lunes, julio 01, 2013

Quería

Ya lo sé, ya lo sé. Que al final se me echó encima la semana pasada y casi no pude escribir. Pero es que tenía que hacer un montón de cosas y entonces me entraron ganas de recoger y limpiar. Y cuando iba a recoger y limpiar me encontré un palillo, me puse a hurgar en la tierra y no veía el momento de parar.


No sé qué vamos a hacer con el agujero. Un teatro tal vez.
O mejor dos anfiteatros.

Es formidable la capacidad del cerebro de proponer el reto más descabellado cuando uno tiene que concentrarse en otra cosa. Es como cuando uno se pone a buscar algo y encuentra otra cosa. Eso me ha pasado a mí que busco un post y acabo enredado en esas webs de gifs hipnóticos. Entro en trance, me cambia el sueño y en modo sonámbulo hago cosas extrañas, como ver la Copa Confederaciones, por ejemplo.

Casi no pude escribir la semana pasada porque me saqué el carné de conducir trailers de ocho ejes.
Me apunté a judo y, no me explico cómo acabé en un templo shaolin haciendo la instrucción más severa. He aprendido a hacer cálculo mental en condiciones extremas, a desviar penaltis con la mirada, a levantar las bolsas de la compra con un gancho afilado agarrado a la garganta, he domado mi cuerpo y mi espíritu y soy capaz de romper paredes a cabezazos o mear sobre una mosca que vuela.


Quería escribir un post pero se me lió la cosa y acabé andando sobre brasas ardientes. Con lo caluroso que yo soy.

Se me ocurrió una idea magnífica para el blog, pero a la vez me surgió la posibilidad de jugar 64 partidas simultáneas contra la flor y nata del ajedrez nacional. Perdí las 64, pero les puse en apuros.
En realidad sólo les puse en apuros por mis preguntas malintencionadas: "esa cabeza tan grande tiene que ser muy adecuada para el ajedrez ¿no?", "¿tú siempre has sido una chica?" o "¿puedo sustituir a mi rey y a mi reina por estos playmobil?".


Quería escribir un post rápido y me he dado cuenta de que la única forma de lograrlo era no pensarlo.
Y ahora no me atrevo a releer lo que he escrito.
Pero escrito está.
Que no es fácil.

11 comentarios:

phaskyy dijo...

Muchas gracias por iluminarme con la táctica del ajedrez.
La usaré con mis contrincantes de Ruzzle. Seguiré sin ganarles nunca. Pero.... Y lo que me voy a divertir, que? Ehh?

Cesar Lasanta dijo...

Lo de proponerles lo del Playmobil es mala táctica. Te responderían que sí, y te propondrían seguir la partida a la ciega (sin que ellos viesen las piezas). Vamos, que quedarías peor que la escena de Bart Simpson dando simultáneas

Elvis dijo...

Pues para no haberlo pensado te ha quedado de lo más coherente...
Saludos.

Carmen J. dijo...

Pues sí que te ha cundido, sí.

Nisi dijo...

Pues yo me alegro de que no hayas escrito mucho, porque después de dos semanas fuera tengo muchas cosas pendientes por leer. Eso sí, ya he vuelto, así que ponte las pilas, eh? Que aunque sea verano, no vale relajarse!

aras dijo...

Jajajaja, lo que me he reído con el post... Se agradece después de un día duro de curro.
Para no saber que escribir, te ha quedado muy bien.

molinos dijo...

Hola me llamo Hombre Revenido y hace tiempo que superé a Faemino y Cansado que ya solo son los subcampeones del humor absurdo.

Te idolatro..que lo se pas.

Antónimo dijo...

¿¿¿Mear sobre una mosca que vuela???. ¡¡Diossss!!... es,es...¡¡ES MI SUEÑO!!.

No si yo ya... sospechaba que eras el mejor. Pero esto...

NáN dijo...

Y si la cabrona de la mosca se coloca en la vertical sobre tu cabeza, ¿que aconseja el maestro cholín?

Anónimo dijo...

¿Pero no te das cuenta que te echamos de menos?. Me tengo que ir de vacaciones y por supuesto te leere desde mi super-móvil, pero como sigas así voy ha empezar a cobrarte 50 euritos, por tardanza.
Piénsatelo.(je,je je)

¿Preparando otra aventura?

Rita.

HombreRevenido dijo...

Phaskyy, la máxima de todo ajedrecista que se precie es la siguiente: si se pierde, a reñir.
Con una buena discusión se disfruta hasta la partida más nefasta.

César Lasanta, otra opción es acabar confiando en la artillería, como en aquella partida de ajedrez del Pequeño Nicolás.

Elvis, ¿tú crees?
A lo mejor esa es la fórmula: no pensar nunca más.

Carmen J., cuando una semana se te va de las manos...

Nisi, a lo mejor ha sido eso, sentía que no venías y por eso no me motivaba. A partir de ahora, a tope.

Aras, hay que reírse y espantar los demonios. Bravo.

Molinos, sabes que subcampeón es muchísimo mejor, pero aún así me siento halagado.
Idolatré-monos los unos a los otros.

Antónimo, ¡me lo temía! ese es el sueño de todo simio con sensibilidad y sentido de la puntería.

NáN, mi consejo es que, en ese caso, hay que dejar a la mosca en paz.
Como dijo el sabio Gautama: "Más vale usar pantuflas que alfombrar el mundo".

Rita, preparo algo más gordo todavía que un Elige tu propia aventura. Mañana os lo cuento.