martes, mayo 24, 2011

Rotulador filosofal

Hoy he descubierto una cosa tan asombrosa que aún me estoy golpeando la frente, en un movimiento perpetuo, como esos gatos dorados de los chinos.

Primero os pongo la foto. Luego lo explico.


Veo alguna sonrisilla. ¿Qué? ¿ya los conocíais? ¿y por qué demonios no dijisteis nada?

Sí, la cosa de va de rotuladores (o retuladores, como les llamamos en mi pueblo).
No sé cuánto tiempo llevan en el mercado, tal vez 15 años, quién sabe, pero yo los he visto hoy por primera vez. Como simio curioso que soy he preguntado amablemente y... bueno, la respuesta me ha sonado a vacile, a choteo. "Oye, que estoy hablando en serio" he replicado. Y entonces me han hecho la demostración.

Son rotuladores mágicos de verdad. Escriben en un color, pero si pasas por encima de lo recién pintado uno de los rotuladores especiales (los blancos) cambia de color (exactamente al color del tape). Pintas amarillo, pasas por encima el blanco y se convierte en rojo. Pintas en rojo, pasas por encima el blanco y se convierte en amarillo.
No me digáis que no es la cosas más extraña y loca que os han contado en la vida.

Este tipo de cosas maravillosas están pasando a nuestro alrededor todos los días. Abandonemos el pesimismo de una vez.
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10 comentarios:

JimmySky dijo...

Yo, como tantas otras en mi infancia, los ví pero no los tuve. Siempre eran otros niños a los que sus padres les compraban estas cosas guays! Al menos los probé 1 vez y la verdad es que flipé en colores...

molinos dijo...

A mi lo que me perturba es que la tapa no sea del mismo color que el rotulador..o todas de color blanco...¡¡confusión!! ¡¡confusión!! vivimos tiempos extraños.

Nana dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nana dijo...

Pero profe, estos rotuladores los usaba yo hace veinte años con la mayor de las naturalidades (y eso que era una niña un poco repipi). Los daban de regalo al comprar un pack de esos de yogures... o a lo mejor era en los cereales; una se hace vieja y la memoria empieza a fallar.
El cuerpo del rotulador es del color en el que éste escribe per se, y el color de la tapa remite al color en el que se transmutará al repasarlo con el rotulador misterioso (que es blanco). Esto, usted que es fuente de sabiduría, y que conste que no es peloteo, ya nos lo ha explicado con su paciencia sin par, pero es que a molinos la veo un poco despistada.

HombreRevenido dijo...

JimmySky, en mi vida había visto una cosa igual. A mis 35 años recién cumplidos me quedé anonadado. No me extraña que fliparas.

Molinos, es lo que explica perfectamente Nana. El color de la tapa es el color en el que se transporta lo que acabas de pintar cuando lo pintas con el blanco. Es para mear y no echar gota. Haz la prueba.

A ver, Nana, ¿me quieres decir que tú tenías estos rotuladores desde hace 20 años y no fuiste capaz de avisarme o de soltar alguna indirecta, darme un codazo o algo? 20 años de mi vida tirados a la basura.
Tu explicación ha sido más clara que la mía. Ayer no era capaz de expresarme por la emoción.

Panjabi dijo...

Es decir, que pintas en amarillo, pasas el rotulador blanco y se vuelve rojo; y pintas en rojo, pasas el rotulador blanco y se vuelve amarillo... muy util la verdad ;-)

Rudo Curtir dijo...

Me encantaban, suponían todo un misterio para mí. Qué recuerdos...

HombreRevenido dijo...

Jeje, Panjabi, dicho así...

Piensa que si se te gasta el rotulador rojo antes que los demás (cosa que a mí me pasaba a menudo) siempre tienes reemplazo. Esa, además de la magia, es la única explicación que encuentro.

Rudo Curtir, no me acostumbro a que habléis en pasado de algo de lo que yo me acabo de enterar.

apple dijo...

Que infancia he tenido yo? no los conocía, tendré un trauma por ello.
Eso sí es pura magia.

HombreRevenido dijo...

Apple, de verdad, es asombroso.
Yo me he enterado con 35 tacos. Suerte que todavía estoy inmerso en la última fase de la infancia.