martes, enero 22, 2019

Estallido

Dije que lo explicaría y así estamos, vosotros y yo, desde entonces, esperando.
Como veo que no se va a escribir solo y precisamente en este momento se cumple 1 año, voy a intentar resumirlo sin hacerme pesado.

El 22 de enero de 2018, a las 22:20, publiqué el primer tuit de un hilo:



Cuando me fui a dormir, ya llevaba algo de susto. "Esto se me va de las manos", pensé al ver las primeras reacciones.
Al despertar, me di cuenta de que esa noche, mientras dormía, había sido tendencia en México, Colombia, Chile, Perú y muchos sitios más.

La bola se había hecho enorme y todo se descontroló. Recibía cientos de mensajes en tuíter a cada rato. No daba a basto para responder dando las gracias. Dejé de hacerlo porque no me daba la vida. Pensé en dar "me gusta" a esos mensajes, para que al menos vieran que los estaba leyendo. No podía, porque tuíter tiene un límite de "favs" (para evitar bots, imagino).

De 5.000 seguidores pasé a 15.000. Me llamaron de la prensa, me llamó gente conocida y desconocida de Huesca, recibí tanto cariño que no podré devolverlo mientras viva.
Cada día, sin exagerar, recibía unos dos mil mensajes de personas que decían cosas increíbles: "llevaba un día horrible y gracias a tu hilo me voy a dormir con una sonrisa", ·tengo por delante un día de mierda, pero tu historia me da energía para afrontarlo". Muchos me comentaban que tenían un conocido, sobrino, nieto, hijo con un problema y que el hilo les daba fuerzas, les daba esperanza.

Se me pone la piel de gallina, de verdad. Ha pasado un año y todavía no sé contarlo bien.

La historia de Yukari, Kenzaburō e Hikari es maravillosa. De esas que derriten cualquier coraza de cinismo y llegan al corazón. Yo mismo corrí a contarla en cuanto la escuché. Pero la historia pertenecía a sus protagonistas, no a mí. Yo sólo era el mensajero.
La cantidad de amor que recibí esa semana fue desproporcionada. Sin merecerlo, que es lo más impresionante de todo. Jamás lo olvidaré.

El viernes tenía programada una cena con mis amigos desde hacía tiempo. Y estábamos en ello cuando, de repente, todos los móviles empezaron a sonar. Por lo visto estaban hablando del hilo en el telediario de la 1.

Tengo pruebas:




Yo siempre había pensado que saldría en el telediario por algo terrible. Y allí estaba la foto de mi rostro de chimpancé enigmático en la tele, con la voz de Carlos del Amor.
Veo el vídeo de vez en cuando y se me remueve algo por dentro.

Lo contaron muchos. Verne de El País, el Huffington, El Español y otros digitales. El Diario del Altoaragón, que a fin de cuentas es la máxima referencia para un primate oscense.

Me entrevistaron en Aragón Radio (creo que va a ser la primera vez que se escuche mu voz en este blog).
AQUÍ lo podéis escuchar, a partir del minuto 39:39.

Quién me lo iba a decir a mí.
Sigo siendo el mismo mono apestoso, pero aquellos días de enero ya no me los quitará nadie.

lunes, enero 21, 2019

Autónomos con encanto - 6 - JESÚS DE NAZARET


Familia poco corriente, madre inmaculada, padre putativo, infancia convulsa, nacimiento precario, emigración, no cabe duda de que la historia de superación de Jesús de Nazaret es más grande que la de cualquiera de esos emprendedores hechos a sí mismos que se pavonean en las Ted Talks, con camiseta y peinado raro.
Entre todos los emprendedores mesiánicos, nadie llega a su nivel. Steve Jobs es un jabalí borracho comparado con Jesús de Nazaret.

Dicen en los USA que hace falta fracasar unas cuantas veces antes de dar en el clavo y crear un imperio. Jesús lo hizo. Primero fracasó en la carpintería familiar. Lo dio todo, pero era un negocio difícil. Cerró la persiana y se puso a pensar en el nuevo paso. Ser el Salvador tampoco era un camino de rosas. Gestionó bien los recursos, seleccionó un equipo notable, adquirió en poco tiempo "marca personal". Pero ya se sabe, cuando se alcanza determinada escala, la competencia es terrible. Traicionado, experimentó el segundo fracaso, todavía más terrible que el primero.
Y a partir de allí, resucitó, aprendió de los errores y fue la cabeza de la mayor corporación que han dado los tiempos. ¿Windows? Hala tira. ¿Inditex? Te lo compra con la calderilla que lleva en el bolsillo  y ni se entera.

A mí de mayor me gustaría ser como Jesús de Nazaret. Y me permito la blasfemia porque entiendo que el Hijo de Dios tiene bastante sentido del humor y cuando me lea dirá "qué tonto es este mono, pero el tío se lo curra."

Multiplicar los panes y los peces, convertir el agua en vino... cuando Elon Musk haga eso me llamáis y me lo contáis.

viernes, enero 18, 2019

Llamada encontrada

Ya sabéis que soy joven pero no mucho. Pertenezco a la generación que vivía sin teléfono móvil y apareció de repente...

¡¡BAAAANNG!


(El bloguero recibe un disparo de advertencia)
(Mientras recupera la consciencia unos minutos musicales)


Bien, rectifico. Lo del móvil no tiene ningún mérito. Os merecéis que la batallita nos lleve a un territorio inexplorado por el monólogo baratillo.
Cuando yo era pequeño no tenía teléfono fijo en casa. Eso mejor ¿no? *
* posible invent

(Mira con recelo; el balazo puede venir de cualquier parte)
(Traga saliva y continúa)


De esto no se habla porque no interesa. Pero yo debía de tener 4 años cuando trajeron un flamante aparato telefónico a casa. Era formidable.
La realidad era que yo no tenía a nadie a quien llamar. Pero sentía que por fin cabalgábamos la ola tecnológica del futuro.

(El bloguero por fin ha encontrado un hilo del que tirar. Sonríe satisfecho)
(Minutos musicales)


Los jóvenes de hoy miráis la hora en el móvil. Os sentís lords ingleses consultando vuestro distinguido reloj de bolsillo. Como si fuerais los primeros de la historia en hacerlo.
Yo vengo a daros una noticia. Estáis equivocados.
Siempre.

Antaño ya había un número de teléfono de utilidad pública al que llamabas y te daba la hora exacta. Son las 6 y 37 minutos, 23 segundos. Son las 6 y 37 minutos, 27 segundos. Son las 6 y 37 minutos, 31 segundos. Son las...
Como yo no tenía a nadie a quien llamar, reconozco que de vez en cuando llamaba al número de la hora y me convencía de la suerte de haber nacido en la España pujante de finales del siglo XX:

Si querías la hora oficial (creo que es la del Real Instituto y Observatorio de la Armada en San Fernando) para ajustar tu casio con calculadora, llamabas y tenías en directo la información. Precisión absoluta con voz modulada.

Y yo me he preguntado muchas veces ¿qué clase de trabajo era ese de dar la hora constantemente a desconocidos? Por un lado tenía que ser un aburrimiento. Por otro lado, tenía que ser muy gratificante, porque te convertías de inmediato en un ser omnipotente, un dios del tiempo.



Al mundo contemporáneo le faltan estos territorios de absurdo analógico. Y por eso, imagino, nos estamos volviendo todos gilipollas.


miércoles, enero 16, 2019

Gimnasia del futuro

Recientemente he visto un vídeo estupendo del ejercicio gimnástico de una norteamericana. Además había un trasfondo, pero infelizmente yo no presté atención. Y os diré la razón. Porque he dejado de fijarme en los dramas o trapisondas de las personas gimnastas. Me estoy centrando en la "gimnasia del futuro", que será desempeñada por robots.

Los monos somos muy buenos con las volteretas hacia atrás (y otros alardes).


¿Serán capaces los robots de hacerlo?
Ya os anticipo que sí.


Ojo, que tampoco les sale bien siempre...


Aunque el robot suele entrenar muy duramente.



No todo son saltos. En los ejercicios de suelo son capaces de mostrar una particular elegancia muy... cómo decirlo... robótica.


Hacen el pino a su manera...



Al principio la barra fija les costaba un poco.


Pero atención, que ya empiezan a dominar la disciplina nadiecomanecísticamente.



Y ahora preparamos la salida del post.

(Máxima concentración)


¡Extraordinario!

10.0
Medalla de oro.

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En otro momento analizaremos lo que han mejorado en gimnasia deportiva los pandas rojos.


lunes, enero 14, 2019

Tabú

 Imposible que Teseo, Aquiles u otro héroe griego al uso, pudiera lograr grandes hazañas si tuviera que lidiar con lo que tengo que lidiar yo ahora. Ahí querría verlos con mi problema, demostrando si de verdad tenían agallas para sobreponerse a cualquier traba.

Estoy fatal. Tengo agujetas.


No me pidáis a mí un heroísmo que nadie ha conseguido superar.
No subieron Tenzing y Hillary el Everest con agujetas. No tenía agujetas Neil Armstrong cuando llegó a la luna o ganó el Tour de Francia. Podríamos decir que los poemas épicos (y por extensión, la Wikipedia) han obviado para siempre las agujetas, como si nunca hubieran existido.

Y ahora que estáis todos asintiendo con la cabeza (¡qué razón tiene el puto mono!), una vez planteada la hipótesis que, en sí misma, me coloca entre los más eminentes críticos y fisiólogos del siglo XXI, voy a refutarla.

Las agujetas no son agentes inmovilizadores. Son simplemente ralentizadores. Por eso yo me muevo hoy como Robocop o crujo como un tronco podrido al agacharme. Y ese dolor tiene consecuencias positivas en el razonamiento del primate medio. Con agujetas estás indefenso y tienes que pensar más y mejor.
Cuántos avances de la ciencia o de la ingeniería han provocado las agujetas? Yo daría un porcentaje a ojo: el 99%.

La resaca, la somnolencia, el cansancio extremo, la enfermedad, todo esto nos vuelve vulnerables pero, al mismo tiempo inutiliza nuestro cerebro momentáneamente.
Sin embargo las agujetas no afectan a la mente.

Agujetas tenía el primer protohumano que decidió que tenía que haber una forma de desplazarse mejor que a pie. Luego probaría con un gato (mal), un perro (mal), un tigre con dientes de sable (peor todavía), un caballo (¡sí!).Agujetas tenía el que inventó internet, porque tenía que llevarle un diskette a un colega y menudo suplicio, tron, tengo que pensar en algo ya.

Nada se ha hecho con agujetas.
Todo se ha hecho con agujetas.
Podemos decir que los simios con agujetas no son capaces de mantener una opinión sólida durante mucho tiempo.

Bueno, vale. El tema ya está en la calle. Quiero debate público. Las agujetas siempre han estado fuera de la controversia intelectual y eso tiene que acabar.

sábado, enero 12, 2019

Autónomos con encanto - 5 - TESEO


Teseo tenía una estrategia condenada a un fracaso absoluto envuelto en la más terrible de las vergüenzas metido en una caja de oprobio. Teseo era un autónomo insensato, hijo del rey de Atenas, pero autónomo de corazón.
Leyó a Heráclito, que decía que nada hay permanente a excepción del cambio, leyó también "Quién se ha llevado mi queso" y decidió que era el momento de ser disruptivo y aportar soluciones creativas al problema cretense. En definitiva, salió de su zona de confort y se apuntó como voluntario a ser sacrificio humano en honor del Minotauro. "Mira que tú puedes ser príncipe, y de héroe griego te morirás de hambre si pasas unos meses sin facturar", le decía su padre.

A mí de mayor me gustaría ser como Teseo. Enfrentarme a la vida como quien se presenta a un examen sin estudiar, a ver si suena la flauta. Trazar un business plan de 3 slides:
  1. Entrar al laberinto
  2. Matar al Minotauro
  3. Salir del laberinto
Ahí, a lo loco.
Bien se vale que se cruzó en su camino (y enamorolo) una experta en coaching llamada Ariadna. Le pasó un hilo (de tuíter) en el que se explicaba cómo salir del laberinto. "Porque tú eres capaz de perderte, porque, aunque tú eres muy válido, no te fijas".

Así Teseo pudo cumplir con sus objetivos. Entró al laberinto, mató al Minotauro (que se dejó un poco, porque ya estaba bastante harto de esa vida de reclusión) y salió tirando de aquel hilo.
Era el héroe supremo, freelance mitológico por antonomasia. Pero todo viaje del héroe viene su hibris, el pecado de la desmesura, y por ello Teseo acabó castigado y sucumbiendo a su némesis. Heredó el trono de Atenas y se convirtió en funcionario.


jueves, enero 10, 2019

Moneda al aire

Ranking número 1:

Cosas que dan subidón:



8
Encontrarse una matrícula con todos los números iguales,

7
La conga,

6
Los primeros copos de nieve.

5
Un córner a favor,

4
Ver a un jubilado con chaquetilla de chándal.

3
Cagar sin mancharse.

2
Pillar tres semáforos seguidos en verde.

1
Que te toque la sorpresa del roscón de reyes.



Ranking número 2:
Cosas que dan bajón:




8
Los publirreportajes

7
La apendicitis.

6
La alerta de "batería baja".

5
Las medusas.

4
Un alacrán entre las magdalenas.

3
Que se te quede olor a fritanga en la ropa.

2
Álex Ubago.

1
Los rankings.



Hay muchas más, claro. Pero el objetivo de ambos TopCom8 no es la perfección, bien al contrario, es dejar hueco para vuestras aportaciones sinceras. No las leeremos.

miércoles, enero 09, 2019

Continuidad de la creación

Una catástrofe que sumiera a la humanidad en la miseria y en la ignorancia transmutaría el valor de todas las obras de arte, aniquilaría las riquezas de Leonardo, de los diálogos platónicos: nadie puede ver en una novela, en un cuadro, en un sistema de filosofía, más inteligencia, más matices de espíritu que los que él mismo tiene.

Pero aun sin catástrofe, la humanidad cambia constantemente y, con ella, las creaciones del pasado y los personajes históricos: el presente engendra el pasado; el Cervantes que escribió el Quijote no es el mismo que el Cervantes de hoy; aquél era aventurero, lleno de vida y despreocupado humor; el de hoy es académico, envejecido, escolar, antológico. Lo mismo pasa con Don Quijote, oscilando entre la ridiculez y la sublimidad, según la época, la edad de los lectores y su talento. No hay tal abismo entre la realidad y la ficción. Hoy es tan real —o tan ficticio— Cervantes como Don Quijote. Al fin de cuentas, nosotros no hemos conocido a ninguno de los dos y no nos consta su existencia o inexistencia efectiva, de carne y hueso; de ambos tenemos una noticia literaria, llena de creencias y suposiciones. En rigor, Don Quijote es menos ficticio, porque su historia está relatada en un libro, en forma coherente, lo que no sucede con la historia de Cervantes.


Qué cierto el post de hoy. Bueno, yo no lo he entendido del todo.
Le daremos el mérito a Ernesto Sabato, que fue el que lo escribió.
Aunque, ojo, yo lo he tecleado. Al César lo que es del César.


lunes, enero 07, 2019

Guau


Bien. Aquí estamos. El objetivo que me he marcado hoy no es nada ambicioso. Se trata de alumbrar un sencillo párrafo, sin asumir riesgos. Aunque sin bajar la guardia, no vaya a ser que por dejadez cometa una falta ortográfica que desluzca el post. Una vez se hayan superado las 4 líneas, podremos ir pensando en despedirnos. En realidad, el único fin de este post es disimular que me muero de ganas de colgar este GIF perruno. Yo no os voy a mentir a estas alturas.

sábado, enero 05, 2019

Estampas de los Reyes Magos (3)


Las cabalgatas de reyes son un momento mágico. Al principio eran austeras y, con el tiempo, se han vuelto más sofisticadas. Dejando a un lado los problemas geográficos y de sincronización (son magos y prácticamente ubicuos), queda un espectáculo callejero de alto nivel, con pirotecnia, luz, colore y tendencias.

Os cuento cómo va a ser la cabalgata de los Reyes Magos en Huesconsin, primera que va a patrocinar la Academia de Chimpancés.
Nos ha costado buen dinero, pero el plan es pedirle luego ese dinero a los Reyes Magos y así se recupera el dinero en unas horas. Genialidad táctica.

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Abren la cabalgata el batallón de majorettes-primates o primajorettes.
Un grupo de unos mil adultos, compuesto por mujeres, hombres, chimpancés, bonobos, orangutanes y prácticamente todas las clases de simios que hay.
Es muy divertido porque el traje es talla única. Los gorilas son dignos de ver. Vienen de otros pueblos solamente a ver semejante espectáculo.

Después vienen los cañones de confeti. Un confeti oscense muy especial, fabricado con longaniza de Graus. Los caramelos son cosas del pasado.

Y allí llegan después, imponentes, los 17 elefantes que simbolizan el estado autonómico. Grandes trompas, grandes colmillos, piel dura... nada infunde tanto respeto entre la chavalada.

Llega la carroza del primer rey. Gritos de júbilo. "¡Melchor!"
Melchor va vestido en chándal dorado y grana. Lujo deportivo para el de la barba blanca. El auténtico de la barba blanca. No el otro.

Como estamos en Huesca, no puede faltar un San Lorenzo en su parrilla, lanzando fuego que ilumina el aire como un relámpago.
¡Espera! ¡Está lanzando algo a la gente!
¡Es más confeti de longaniza!

Y ya llega la carroza del segundo rey, alicatada con baldosines. Lujo asiático. "¡Gaspar!", gritan entusiasmados los niños y alguna madre.
Se atusa su barba rubia y se hace selfis. Lleva un jersey de lana. Norueguismo extremo.

Otra muestra del folclore local. Los danzantes de Huesca (a.k.a. samurais para Molinos). Interpretan sus dances tradicionales. Las espadas, los palos, las cintas, el degollau...

Atención. ¿Es? ¿No es? ¡Tiene que ser! La carroza del rey que falta. "¡Baltasar!" grita la juventud.
Baltasar lleva traje, porque se lo vio a Idris Elba y le gustó el look. Cuando le piden regalos finge que no habla el idioma.

La parte importante ha comcluido, pero la cabalgata continúa. Allí llega la carroza de los tuiteros enjaulados. Me reconoceréis saludando entre los barrotes.

Van luego los notarios, a pie, saludando muy serios. Firmando cualquier documento que les pongan delante. "Doy fe" dice el speaker y todos sonríen. La fe de los niños, la fe en general, es el combustible de la noche de reyes.

la banda municipal toca unos pasodobles. Hay gente que se arranca a bailar (los menos).

Imponentes hormigoneras repletas de carbón en la retaguardia. Amenaza muy seria a los que se han portado mal.
Por último, los bomberos cierran la comitiva, recibiendo el apoyo entusiasmado de las madres y algún niño.


¿Qué? ¿hay nervios?

viernes, enero 04, 2019

Estampas de los Reyes Magos (2)


No sé si sabéis, inocentes lectores, el tremendo contubernio que hay tras los regalos que traen los Reyes Magos. Menuda confabulación de trolas en las que han estado metidos durante años familias, policías, bomberos, telediarios, la CIA y la KGB.

Yo me enteré pronto, con 24 años.
No, es broma. Sucesos extraños en casa de un amigo del colegio hicieron que mis dudas crecieran. Con 8 años hice las preguntas adecuadas y mi santa madre confesó.
Me impresionó la profundidad del caso. Pero en seguida comprendí el alcance de la confabulación.

Lo más interesante del asunto (ahora viene la lírica, lo anterior eran fuegos artificiales de nostalgia barata) fue que durante un par de años me involucré en la trama, enfocado sobre todo en mi hermano pequeño. Le contaba, le explicaba, hacíamos dibujos y manualidades para dejarle a los Reyes... y me sentí bien echando carbón a esa máquina de ilusión.

Hace un par de días pensaba en ello. Sonreía. Y de pronto un pensamiento me congeló esa sonrisa.
¿Y si mi hermano sabía ya de qué iba la cosa? ¿Y si solamente me seguía la corriente para hacerme sentir mejor? ¿Y si pensaba que yo no lo sabía y con cierta condescendencia accedía a alimentar mi ilusión? ¿Y si se pensó que menudo hermano mayor imbécil tenía?

Dudas navideñas. Nadie se libra de ellas jamás.

jueves, enero 03, 2019

Estampas de los Reyes Magos (1)


En la guardería, la función de Navidad era un belén viviente aderezado con jotas (e incluso sevillanas).
Yo rezaba muy fuerte para que no me tocara bailar. El Señor me escuchó. Más que eso, me dio uno de los papeles principales en la obra.

El papel más codiciado entre las actrices era el de la Virgen María, obviamente. En el caso de los actores, no era San José, qué va, eran los tres reyes magos.

Las monjas inventaron un casting infalible, casi darwiniano, para djudicar los papeles: los tres más altos serían los reyes. En su orden.

Yo entré en el pódium por los pelos y fui Baltasar con gran felicidad.
¿El momento cumbre de mi carrera artística? Casi seguro.

Las pinturas para la cara de hoy en día son maravillosas. Un poco de desmaquillante y salen solas. Pero lo que tuvo que frotar mi madre para sacarme el maquillaje también fue digno de ser llevado a los mejores teatros.
Todavía creo que tengo un poco de pintura detrás de las orejas.