martes, febrero 28, 2012

Consagrados a lo secundario

"Cierta vez me preguntaron a mí qué cuadro prefería, y yo pensé que se referían a telas o a óleos y les expliqué que, como no veía bien, la pintura no me interesaba demasiado. Pero parece que no: se referían al cuadro de fútbol. Entonces yo les dije que no sabía absolutamente nada de fútbol, y ellos me dijeron que ya que estábamos en ese barrio de Boedo y San Juan, yo tenía que decir que era de San Lorenzo de Almagro. Yo aprendí de memoria esa contestación, siempre decía que era de San Lorenzo, para no ofender a mis compañeros.
Pero pronto noté que San Lorenzo de Almagro casi nunca ganaba. Entonces hablé con ellos, y me dijeron que no, que el hecho de ganar o perder era secundario (en lo que tenían razón), pero que San Lorenzo era el cuadro más científico de todos. Eso me dijeron, sí.
Se ve que no sabían ganar, pero lo hacían metódicamente".

(Jorge Luis Borges)



El de la foto es el gran Isidro Lángara (17 goles en 12 partidos con la selección española, exiliado tras la guerra civil e ídolo de San Lorenzo)
Cuando el fútbol era un juego de hombres con pelos en los huevos.
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4 comentarios:

Nancy Botwin dijo...

El gran Borges al rescate: la vida viene como viene, pero es crucial el método o cómo nos posicionamos en ella y afrontamos cada día.

Últimamente a casi nadie le quedan huevos para decir-hacer lo que piensa ni pelos para trenzar con gracia el desatino, ¿no le parece?

bicnaranja dijo...

Soy y seré del Real Zaragoza, equipo destinado a lo secundario de las ligas españolas. Tantos domingos de juventud viendo el fútbol desde un córner no se borran de la parte del cerebro que guarda las emociones, por muchos años o malos presidentes que pasen. Y cuando sea viejecito hablaré a mis nietos de un gol desde el centro del campo, con un vuelo que parecía eterno, en el último minuto de una prórroga de una final de Recopa. Y de una emocionantísima victoria en Montjuic sobre el Madrid en una final de copa que se vino a la ciudad donde ahora vivo. Partidos en los que los jugadores no se si tenían pelo en los huevos, pero sí sangre en las venas, orgullo en el corazón y una gran capacidad para emocionarnos con su juego.

Verillo dijo...

Yo sigo prefiriendo los cuadros de los museos o los que hay colgados en la pared de casa...de los demas entiendo poco...y me interesan menos..

HombreRevenido dijo...

Nancy Botwin, decía Kipling que había que tratar al triunfo y al fracaso (esos dos impostores) de la misma manera. Esto de la vida debería de ser una cuestión de estructura, de método, de actitud. Lo demás es demasiado vulgar.

Y sí, para avanzar hace falta exponerse un poco. Sin riesgo no hay arte.

Bicnaranja, cuando seas viejito dirás: "ya no hay fútbol como el de mi época". Es una constante universal.

El padre de Borges le dijo una vez: "mira, hijo, este mundo es tan raro que hasta puede que exista el Espíritu Santo".
Si hubiera visto el gol de Nayim no sé qué hubiera dicho ese señor.

Verillo, haces bien. Donde esté un buen museo...