lunes, febrero 16, 2015

De improviso


Cuando uno escribe un blog improvisa bastante. Es verdad que en ocasiones tienes una idea previa, la apuntas en una libreta y la vas madurando a fuego lento, esperas el momento adecuado y la sirves cuando el punto de cocción es el adecuado y se han tomado (corrección a corrección) las medidas adecuadas para depurar la idea bruta. Pero no os engañéis, casi siempre se improvisa. Y que conste que a mí eso me encanta. Me planto frente al ordenador y TACHÁN, ya he escrito un párrafo sin llegar a ningún lado. Punto y a parte. Esto va que vuela.

Observo que, con el tiempo, uno tiene la vida más planificada, pero empieza a desplanificar cosas que antes eran importantes. Por ejemplo: qué haré el sábado por la mañana, dónde cenaremos esta noche o de qué me voy a disfrazar en Carnaval.
Esta última decisión es el paradigma. Recuerdo que con 20 años trabajábamos ese asunto durante semanas con mis amigos. Hoy la decisión se ventila rápido, con cierta indiferencia, maestría y profesionalidad. El viernes por la mañana yo no sabía de qué me iba a disfrazar al día siguiente. Pero sabía perfectamente que iba a disfrazarme e iba a salir.

Ojo, no estoy diciendo que la improvisación lleve al virtuosismo, sino que le da más emoción y valor a las pequeñas cosas. Es muy fácil concebir un gran disfraz si le dedicas tiempo y lo piensas con detenimiento. Lo meritorio es ordenar el caos en una hermosa y rápida chapuza.

En los espectáculos teatrales de improvisación se hace evidente que el resultado improvisado es de menor profundidad que un texto teatral al uso. Y sin embargo se desvela algo superficial, una verdad a flor de piel que nos declara a nivel inconsciente. Como en esos juegos en los que tienes que decir la primera palabra que se te pase por la mente. Ojo con esos juegos.

De 100 veces que empezara este post, incluso si me dieran la primera frase como guía, escribiría 100 posts diferentes. De 100 viernes que afrontara el asunto del disfraz, obtendría 100 ideas diferentes el sábado. Si lo pensáis, hay infinitos disfraces e infinitas palabras, lo verdaderamente divertido es el proceso que nos lleva a uno o a otro.

Me doy cuenta de que eso (esto) me gusta. Me hace sufrir, pero el resultado es un milagro low-cost. Y creo que el espectáculo de la creación absurda no sólo me apasiona a mí. Tal vez muchos hayan dejado de leer esta entrada hace 3 párrafos. Pero los que quedáis estáis un poco intrigados por saber de qué mierda me disfracé.
Como decía ayer en Twitter, me disfracé de Rudd Gullit porque no tengo nada que demostrar. Porque lo vi claro. Porque las buenas improvisaciones son las que no tienen sentido, y hay que buscárselo tranquilamente después.

En realidad todo este post era para contaros mi disfraz. Porque lo de que soy un chimpancé ya lo sabíais ¿no?

En mi improvisación favorita del Nuevo Testamento le acaban de preguntar a Jesús que cuándo vendrá el Fin del Mundo. Él responde esto (Mateo 24, 37-44):

"Porque como en los días de Noé, así será la aparición del Hijo del hombre. En los días que precedieron al diluvio comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento hasta el día en que entró Noé en el arca; y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrebató a todos. Así será la venida del Hijo del hombre. Entonces estarán dos en el campo, uno será tomado y el otro será dejado. Dos mujeres molerán en la muela, una será tomada y otra será dejada.
Velad pues, porque no sabéis cuándo llegará vuestro Señor. Pensad bien que si el padre de familia supiera en qué vigilia vendría el ladrón, velaría y no permitiría horadar su casa. Por eso vosotros habéis de estar preparados, porque a la hora que menos penséis vendrá el Hijo del hombre".

Es acojonante. Jesús no sabe la respuesta.
Dios hecho hombre tiene que improvisar y le sale un churro de explicación. ¿Lo del Fin del Mundo? Ummm, ah sí, eso no os lo voy decir para que estéis atentos.
Los exégetas trabajaron duro para darle un significado profundo después.
Yo prefiero pensar que hasta los más grandes profetas (Cristo, yo, etc...) improvisan. Porque saben que uno tiene que ponerse a prueba diariamente.

6 comentarios:

phaskyy dijo...

Cómo nos conoces...
Pues claro que me he quedado para saber lo del disfraz !
Me he quedado igual que estaba. Ni p. Idea de quien es ese pollo.
Hago mia tu improvisación favorita. Genial!!!

Anónimo dijo...

¿Te imaginas una vida,o un año,o una semana, en la cual no pudieses improvisar?Todo estaría ya previsto...da miedo,como en un libro de ciencia ficción.Y lo malo es que habrá personas así en este momento en algún lugar del mundo.
Sonia.

Aquello noerayo dijo...

Pues no va el tío y nos mete un pasaje de la biblia como el que ni quiere la cosa?

Peter dijo...

Joder, Jesús sería un crack respondiendo a las mujeres "Que si te queda bien eso? Recuerda los días de Abraham cuando él le dijo a Sara que tenía que ir al monte...."

molinos dijo...

Estoy super orgullosa de mi misma porque sabia quien era Gullit sin darle a foto.

Y como se que cara tienes, me descojono de imaginarte con esa pinta.

HombreRevenido dijo...

Phaskyy, mira correr al pollo. Así lo conoces en acción.

Sonia, eso sería terrible. Aunque igualmente terrible sería tener que improvisarlo todo.
Los arrebatos de caos y las pequeñas rutinas mejor bien combinados.

Aquello noerayo, jaja, ¡y no es la primera vez que lo hago!
Todo está en El Libro.

Peter, jajaja. Exactamente ese truco totalmente milagroso fue el que convenció a todo el mundo de la naturaleza divina del Salvador.

Molinos, tienes una imaginación privilegiada, pero la realidad supera siempre a la ficción.