jueves, mayo 31, 2007

Ser-moneando


Para un buen sermón basta una madre, no hace falta ni una montaña (de hecho los más grandes sermones han sido siempre los domingos por la mañana en el pasillo), ni hace falta un dios concreto, ni trifásico, ni siquiera una muchedumbre. Por eso he desconfiado tanto de las bienaventuranzas. Para tratarse de un sermón, no sé, suena demasiado bien. He desarrollado un cierto recelo hacia las cosas que parecen demasiado perfectas.

Además está aquello que decía Chesterton, esa convicción de que los mansos poseerán la tierra dista mucho de ser una afirmación mansa.


Como esta semana va de fotos de roedores, atención a la de hoy, al sermonazo de la mamá capibara. No rechista ni Dios.

miércoles, mayo 30, 2007

Entre bostezos


Resulta que hoy acabo los malditos antibióticos que me están dando un sueño que lo flipas. Es tremendo, no sé qué me pasa pero ando dormido como un lirón mañanero, y eso que sigo enganchado a la Coca-Cola (gran anuncio, por cierto). Sin embargo que nadie se preocupe, que sigo currando, no vaya a ser que se acabe el mundo y me pille tocándome los huevos. Eso multiplica las ganas que tengo de salir un día por la noche, qué sé yo, a ver qué hay por ahí. Aunque algo tendrá que ver la luna (llenísima). Pero claro, ¿cómo podré salir por la noche si lo que de verdad me apetece es dormir?
El caso es que algo me mantiene alerta, tanto que andaba por la calle y casi piso un gato. Ha sido sin querer (yo andaba normal y el gato giraba una esquina despistado), pero me gustaría ver a muchos ninjas intentarlo.

Y nada, que iba caminando y pensaba en cosas.

Pensaba en que las pirámides mayas y aztecas no son otra cosa que las pirámides egipcias, pero pixeladas.

Y pensaba en eso que me pasaron el otro día por mail; eso de que si la gente no comenta en los blogs iban a hacer el messenger de pago. Y me he vuelto a preocupar, ya ves tú. Hasta que me ha vuelto a entrar el sueño.
Bostezo un rato más y sigo, ¿vale?.

martes, mayo 29, 2007

Animales Acojonantes (20) - LA RATA-CANGURO


La rata-canguro es un roedor encorvado, tirando a insignificante, que a las cualidades arquetípicas del hámster une un salto portentoso debido a sus extremidades inferiores, muelliformes y alargadas. Por lo tanto, su presencia suele ser celebrada en dos tiempos en cualquier reunión animal. Un instante inicial en el que es observada con ternura “oooh, qué mona”. Y un segundo momento, cuando salta y se escabulle en dos movimientos de centella: “ups, coño... ¿andestá?”

La rata-canguro es promiscua. No se lo digáis así, sin conocerla, pero es promiscua perdida. A los 2 meses ya es sexualmente activa. Tanto que a los 3 meses ya se ha repasado a toda su promoción, vienen de otras madrigueras, empieza una fase de experimentación, parafilias varias, otros roedores, otras especies, los anfibios tan lubricados, un rinoceronte (se comenta)... Qué diferencia ¿no?, con 16 años a los chimpancés todavía nos hace ilusión montar en los autos de choque.


Son de poco beber. Eso les permite sobrevivir en ambientes desérticos o pasar toda la tarde en una terraza con una fanta; les sobra morro. Precisamente en la boca tiene dos papos, como carrillos de la compra, donde la rata-canguro lleva a su madriguera los alimentos que encuentra. Siendo frecuente también que, en acampadas, lleven consigo pipas y semillas para pasar el día.
Esto último justifica que la evolución no las dotara de bolsillos, como sí hizo con sus primos lejanos de Australia.

Le gusta:
- Saltarse la ley de propiedad intelectual, la ley de prevención de riesgos y la ley de la gravedad
- El amor libre
- Las carreras de sacos

No le gusta:
- La arena ardiendo
- Los sobresaltos
- El velcro

Bucle cinematográfico (¿otra vez martes?)


A dónde vas
– Al cine
– ¿A ver qué?
– Quo Vadis
– ¿Y qué significa?
– A dónde vas
– Al cine
– ¿A ver qué?
– Quo Vadis
– ¿Y qué significa?
– A dónde vas
– Al cine
– ¿A ver qué?
– Quo Vadis
– ¿Y qué significa?
– A dónde vas
– Al cine

lunes, mayo 28, 2007

La urna y los fascistas

Este tema de las elecciones da para mucho. Bueno, para mucho tampoco, tal vez para un par de buenos chistes (nunca míos) y para algunas reflexiones irónicas tipo: "pues resulta que la vida sigue" o "y el lunes a trabajar de todos modos" o el recurrente (y verídico además) "¿pactos? ya verás qué pronto se ponen todos de acuerdo para subirse el sueldo".

Para mí, lo reconozco, es fácil dejar mi escepticismo a un lado y acudir a votar con ilusión. Vote en blanco o en color, lo considero un derecho, una de esas pequeñas cosas que nos unen, mucho más de lo que nuestras opinones diversas nos separan

Pero se me evapora el buen humor cuando veo a los matones de siempre actuar con absoluta impunidad.


Que alguien me diga, exceptuando en el feudo venezolano del amigo de Moratinos, ¿en qué país democrático del mundo se podría imaginar siquiera un hecho como este?
Me parece intolerable que los medios de comunicación pasen de puntillas sobre el tema. Me parece una vergüenza que ante la vulneración de una de las 3 o 4 leyes más sagradas de cualquier democracia, la policía autonómica no intervenga.

Si esa es la presión que esos hijos de puta hijos de mil putas se permiten ejercer frente a Imaz o Elorza, ¿qué no pasará en esos otros municipios perdidos, sin cámaras de televisión ni escoltas?

Sería un bochorno nacional, una humillación sin precedentes, si no fuera porque en el bochorno perpetuo... ¿qué importa una amenaza de más o de menos?

Que me encierren por loco


El paraíso es un sueño
pa qué te voy a engañar,
aquí todo tiene dueño
como en la vida real,
ya tiene dueño el paisaje,
el aire, el agua y el mar,
y el dinero es de un malaje
que no sabe ni sumar.
En el reino de los mansos
el masoquista es el rey,
por quererte sin descanso
soy un fuera de la ley,
y aunque yo no te merezca,
torpe, lacio e indeciso,
yo soy el guapo que pesca
atunes en el paraíso.
El paraíso no tiene ni pecado ni serpiente,
que me muerda ni me tiente
ni principio ni final,
ni gracia si no es contigo
dormir la siesta al abrigo
del árbol del bien y el mal.

En la costa del Edén
hay un nido de tunantes
y por chulos que les den
por donde salta el levante
que me llamen infeliz y
que me encierren por loco
si no es bonito vivir
siempre nadando con chocos.
Dame un beso de tornillo
antes de ir a la alcoba,
que lo mejor del morrillo
será mi tarta de boda,
no será lo qué pedías,
pero soy quién más te quiso,
no se pescan to los días
atunes en el paraíso.
El paraíso no tiene ni pecado ni serpiente,
que me muerda ni me tiente
ni principio ni final,
ni gracia si no es contigo
dormir la siesta al abrigo
del árbol del bien y el mal.

Mira si estamos casaos,
si pasamos de la gente,
que nos quiten lo bailao
y reviente el que reviente
ya no hay nada que me importe,
yo cumplí mi compromiso,
no se pescan por deporte
atunes en el paraíso.

Javier Ruibal

sábado, mayo 26, 2007

viernes, mayo 25, 2007

Ese oscuro objeto del deseo


Como particular homenaje a la Campaña Electoral, la Academia de Chimpancés obsequia a sus lectores con un capítulo especial que aclarará muchas dudas y dará para una profunda reflexión en la jornada de ídem.
Hoy hablaremos del culo.

Pero no hablaremos del culo de Fernando, ni de Roberto, ni de Miguel, ni del otro Fernando, ni de Trini, ni de Lorenzo, hablaremos del culo en general, un espacio personal y por tanto político.
Por qué nos atrae el culo, consciente o inconscientemente, es algo que obedece a atávicos instintos reproductores, y seguramente a una cierta fasinación por (en ese orden) lo oculto y lo agarrable.
Ojo, que además es una zona erógena, lo queramos o no, y a las zonas erógenas (el cerebro, el cuello, etc...) se les debe un respeto profundo. Así que nada de bromas.

A lo que iba. David A. Holmes, del departamento de psicología de la Universidad Metropolitana de Manchester, se aburría y decidió crear una fórmula que pudiera describir la calidad objetiva de un culo (aunque todos sabemos que jamás se ha dado el caso de un culo sin una persona acompañándolo, moviéndolo y dándole lustre).
La fórmula, para las mujeres, es la siguiente:

(S + C) x (B + F)/T - V


Donde: S es la forma (estado de forma y forma en general), C es la circularidad, B es el factor rebote, F la firmeza (cuyo estado perfecto sería "como una cama confortable"), T la textura de la piel y V el llamado ratio vertical (simetría con la parte delantera superior, para que nos entendamos).

En los hombres cambia, por lo visto:

(S + M) x (L + F)/ T - O


Entran tres nuevas dimensiones: M es la musculación, L la delgadez y O la simetría en general.

Los números que se dan a la ecuación provienen de una lista de descripciones. Para calcular la B (factor rebote): “Después de un golpecito tiembla durante 30 segundos” eso te otorga un 2, mientras que “durante el aerobic ni siquiera tiembla” te da un 5.
Holmes insiste en que si la gente se fija en el culo de los demás se fijará también en el suyo, y al verse en el espejo decidirá preocuparse un poco más por su salud. Es eso o que la ciencia a veces es aburrida y no está de más perder un poco el tiempo pensando en lo de siempre.

El culo masculino por antonomasia sería el de Brad Pitt, según los estudios de este señor (aunque imagino que no será algo que dure eternamente). Parece que en el culo masculino no hay dudas, no hay tendencias, no hay dialectica.

En el femenino, por el contrario, parece que hay un abanico de opciones que dividen a lo opinión pública. Lo diré sin los tecnicismos del sujeto: por una lado el culo maternal, redondeado, prominente de Jennifer Lopez, por el otro, el culo atlético, imposible, de Kylie Minogue.
Decía Coleridge que todos los hombres nacen aristotélicos o platónicos. Quizás exista la misma dimensión para los culos. Aunque, en el fondo, si ambos dan las más altas puntuaciones es porque no hay un solo arquetipo.

Ese es el mensaje: cada hombre o cada mujer debe buscar el culo que más le guste, utilizar la fórmula o recurrir a su instinto, sin dejarse influenciar, sin integrismos, sin avergonzarse por decir "¡Sí, qué pasa, a mí me gusta la carne!", sin acaparar demasiado, un culo que te apasione por la persona que hay delante.

Y así también son los partidos políticos (partidos, como los culos; políticos, como los culos).

jueves, mayo 24, 2007

Acorazado de antibióticos


Aquí sigo, sobrellevando lo mío, con un dolor sordo (nunca mejor dicho) que me impide concentrarme. Y si me cuesta pensar... ¿qué mejor que escribir una entrada? si total, a mis lectores les da igual la calidad mientras sea gratis.

Y nada, que sin querer me ha salido una metáfora. Yo soy así, me meto el dedo en la nariz y me sale una metáfora, verde y negra. Pues eso, que pensaba en el juego de los barquitos (que luego MB adoptó) y me he dicho, si allí había portaaviones, submarinos, fragatas, lanchas anchas, ¿por qué no un mono con un flotador de pato?. Porque desde el domingo por la noche se suceden los impactos, pero sigo a flote. Tocado, de acuerdo, pero nunca hundido.


Aunque no todo ha sido negativo en este tiempo, recordemos lo que os contaba de los semáforos. Si ya los habéis visto no necesitáis más explicaciones del prodigio. Pero prometí imágenes para los que estáis lejos. Y ayer recibí un mail de yo tbyo, confidente anónimo que además de felicitarme mi cumpleaños me envió este vídeo que pone imágenes a lo que yo conté. Infinitas gracias, amigo/a.




El semáforo en cuestión sólo sirve para documentar la nueva tecnología, está en Pamplona y tiene una particularidad que de momento no tienen los de aquí, tiene también cuenta atrás en el rojo (bastante práctico ¿no?).

Pues eso, que voy mejorando, poco a poco.

miércoles, mayo 23, 2007

Menos mal que me queda algo


Tras una tarde de ayer chunga, y una noche tirando a regular, he pedido hora en el centro de salud para que me miraran el oído. El diagnóstico: otitis y perforación de típano, una pedazo de perforación muy clara y muy redonda (sic). Así que entre antibióticos y drogas variadas voy pasando la mañana, un poco preocupado. Aunque no me da pa quitarme de trabajar. De todos modos, cada vez que os quejéis, os recomiendo que veáis el vídeo que posteaba ayer Nacho: ejemplo de superación que pone la piel de gallina. Olé.

Como compensación voy a hablar de fútbol. Aunque prometo ser escueto (por una vez).
Empiezo: el Celta de Vigo fichó a Stoichkov como salvador, y yo celebraré su descalabro. Si es que cuando uno se empeña en hacer las cosas mal e irse a segunda... hablando de segunda, estoy sorprendido por lo del Huesca. Me cuentan que está haciendo una temporada impresionante, y me alegro. Nunca entenderé el uniforme que lleva, la verdad, sé que es un tema banal pero no me hace sentirme identificado (aceptaría el pantalón blanco). De todos modos, recuerdo ir de niño a verles, recuerdo a Petón, recuerdo ir a San Sebastián en autobuses, cuando nos jugábamos la permanencia en 2ªB (uff, ¿cuánto tiempo hará de eso?). Espero que tengan mucha suerte, aunque el ascenso a segunda es dificilísimo. Veo los equipos: Rayo Vallecano, Burgos, Sevilla B, Éibar... y me parecen inabordables, pero es un éxito enorme jugar el play-off, claro que sí, confiemos.

Los árbitros siguen siendo la cara bochornosa de nuestro fútbol, con su decisión de hacer mal su trabajo a propósito. ¿Cuánto durarían en cualquier otro trabajo semejantes caraduras?
Quieren ser protagonistas de un final de liga apasionante, ojalá no lo consigan. Todos se habrán quejado: el Madrid de un par de expulsiones y un par de penalties y de que hace frío y ahora calor, el Barça de lesiones clave (Eto'o y Messi), pero ahora ya no va más. Para el Sevilla sería un éxito sin precedentes, para los otros dos aspirantes, una liga más o menos no tiene demasiada importancia. Pero explícaselo ahora, jeje. Yo, mal que me pese, creo que el Barça tiene ventaja; el Madrid depende de sí mismo, pero visita al Zaragoza. Veremos quién tropieza. Habrá fiesta, seguro.

Ah, otra cosa, un caso que podría darse: el Madrid gana en un empate a puntos con el Barcelona y en el triple empate. El Sevilla, por su parte, gana en el empate directo con el Madrid. ¿Qué pasaría si en la última jornada el Madrid y el Sevilla van ganando claramente sus partidos y el Barça sabe que ganando provoca el triple empate (título para el Real Madrid) y perdiendo o empatando le da la liga al Sevilla?
Bueno, hipótesis malvadas a parte, yo creo realmente que el Barcelona iría a ganar el partido, aunque eso beneficiara al Madrid.

Y ya acabo (he dicho que sería breve ¿no? jodo...) con el partido de esta noche. La final de la Copa de Europa entre el Milan y el Liverpool. Partidazo con mayúsculas, colección de tópicos, 11 contra 11, el fino estilista contra el duro fajador, vendetta (por la final de Estambul en 2005), histórico, ganará quien marque el primer gol, los de Rafa Benítez ponen el sabor español, será clave el balón parado, habrá un ambiente de gala, todos los ojos pendientes bla bla bla.
Yo me quedo con dos detalles.

El primero es Gerrard, el líder espiritual, jugando detrás del punta, tapando a Pirlo, el afluente del juego milanista, y llegando al gol.

El segundo, claro, Kaká. Un solo despiste de Mascherano o los de la línea defensiva, y este tío te vacuna.

Ninguna fiebre me podrá alejar del televisor esta noche. Es lo que único que me queda.

martes, mayo 22, 2007

Los martes: DESCANSO


Después de 50 ediciones del Cineclub me tomo un descanso. Recapitulo un momento.

Los bingueros (Mariano Ozores, 1980) - Toro salvaje (Martin Scorsesse, 1980) - Todo sobre mi madre (Pedro Almodóvar, 1999) - Los Goonies (Richard Donner, 1985) - Martín H (Adolfo Aristaráin, 1997) - El club de la lucha (David Fincher, 1999) - Grease (Randal Kleiser, 1978) - Manhattan (Woody Allen, 1979) - Monty Python's Life of Brian (Terry Jones, 1979) - Tierra (Julio Médem, 1996) - El Rey León (Rob Minkoff y Roger Allers, 1994) - Casablanca (Michael Curtiz, 1942) - La jungla de cristal (John McTiernan, 1988) - Airbag (Juanma Bajo Ulloa, 1997) - El hombre que mató a Liberty Valance (John Ford, 1962) - Matrix (Larry y Andy Wachowski, 1999) - Matrix reloaded (Larry y Andy Wachowski, 2003) - Matrix revolutions (Larry y Andy Wachowski, 2003) - Instinto básico (Paul Verhoeven, 1992) - Trainspotting (Danny Boyle, 1996) - Ciudad de Dios (Fernando Meirelles y Kátia Lund, 2002) - Bar Coyote (David McNally, 2002) - Mulholland drive (David Lynch, 2001) - Carrie (Brian De Palma, 1976) - Atrapado en el tiempo (Harold Ramis, 1993) - Dublineses: Los muertos (John Huston, 1987) - El gran Lebowksi (Joel y Ethan Coen, 1998) - Tarzán de los monos (W.S. van Dyke, 1932) - Adaptation: el ladrón de orquídeas (Spike Jonze, 2002) - 24 hour party people (Michael Winterbottom, 2002) - Memento (Christopher Nolan, 2000) - Los dioses deben estar locos (Jamie Uys, 1980) - Ring: el círculo (Hideo Nakata, 1998) - Azul oscuro casi negro (Daniel Sánchez Arévalo, 2006) - Dogville (Lars von Trier, 2003) - Zoolander (Ben Stiller, 2001) - El robobo de la jojoya (Álvaro Saenz de Heredia, 1991) - Pulp fiction (Quentin Tarantino, 1994) - American splendor (Shari Springer Berman y Robert Pulcini, 2003) - Y si no nos enfadamos (Marcello Fondato, 1974) - Beautiful girls (Ted Demme, 1996) - Lost in translation (Sofia Coppola, 2003) - E.T. el extraterrestre (Steven Spielberg, 1982) - Cyrano de Bergerac (Jean-Paul Rappeneau, 1990) - Tron (Steven Lisberger, 1982) - Juego de lágrimas (Neil Jordan, 1992) - Garganta profunda (Gerard Damiano, 1972) - El maquinista (Brad Anderson, 2004) - Lucía y el sexo (Julio Médem, 2001) - El crepúsculo de los dioses (Billy Wilder, 1950)


No está mal, no sé con cuál quedarme. El caso es que esto es muy divertido, pero necesito un descanso para pensar las próximas 50. Queda abierto el buzón de sugerencias porque películas hay muchas y martes pocos. No sé si me he dejado algún género por tocar (el musical quizás, o las películas de chinos). Volveré pronto a retomar la sección (salvo manifestaciones en contra o amenazas, en ese caso hablaré de los delfines).

lunes, mayo 21, 2007

Semáforos animados (deluxe)

Si me hubieran dejado pedir algo, cualquier cosa, el mejor regalo de cumpleaños posible, no sé, sopla las velas y pide un deseo, a la de una, a la de doooos, y a la de tres.


¡¡Semáforos de peatones con cuenta atrás!!


- Concedido
- ¿Concedido?
- Sí, mira, sal al Paseo Ramón y Cajal y lo verás.
- ¡¡Ondia!!
- ¿Ves?
- Oye, ¿eres Dios?
- No, casi, soy el alcalde.
- Ostras, pues retiro todo aquello que dije de que no pegabas ni chapa. Y eso de que eras un títere también.
- Eso no lo dijiste.
- ¿Ah no?
- No.
- Todo esto es broma, ya sabes.
- Sí, ya sé.
- Pero vamos, ah, ya te vas, bueno, venga, hasta otra, Fernando. Vuelve cuando quieras.


En fin, diálogos plutónicos a parte, no sé si me he explicado bien, no sé si habéis captado la dimensión de lo que explico. Un semáforo de peatones en el que el muñequito verde se mueve, pasea vacilón mientras una cuenta atrás nos indica los segundos que quedan hasta que se abra la gran compuerta (torniquete más bien) de la circulación.
Traeré imágenes, lo juro.

31, impar y negro


Os aviso, en la primera parte de la entrada de hoy hablaré de mí, dejo por tanto la decisión de leerlo a vuestros ojos. Y es que en el controvertido mundo del blogismo uno es lo que muestra, pero también lo que el otro lee. No es ningún misterio, por ejemplo, que soy de Huesca y vivo en Huesca, aunque eso sólo debería de ser relevante por lo exótico, aunque yo crea (y es la vocación de este espacio) que Huesca está cerca de cualquier parte, que está en cualquier parte, como en esa frase de Paca Carmona (España no se acaba donde viene el mar, qué va, hay barcas pa seguir). Por eso me encanta que me lean los oscenos exiliados, aunque sepan que no se van a enterar de nada de lo que pasa aquí. No soy demasiado localista, si puede haber alguien que no lo sea.

Tampoco creo que mi nombre le importe demasiado a los que entran aquí sin conocerme (que son muchísimos más de lo que hubiera podido imaginar). Mi foto es auténtica (sí, soy un mono), y mi nick es el que es. Suscribo mis desvaríos o mis "razonamientos", ofrezco una dirección de mail para que opine quien quiera, para concertar diálogos o peleas (a la salida te espero). Pero no veréis mi nombre y mis apellidos porque tengo mi pequeña responsabilidad profesional y no puedo consentir que lo que yo pueda rebuznar opinar a nivel personal interfiera en los intereses de mi pequeña sociedad. Mis socios no tienen la culpa de tener un amigo así.

Ya me tenéis situado: primate, oscense, dicharachero. No soy Fernando Elbog, por si alguno se lo pregunta después de atar cabos y analizar las pistas. Soy más joven. De hecho soy muy joven. Jovencísimo. Soy un chavalillo que acaba de nacer, como quien dice. Vale, sí, todo este rollo es para decir que hoy cumplo 31 años. Treinta y uno. Sigo siendo como un niño (sobre todo desnudo), sigo siendo iluso como un adolescente, conservo casi intacto el espíritu, aunque me caigan los años como piedras de una lapidación, aunque no tenga fiesta de cumpleaños, aunque reciba felicitaciones, aunque no me gusten los regalos (materiales).

31, no lo olvidemos, es el mejor juego. Y el mus es como la vida.
Es hablar de mus y pensar en mousse. Aunque no tenga celebración de cumpleaños con ganchitos y sandwich de salchichón... no descarto comprar una tarta de chocolate y comérmela en un ataque de bulimia. La tarta, quiero decir.


***

Bien, en la segunda parte del post voy a seguir hablando de mí, qué os creíais.
El finde fue aderezado por un estupendo bodorrio en la República Chepa. Mi primo Faustino el Punki se casó entre la emoción contenida, la muchedumbre enardecida y la barra controlada. Todo mu bueno y mu abundante.

El Sella Industrial tiene cosas buenas y cosas malas, pero por encima de todo tiene un tobogán... acojonante por lo menos.

domingo, mayo 20, 2007

Savater (y Cortazar)


Leo donde Arcadi Espada (con quien tantas veces discrepo pero tanto respeto me produce) que el diario El País, después de más de 30 años, ha rechazado por primera vez un artículo de Savater.

Ignoro las razones, y tampoco soy nadie para juzgarlas, todos sabemos que la prensa es, por encima de todo, un negocio turbio. Pero si El Correo publica el artículo, no sé, a mí me apetece leerlo, un tipo amenazado por unos por decir lo que piensa, censurado por otros por lo mismo, indefenso.

La referencia a Cortazar no se queda sólo en el título: Casa tomada.

sábado, mayo 19, 2007

Sólo para gambiteros


Voy a contar tres cosas porque me da la real gana.

La primera, que me voy al Summercase, en Barcelona, 13 y 14 de julio. Cartelazo. Una vez en la vida no hace daño, y ya tengo la entrada en mi poder (bajo la almohada).

La segunda, que llueve y hoy tengo boda en Zaragoza. Es un acontecimiento pandillístico, pero se respira el aroma de las noches épicas. Sobre todo si hay barro.

La tercera, que en vista de tantos eventos veraniegos donde se os exige elasticidad y sentido del ritmo, no estaría de más que repasarais este vídeo.
Sólo hay un hombre, y ese es Vicentín.

Y nada. Sólo os pido moderación. Pero moderación moderada, cualquier exceso es excesivo.

viernes, mayo 18, 2007

Per fil


Aparte de lo que tiene de gimnasia mental diaria y lo que tiene de profunda vanidad, hay una cosa en el tema del blog que me he hecho pensar hoy, después de una noche de trabajo y de mecagontó.

Me doy cuenta de que si sigo con este vicio del blog no puedo desaparecer. Me explico, si yo dejo de ver a alguien, dejo de saber de su vida, se queda allí, en la nebulosa del recuerdo (recuerdo traidor o idealizado, nunca se sabe). Y sin embargo yo quedo expuesto, mi estupidez queda expuesta mejor dicho. Escribe, luego está vivo. Escribe de banalidades, luego está bien.

Eso es bueno en parte, si una sola persona me siente (a mí o a lo que sea) cerca gracias al blog, bienvenido sea. Pero es malo porque no es recíproco, aunque yo lo haya elegido.

Quizás el blog es un conjuro contra la soledad. O mejor, un espacio donde si miento se me nota, si sufro se me nota, diga lo que diga, cuente la gilipollez que cuente. Y nada, me voy a recoger los juguetes, que tengo que trabajar.

Quizás sólo veis el canto. Pero como el cuadro de la foto (César Paternosto, "El sur"), igual ese canto es la mejor parte.
De momento.

jueves, mayo 17, 2007

De nota


Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo.

Arquímedes (287-212 A.C.)


Qué coño un punto, por lo menos un ocho y medio ¿no?
Notable alto.
¡Por lo menos!

miércoles, mayo 16, 2007

Noticias del Mundo


¿Qué os parece esa portada? ¿reconocéis la publicación? Los más jóvenes seguro que no, era de una época sin Internet ni Photoshop, donde el humor desbordante de este Noticias del Mundo asomaba la cabeza entre el Marca y el ABC. Los tabloides de noticias de coña, en extranjero: Weekly World News (WWN) siempre serán un referente para nosotros los bloggers que escribimos sin ton ni son, además de un fenómeno mundial.

Recuerdo como si fuera ayer aquella noticia: "El 46% de los que se apellidan Vázquez tienen poderes".

Pues hoy he visto en Yonkis un enlace genial a esta galería, que recuerda aquellos disparates entrañables.
Por ejemplo:

- Cómo broncearse rápido con la fotocopiadora
- Vive con un hacha en la cabeza
- Reencarnación: "mi marido es un conejo"
- La cara de Chiquito de la Calzada en un jamón
- Un cirujano se opera a sí mismo
- El hijo secreto de Elvis Presley vive en Murcia
- Un francés se casa consigo mismo
- El Yeti aparece en Marruecos
- Un pez sodomita siembre la alarma
- Agatha Ruiz de la Prada vestirá al ejército español
- Hinchas del Zaragoza robaron las agujas del Big Ben

y otras muchas más. Curiosos años 90.

Pero, reflexiono con el último gramo de maldad del día, ¿se diferencia realmente de los periódicos actuales?. Yo no lo sé, últimamente sólo me leo a mí mismo.

martes, mayo 15, 2007

Los martes: CINECLUB - 50 - El crepúsculo de los dioses



Sunset Boulevard - 1950 - Director: Billy Wilder

Reparto:
· William Holden (Joe Gillis)
· Gloria Swanson (Norma Desmond)
· Erich von Stroheim (Max von Mayerling)
· Nancy Olson

Guión: Charles Brackett, Billy Wilder y D.M. Marshman Jr.
Fotografía: John F. Seitz
Música: Franz Waxman

Cuando uno observa a un demente, a un enfermo, a un anciano, a un cadáver, no sólo lo ve, también se ve a sí mismo, ve el abismo que le presenta la existencia justo enfrente, al otro lado de su cordura, de su salud, de su juventud, de la vida. Por eso Norma Desmond, la idealización del pasado, la no asunción del presente caduco, es un riesgo inherente a cada uno de nosotros. "El crepúsculo de los dioses" no sólo es metacine, también es, en parte, metafísica.

El halo de fama y gloria de Norma Desmond ha muerto, apolillado en el olvido, por eso quizás es un cadáver quien cuenta la historia. Al guionista Joe Gillis lo descubrimos, en una secuencia inicial más que brillante, en el fondo de una piscina. Siempre quiso una piscina, bueno, al final consiguió una, sólo que el precio resultó ser un poco alto. Esa ironía se nos agarra como una lapa desde entonces, pero no resta brío a la historia, narración que se vuelve más y más amarga, cada fotograma más fascinante.

William Holden interpreta como nadie el cinismo de quien se aferra a la supervivencia renunciando a lo demás. Erich von Stroheim es el perturbador criado, servil y entregado. Gloria Swanson interpreta a la diva narcisista, esa mirada... y completa una actuación impresionante, con una gestualidad y un ímpetu fuera de todos los registros. Aún soy grande; es el cine el que se ha hecho pequeño.
El elenco es asombroso, por los múltiples matices que refuerzan la subtrama de la película, esa desviación inconsciente entre lo real y lo ficticio. El papel de Norma es para otra estrella del cine mudo, y el de Max, para uno de los directores malditos de la época. Vemos al auténtico Cecil B. De Mille, en los auténticos estudios de la Paramount; los amigos de Norma, en la mesa de bridge, son auténticas glorias olvidadas por el cine sonoro (han hecho una cuerda con las palabras y han ahorcado el cine), entre ellos el gran Buster Keaton; la película muda que recuerdan fue rodada por Gloria Swanson a las órdenes de Erich von Stroheim; nada es casual, el antiglamour, el reverso de la luz, la oscuridad vampírica de la mansión en Sunset Boulevard.

El virtuosismo de Wilder ejecuta sin imutarse, discretamente, ese sorprendente milagro que supone cada obra maestra. Los planos existen para contar la historia, el guión soporta a personajes desbarrando por el filo de la razón. La mala uva de Billy Wilder se ocupa del resto. Louis B. Mayer, el omniscente jefe de la Metro, acusó a Wilder de morder la mano que le daba de comer por tratar a la industría del cine de forma tan mordaz. El genio austriaco aguanto impasible y replicó brevemente, "fuck you".
Cine en estado puro.

lunes, mayo 14, 2007

Animales Acojonantes (19) - EL ORNITORRINCO


El ornitorrinco, especie endémica de Australia, tiene la virtud de ser el más estrambótico entre los numerosos bichos raros de su entorno. Así, de tan distinto es famoso, de tan feúcho es entrañable, de tan muñeco de trapo es... bastante venenoso.
En su infancia lleva gafas, espía a los cisnes y escucha la radio hasta tarde. Evidentemente es un pájaro, porque tiene pico de pato y pone huevos. ¿Volar...? ¿quién quiere volar cuando se puede ir en tren a todas partes?

Aunque, bueno, yo diría que el ornitorrinco es un anfibio. Siempre en remojo, aprovecha su membrana en las extremidades traseras para la natación elegante y en los fondos de los ríos se alimenta de plantas, lombrices, renacuajos, sandalias de río de esas que hemos tenido todos, y que hemos perdido entre sollozos.
Su desagradable olor lo confirma: es un pez.


Y bien, en la Academia nos inclinamos a pensar que el ornitorrinco es un mamífero con pelo, con cierta debilidad de carácter, encantado de satisfacer todas las opiniones encontradas de los biólogos, sin definirse.
De su esquizofrenia surge su encanto. Y no es raro verlo por las noches entrándole a un barbo, a un conejo, a un lagarto o a un ave zancuda (o drag-bird). Tetrasexual y sensible, vive hasta los 30 años, vota a los verdes y es partidario de cavar su propia madriguera, aunque luego no pare en casa.

Le gusta:
- Ese momento en el cine, cuando apagan las luces y la gente se calla poco a poco
- Hablar de las series de TV de antes
- Pensar que tiene la cola gorda

No le gusta:
- Los hongos
- Los puristas
- Que echen en el agua ese líquido delator que si te meas se pone rojo.

domingo, mayo 13, 2007

Fronteras


Aleister Crowley, en su libro "Yoga", escribe sabiamente una frase que resume plenamente el propósito de la Academia de Chimpancés: "El 90 o 95 por ciento de estas palabras son desviaciones de una mente trastornada, el resto son oro puro".

Porque el resto son ecos de la belleza abstracta del concepto. Y con eso basta para una semana temática o un lustro temático. Y ahora que ya me he quitado méritos (no me lo agradezcáis a mí, agradecédselo al divino orgasmo), voy a poner la última pieza del rompebragas, perdón, rompecabezas.
Empezaré divagando, porque no sé exactamente a dónde quiero llegar a parar. Ayudadme. ¿Qué persiguen nuestros actos, desde el más inconsciente al estirarnos por la mañana al más solemne cuando vamos al baño antes de dormir? Intentemos descubrirlo. Fijemos nuestra atención en cada una de las sensaciones. Puede distinguirse en toda sensación un objeto, un sujeto sensible y un recóndito personaje al mando de las operaciones, el “yo”. El “yo”, por lo tanto, no podría ser objeto inmediato de conocimiento, porque el sujeto conocedor se convertiría en objeto de conocimiento de otro sujeto conocedor. Es como el cetro de aquel rey, que cada coronación se partía por la mitad; menguaba, pero era infinito. La multiplicación o la división ontológica refleja un problema recurrente del razonamiento. Tras la chapa pregunto: ¿Qué es sexo y qué no lo es?

El hinduismo tiene un concepto revelador. Tantra. Es un camino, un medio hacia la libertad personal. ¿Qué es la libertad personal? Eso es algo que cada uno debe descubrir y crear, porque la libertad es ser libre de uno mismo. El tantra abarca el sexo, pero alcanza también a todos los momentos de nuestra vida. No es una gimnasia sexual (como equivocadamente se intenta vender), es una gimnasia espiritual. Bello matiz.

¿Dónde está esa delgada linea roja? ¿En los trasteos de genitalidad instintiva? Demasiado fisiológico, incluso los monos somos más complejos que todo eso. ¿Y si me la coge con la mano? ¿y si me la coge con la boca? ¿y si me la coge con unas pinzas para el hielo?. ¿Y si me muerde en un pie?. ¿Y si me sonríe en un bar? Alto, basta, stop. Qué difícil ¿no?. Si me dice "fóllame" ¿es sexo?. ¿Y si eso mismo lo dicen sus gestos?. Si el sexo es intercambio de comunicación no es de extrañar la vertiente cibernética... ¿es sexo un apasionado beso? Yo creo que sí.

Sé que me quedan muchas variantes del leitmotiv por interpretar. Una semana es poco tiempo. Deseo (palabra fetiche del día) que la próxima os dé alguna de las claves de la cercanía entre dos mentes, dos pieles, un simple y glorioso escalofrío. Tal vez todo sea cuestión de distancia. Aunque a veces, como en el cuadro adjunto, no por estar más cerca se entiende mejor.

viernes, mayo 11, 2007

El día es largo...

Lo que hubiéramos dado todos porque nos dieran un consejo así.

ABCDEFGHIJKLMNÑOPQRSTUVWXYZ



No sé si hace calor por el tema de la semana, o el tema de la semana se luce porque hace calor. Pero la primavera está en el aire, y cual cochinillos, salimos a trotar a las callejuelas, nerviosos, felices, como si el frío fuera un recuerdo lejano, imposible.
El diablo hizo el tonto un tiempo con manzanas, serpientes y su puta madre, hasta que al final montó la primera fábrica de pantalones ajustados, camisetas de tirantes (introdúzcase la prenda que se desee) y se volvió el jefe.

Constatar el punto de ebullición es fácil. Aportar algo de sencillez y calidez es también asequible. Corremos el riesgo de sobrevalorar las expectativas de la semana y quedarnos con las ganas. Pero eso no deja de ser una miopía conceptual. El sexo no es algo que se persiga, que se obtenga, que surja, que se robe, que se entregue. El sexo está, fluye, nos acompaña, en cada gesto (furtivo o evidente), nos roza el lado de las vísceras, al otro lado de la piel, nos hace sudar mejor, balbucear mejor, soñar mejor. Y claro, tocarnos y gozarnos mejor. Pero eso sólo es una parte. Quien no entienda esto perseguirá un fantasma. Aunque, bueno, el que lo entienda tomará el té con el fantasma todos los días. Ambas opciones son intrascendentes.

A esa intrascendencia es a la que no puedo evitar referirme. Tampoco puedo enseñaros a ser mejores en la cama. Yo, como todo el mundo, primero supe que existía algo llamado "Punto G", como concepto casi geográfico. Luego lo comprobé con mis propios ojos y mis propias manos. Pero hasta entonces no supe que eso, intuitivo, real, era lo que la sexología conocía como "Punto G" (Comando G, Comando G, siempre alerta está...). Os pongo un link informativo, crudo y revelador (quizás demasiado). Pero la realidad es que no todas las mujeres sienten igual, y depende además de su momento mental, físico, evolutivo, afectivo, por eso no hay nada más fascinante que descubrirse. Esa, creo, es la única verdad. Y si nos ponemos a hablar del "Punto A", al final tendremos todo el abecedario, olvidándonos del auténtico punto crucial, el "Punto C". C de Clítoris, pero sobre todo, C de Cerebro.

C de Complicidad y C de Compenetración y C de Conversación y C de Caricia y C de Correrse... y la oración Compuesta Coordinada Copulativa es infinita.
Me ha encantado Comunicarme Contigo... todavía me tiemblan las piernas.

jueves, mayo 10, 2007

Sorpresa

Mira lo que me ha salido en un huevo Kinder.


− ¿En el izquierdo o en el derecho?

(pinchad en la imagen para ampliar)

miércoles, mayo 09, 2007

Peligros del sexo (del bueno)


Nadie se ha muerto nunca de una sobredosis de follar, lo digo para los que mezclan las emociones. Eso sí, morirse no, pero nacer muchos, así que tened cuidado.

Este primer párrafo me ha salido así, inconsciente, de un tirón, porque por suerte nuestra generación ha dejado a un lado un fantasma corrosivo que lo devoró todo desde los años 80. El SIDA. Eso no quita que siga existiendo, las cifras son descorazonadoras, sobre todo en África, pero al menos ya no se trata de un castigo del cielo, ni es la sima de los inmorales y perversos, como anunciaban esos hijos de Satanás profetas del bienobrar. Aunque eso sí, completamente en serio, tomad precauciones.

Que sí, que hay más peligros: los tirones, calambres y contracturas (estirad bien amiguitos). Los golpes: la postura del salto del antílope estará en el kamasutra, de acuerdo, pero si no la haces con cuidado te puedes acabar dando con la frente en la esquina de la mesilla. Una eyaculación en un ojo: "no pongas esa cara, que yo también me he asustao". Se puede coger frío (que no es lo mismo que "coger en frío" lubricación ante todo). Hay otros riesgos inherentes: el pecado (a veces positivo, sobre todo si se hace bien), la adicción, la monotonía, el cigarro de después, los 4 cubatas de antes, las multas por escándalo público, la picadura de una medusa, la animadversión eterna a los gritos de un vecino cascarrabias o la (interiorizada) soledad en compañía.

Pero ¿y cuándo suena el teléfono y piensas, "quienquiera que seas, llama hasta hartarte"?
¿y cuando sientes esa piel, precisamente esa, rozándote?
¿y cuando tiemblas de calor?
¿y cuando recibes un SMS que dice "te voy a dejar a tiras"?
¿y cuando sus manos bajan por tu espalda y tu vientre al mismo tiempo?
¿y cuando se te llena la boca de saliva y se te dilata el vapor del deseo en los pulmones?
¿y cuando susurras algo al oído y te parece sentir el estremecimiento de la otra persona?
¿y cuando los ojos se juntan en el espejo?
¿y cuando se para el tiempo? entonces ¿qué?

El peligro es perdérselo.

martes, mayo 08, 2007

Los martes: CINECLUB - 49 - Lucía y el sexo

Lucía y el sexo - 2001 - Director: Julio Médem

Reparto:
· Paz Vega (Lucía)
· Tristán Ulloa (Lorenzo)
· Najwa Nimri (Elena)
· Elena Anaya

Guión: Julio Médem
Fotografía: Kiko de la Rica
Música: Alberto Iglesias

A veces la más pequeña casualidad, la coincidencia sorprendente, da jaque mate a nuestro sentido común, nos deja indefensos. Otras veces se burla de nosotros el mundo azaroso, nos otorga sin pedirlo aquello que más tememos. Como el personaje de aquella canción de Sabina, "cuando me hablan del destino, cambio de conversación". Pero diré, de estranjis, que yo sí creo en las casualidades.

Lucía no es la protagonista exclusiva de la película, como sugeriría el título, pero sí es el personaje que más se expone, impulsiva desde el principio, y es quien menos culpas tiene que expiar. Los demás unen sus existencias atormentadas en este cuento lleno de ventajas (cuando el cuento llegue al final no se acaba, sino que se cae por un agujero y el cuento reaparece en mitad del cuento). El sexo es cómo se miran, cómo se buscan, cómo se ganan y se pierden, cómo sueñan.

La luz cálida de los momentos de felicidad, la luz inquieta de los instantes de zozobra, Médem recurre de nuevo a su habilidad poética, a la riqueza visual, a la que contribuye Formentera, el mar, Paz Vega y Elena Anaya (a quien deberían prohibirle comer con las manos, por el bien de todos). En la isla está ese barro redentor, el faro, el vaivén, el nudo por desatar; atrás quedan las sonrisas ingenuas y el zumbido de la polaroid; sobrevive a sus anchas el eco de un deseo libre y predestinado.
El amor y el sexo, la fatalidad y el sexo, la emoción profunda, trémula, salvaje, acogedora, y el sexo. La magia y el sexo.

El escritor, antítesis y complemento ambiguo de Lucía, es el recurso para esa circularidad, para esa magia. Los seres especiales tienden a encontrarse. Y los personajes viven la vida que se escribe, leen la vida de otros a quienes un hilo invisible (el destino) parece ligar. Ugg, el destino otra vez. Y las frases ridículas, y por eso auténticas: me voy a morir de tanto amor.
La muerte y la vida. La luna y el sol. Lucía y el sexo. Tú y yo.

Honores



A ver qué os parece esta historia milenaria.

La emperatriz Wu de la dinastía Tang, tras derrocar a su propio hijo, el emperador Zhongzong, se convirtió en la primera y única mujer que gobernaría China en toda su historia. Ella, una mujer de carácter, consideraba que las felaciones degradaban a las mujeres. Y en consecuencia, una vez en el poder, mandó prohibir tan deshonesta práctica.

Naturalmente, la susodicha no quedó ahí, elaboró un poco más su retorcida legislación e instauró una figura diplomática de primer nivel. Exigía a todos los dignatarios gubernamentales, incluidos los embajadores extranjeros, que le rindieran honores practicándole el cunnilingus. Pinturas antiguas representan a la emperatriz con las faldas levantadas mientras que un personaje arrodillado (cuya identidad difícilmente puede precisarse) le rinde honores.


Recordemos clásicos orientales: Cunnilingus in North Korea
y apreciaremos la importancia cultural de estas manifestaciones de la cortesía, del protocolo, del "usted primero", del la galantería, de la solidaridad, el apoyo mutuo...

lunes, mayo 07, 2007

Mezcla


El sexo debe mezclarse con lágrimas, risa, palabras, promesas, escenas, celos, envidias, todos los componentes del miedo, viajes al extranjero, nuevos rostros, novelas, historias, sueños, fantasías, música, danza, opio, vino

Anaïs Nin (1903-1977)


Ya sabemos el tema de la semana.
Como un conjuro: S E X O

sábado, mayo 05, 2007

Ensaladilla musa


Temperatura oscilante, viento racheado, ánimo racheado, nadie dijo que la primavera fuera a ser fácil.

Anoche cena de badminton. Los deportistas también se emborrachan, claro que sí. Hoy ya veremos, el cuerpo me dice: descansa. La mente me dice: trabaja. Y algo me dice que tengo que salir (no se si el hígado, el corazón, los huevos o la cadena de huesecillos).

Sigue abierta la votación para decidir el tema de la semana que viene. Hay mucha igualdad de momento. Espero más aportaciones y un desempate digno. Seducción, Huesca, Sexo, Literatura... pensad que tengo que empollar de todos esos temas, aunque sólo sea para empezar a divagar.

Y como colofón (que escriban otros), un link merecidísimo. Ana Arándanos nos cuenta de forma refulgente las trapisondas de su primera comunión. Por favor, leedlo.

Saludos desde una habitación que no está vacía, qué va, sólo bosteza. Si no fuera por estos ratos y los de cobrar...

viernes, mayo 04, 2007

Arponeros



"Moby Dick o la ballena blanca" es el título original de la obra cumbre de Herman Melville.
William Faulkner dijo que éste era el libro que le hubiera gustado escribir, una obra fascinante con demasiados matices para un solo comentario. El otro día la nombré, en el cineclub, y entonces recordé que entre su vasto relleno enciclopédico había un pasaje excelente que me llamó mucho la atención.
Lo empiezo a contar (Peibols, atento).

Ismael, el narrador, llega a Nantucket dispuesto a embarcar. No sabe que va a comenzar la mayor odisea de todos los tiempos.
Ya en la isla busca una habitación libre, sin éxito. Al final un posadero le ofrece: ¿no tendrá inconveniente en compartir la manta con un arponero, eh? Supongo que va a ir a las ballenas, de modo que es mejor que se acostumbre a esas cosas.

Le dije que no me había gustado nunca dormir de dos en dos; que si lo hacía alguna vez, dependería de quién pudiera ser el arponero, y que si él (el patrón) no tenía de veras otro sitio para mí, y el arponero no era decididamente objetable, en fin, mejor que seguir vagabundeando por una ciudad desconocida en una noche tan dura, me las arreglaría con la mitad de la manta de cualquier hombre decente.

Así que Ismael queda esperando a que llegue su acompañante. Ve entrar a un hombre y pregunta. El patrón responde: el arponero es un mozo de color oscuro. Nunca come albóndigas, no; no come más que filetes, y le gustan crudos.

Nuestro prota empieza a titubear: No pude remediarlo; empezaba a sentir sospechas sobre ese arponero «de color oscuro». En cualquier caso, decidí que si resultaba que teníamos que dormir juntos, él debería desnudarse y meterse en la cama antes que yo.

Razona en su soliloquio interno: A ningún hombre le gusta dormir con otro en una cama. En realidad, uno preferiría con mucho no dormir ni con su propio hermano. No sé por qué, pero a la gente le gusta el aislamiento para dormir. Y cuando se trata de dormir con un desconocido extraño, en una posada extraña, y ese desconocido es un arponero, entonces las objeciones se multiplican indefinidamente. Y no es que haya razón en este mundo por la cual un marinero tenga que dormir con otro en una cama, más que cualquier otra persona; pues los marineros no duermen de dos en dos en los barcos más que los reyes solteros en tierra firme. Por supuesto, duermen todos juntos en un solo local, pero cada cual tiene su propia hamaca, y se cubre con su propia manta, y duerme en su propia piel.

Sin embargo, pensándolo bien, se da cuenta de que quizás albergue prejuicios injustificados:
Pensé: «Voy a esperar mientras tanto; no tardará en dejarse caer por aquí. Entonces le miraré bien, y quizá lleguemos a ser alegres compañeros de cama; no puede saberse». Pero aunque los otros huéspedes iban viniendo, sueltos, o en grupos de dos o de tres, para acostarse, no había todavía señales de mi arponero.

Y no espera más: me salí de un salto de los pantalones y las botas, y luego, soplando la vela, me eché de un tumbo en la cama, encomendándome al cuidado del cielo.

Entra el arponero y empieza a hacer cosas raras, plegarias y demás ritos exóticos (recordemos que nadie le ha explicado que el visitante está en la cama):
Un momento después, la luz estaba apagada, y ese salvaje caníbal, con el hacha entre los dientes, saltaba a la cama conmigo. Lancé un grito, sin poderlo remediar; y él, con un súbito gruñido de asombro, empezó a tocarme.

Sigue la escena, Ismael sale de la cama, agitado: Me quedé quieto un momento mirándole. Con todos sus tatuajes, en conjunto era un caníbal limpio y de aspecto decente. «¿A qué viene todo este estrépito que he hecho? -pensé para mí mismo-. Este hombre es un ser humano lo mismo que yo: tiene tantos motivos para tener miedo de mí, como yo para tener miedo de él. Más vale dormir con un caníbal despejado que con un cristiano borracho

Al final: Me metí en la cama, y nunca en mi vida he dormido mejor.

Pero no acaba allí la cosa, qué va: Al despertarme a la mañana siguiente al alborear, encontré que Queequeg me había echado el brazo por encima del modo más cariñoso y afectuoso. Se habría pensado que yo había sido su mujer. La colcha era de retazos, llena de cuadraditos y triangulitos sueltos y abigarrados; y aquel brazo suyo, todo él tatuado con una figura interminable de laberinto cretense, sin dos partes que fueran exactamente del mismo matiz (debido, supongo yo, a que en el mar había expuesto el brazo de modo variable al sol y a la sombra, con las mangas de la camisa irregularmente subidas en variadas ocasiones), aquel brazo suyo, digo, parecía en todo una tira de aquel mismo cobertor de retazos. Efectivamente, como el brazo estaba puesto sobre la colcha cuando me desperté, difícilmente pude distinguirlo de ella, y sólo por la sensación de peso y presión pude comprender que Queequeg me estaba apretando.

E Ismael se "resigna" a despertar en ese abrazo: «¡Bonito lío, de veras! -pensé-, ¡en la cama, en una casa desconocida, en pleno día, con un caníbal y un hacha india!»

jueves, mayo 03, 2007

La semana que viene empieza ahora

Después del éxito de las semanas temáticas en el blog, como por ejemplo... la semana que viene también lo será. Para ello la Academia convoca a los visitantes para que se pronuncien, mediante este intuitivo formulario que sólo les ocupará unos segundos de su intrascendente tiempo y prefigurará mágicamente el contenido de este espacio.

Se pueden marcar las opciones que se quieran. La votación empieza ya y se dará por zanajada el domingo. Decidle a novios/as, hermanos/as, madres, padres, abuelos/as, vecinos/as que voten, sin tregua, a ver qué puede aportaros a todos ese mono gilipollas.
Por una vez, la culpa de todo será vuestra.

Propuestas (solución actualizada)


Como se comprenderá, no sé nada de ninguno de los 10 temas (bueno, quizás del último), así que me tocará estudiar.

miércoles, mayo 02, 2007

Soy


Vaya por delante que yo debería haber ido al Viña Rock, como el año pasado. Y no andar pensando en la nueva decoración de mi nueva habitación. Y menos trabajando, válgame Dios.

El caso es que hoy era un día electromagnético, mi piel pa dentro, los ojos pa fuera, el corazón garrapiñado, no sabía cómo hacerlo, cómo encontrar el camino, yo, el guía ciego, la marmota y el red bull, el emperador del milímetro, de las distancias cortas y de las frases largas, cómo volver a ser el canalla de recortable, el que se acerca y te pregunta, ¿qué te hace diferente? ¿eh?. Y se me ha ocurrido de golpe, eureka, exactamente lo que ya sabía.

Mucho más tarde he vuelto a salir a la calle, despreocupado, y al mirar el móvil, ¡carámbanos!, tenía dos mensajes. He leído uno y cuándo he querido leer el segundo ya no estaba. Una puta señal, lo sé. Vaya usted a saber de qué. Las pastorcillas ven a la Virgen. El cordero con piel de lobo, ve un SMS fantasma. Se me ocurre una explicación, pero prefiero no decirla.

Soy auténtico, como un tachón; enfangado como tus púas en el barro sésamo; cálido y fuerte como un whisky de malta (de España-Malta); soy absolutamente inaccesible, por definición.
Vaya por delante que yo debería haber ido al Viña Rock como el año pasado...



Foto: Clayton James Cubitt

martes, mayo 01, 2007

Los martes: CINECLUB - 48 - El maquinista


The machinist - 2004 - Director: Brad Anderson

Reparto:
· Christian Bale (Trevor Reznik)
· Jennifer Jason Leigh (Stevie)
· Aitana Sánchez-Gijón (Marie)
· John Sharian

Guión: Scott Kosar
Música: Roque Baños
Fotografía: Xavi Giménez

En "Moby Dick", Melville dedica todo un capítulo a describir la blancura atroz de la ballena, la pesadilla de ese recuerdo inconsciente contaminando el corazón putrefacto de Ahab. Imaginemos otra versión del infierno: un hombre (Joseph K) es acusado, no se le notifica su crimen, ni él lo recuerda; sólo puede rebuscar en su memoria, paranoico, entregado a los abismos y oleajes del recuerdo.
Otra versión opuesta: un hombre es incapaz de olvidar cada uno de los más nimios detalles de su vida. El peso colosal de los recuerdos le abruma, le asfixia exponencialmente, sólo puede huir de la luz, de las sensaciones, apagarse o morir.
En el último de los avernos: un hombre (Trevor Reznik) lleva un año sin dormir, se consume, mira su cara día a día en el espejo, sabe que tiene algo que decirle; nadie le acusa pero siente que debe esconderse de algo, sólo es un presentimiento, enfermizo, pegajoso, inconsciente, monstruoso, como la ballena blanca y el hombre negro.

Película independiente y especial, sostenida por un trabajo colosal del equipo técnico, la sensibilidad de Brad Anderson y la actuación portentosa de Christian Bale, protagonista indiscutible de este thriller psicológico, que coquetea con el terror y con el drama. Capaz de crear un mal rollo profundo, insano, opresivo, hipnótico, en cada espectador (en cada espectador normal, relajado, no en esos que, sugestionados por los últimos juegos de manos del cine contemporáneo, sextosentidos al uso, leen el Quijote y donde dice: en un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, tuercen el gesto, escépticos, ¿por qué no quiere acordarse? allí hay algo, a mí no me la dan con queso).
Bale perdió 26 kilos para esta película. Su aspecto es cadavérico, por ello hay cierto sufrimiento no actuado en su mirada lunática. En su estado, quebradizo y débil, consigue dotar a cada uno de los gestos de una fuerza perturbadora, de una locura ligera que se desvanece en la atmósfera asfixiante, llena de símbolos, dudas, referencias (Dostoievski, entre otros). Es el compromiso de un actor con espaldas suficientes como para cargar con 102 minutos tenebrosos y agotadores.

Tranquila, nadie ha muerto nunca de insomnio, comenta Trevor a Stevie, la prostituta que le ancla a la cordura mientras su cuerpo, su mente y su mundo se desmoronan. Nadie ha muerto de insomnio, ni de oscuridad, ni de incomodidad. Aunque el desasosiego que provoca esta película no se debe solamente a una ocurrencia de un guión brillante, está en cualquiera de los infiernos del miedo y de la culpa que, en vano, acertamos sólo a prefigurar en alegorías literarias.

He hecho un esfuerzo por no desvelar las claves de la historia, simplemente porque creo que os gustará verla. Escalofriante. ¿A qué esperáis?

Viviendo del cuento


Nació Sofía. Alborozo nacional. Ya tenemos una vividora más.