por la supervivencia, entre el regocijo de una sociedad indiferente a su sufrimiento. El demiurgo del juego, Killian (impagable su voz de hijoputa en la versión doblada), irá mandando tras de él a los 4 jinetes del Apocalipsis del autónomo.

Primero: El Profesor Subzero es la universidad. Schwarzenegger, con su careto de siempre, se enfrenta a ella con candidez. Parece una experiencia imprescindible y luego, a mitad de la película, ya se ha olvidado.

Segundo: Buzzshow, con su motosierra. Simboliza los constantes recortes de sueldo, de tiempo y de expectativas a los que se verá obligado el héroe.

Tercero: Dynamo, alude a los gastos fijos, la luz, el teléfono...

Cuarto: Fireball, el más obvio de todos, es el síndrome de burnout, cuando hueles a chamusquina cerca y resulta que eres tú mismo, completamente quemado.

Vencer a todos ellos será una bonita forma de empezar una revolución.
Argumento sublime en una versión que envejece bien, con guiños a la serie B (y rozando la serie C).

En la novela de Stephen King el protagonista secuestraba un avión y se estrellaba contra un rascacielos. Ojo con eso. Respeto para los autónomos. Que no nos toquen los huevos que estamos muy locos.

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4 comentarios:

Expatriado dijo...

iDe esta peli, en su momento, conocí dos doblajes diferentes, y los dos españoles de España (quiero decir, que no eran el español ese de sudamérica). En uno de ellos la película se llamaba "Perseguido". El otro era menos original y se llamaba "el corredor" (en inglés creo que se llamaba "The running man"). Cuando conectaban los de la tele ("the running man" era el nombre del programa) el público gritaba una cosa u otra en función de la versión. Un cachondeo.

HombreRevenido dijo...

Un comentario algo confuso, Expatriado, pero refleja a la perfección lo que fue esa confluencia de distintos doblajes (que no deja de ser otra cosa que la complejidad de la adolescencia).

Anónimo dijo...

A esta película le faltó el "quinto elemento": Nuestro socio desde-que-nacemos Agencia Tributaria. Cuando el autónomo cree erroneamente que ha tenido un mínimo beneficio Hacienda se materializa ante él y lo lleva a la casilla de salida.... sin un duro.

HombreRevenido dijo...

Qué razón tienes, Anónimo/a.
Esa aventura era perfecta para la segunda parte ("Perseguido 2, vuelve el puteo").
Cuando el héroe cree que ha vencido a todas las adversidades... llega el enemigo final.

Como a Schwarzenegger le van a sacar a escobazos del gobierno de California podría plantearse rodarla. En 3D, por ejemplo.