jueves, noviembre 10, 2016

Huescándalo - 2 - La campana

El 7 de septiembre es... nuestro aniversario,
y no sabremos si besarnos en la cara o en los labios.
 A ver, pequeño Nacho Cano, los labios están en la cara, si te besan en los labios ya te están besando en la cara ¿qué extraña paradoja es esta? ¿cómo eres tan cargante?

Bien, además de eso, el 7 de septiembre de 1134 murió Alfonso I de Aragón y de Pamplona, al que apodaban el Batallador (y muchas otras cosas que no voy a decir aquí, porque son chismes que no vienen al caso).
No dejó descendencia, bien al contrario, dejó un liada importante. Porque al abrir el testamento vieron que entregaba el reino a las ordenes militares:
- La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón (los templarios)
- La Soberana Orden militar y hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta
- La Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén

3 de 5

La nobleza de Aragón quedó en shock. Corrían de un lado para otro con las manos en la cabeza. Al final, los navarros eligieron a García Ramírez como rey, y los aragoneses confiaron en Ramiro II el Monje, hermano del Batallador.

Fue llamado el monje porque era monje, además de ser el legítimo heredero de la corona de su hermano. Eso sí, como a veces pasa, aquellos hermanos eran el día y la noche. Por eso, cuenta la leyenda, algunos nobles se tomaban al nuevo rey a chifla.
A lo mejor les pedía Ramiro II: "cuando quedéis, llamadme" y quedaban y no le llamaban. O les decía "la fiesta es de disfraces" y luego llegaba todo el mundo sin disfrazar. Y el bueno de Ramiro los miraba y les decía: "¿pero yo es que hablo en griego clásico o qué pasa?" y a sus espaldas se partían de risa.

El rey mandó a un emisario a ver a su antiguo abad en San Ponce de Tomeras (Saint-Pons-de- Thomières) con una carta en la que explicaba el problema disciplinario. Y el abad, sin decir ni una palabra, salió al jardín y cortó (¡zas!), una a una (¡zas!), las rosas (¡zas! ¡zas!) que más sobresalían. Luego dijo adiós con la mano y se fue a rezar el ángelus.

El emisario contó a Ramiro II lo que había hecho ese mimo venerable, y aunque el rey se quedó un rato dudando si se trataba de otra de aquellas intoxicaciones por las setas, creyó entender un mensaje oculto.
Citó a los nobles a su palacio en Huesca, capital del reino durante el siglo XII. Les dio de cenar, corrió el vino, alguno se cantó una jota picantona; estaban a gustísimo.
Allí (o tal vez antes) les contó Ramiro II que los había reunido para enseñarles una campana. Pero no una campana cualquiera, esa era una campana que se oiría en todo el reino.
Imaginaos el descojono general.


Ramiro fingió seriedad y fue llamando uno por uno a los doce nobles más díscolos. En cuanto entraban a la sala de la campana, los nobles eran decapitados (¡ZAS!). En último lugar llamó al obispo, que era el más cabrón de todos.
Monseñor se encontró con la escena y se le pusieron de corbata. Aunque como era bobo acertó a decir: "A esa campana le falta el badajo". Y el rey monje, en vez de hacer la rima fácil, le explicó: "Ese honor te lo reservo a ti". Otro corte limpio y, por fin, silencio.

Ramiro II volvió a buscar al resto de nobles, que estaban jugando al guiñote sin olerse la tostada. "Venid, venid a ver la campanica, ya veréis qué maja".
Cuando entraron en la sala, os lo podéis imaginar. La sangre les llegaba a los tobillos y los ojos se les salían de las órbitas. Nadie osó vacilar nunca más al monarca. Podía pasarse días enteros con una mancha de ketchup en el bigote sin que nadie hiciera un mal gesto.

La noticia corrió de boca en boca y sí, queridos chimpancés, el tañir de esa campana se escuchó en todo el reino
 #CampanadeHuesca fue trending topic. El primer viral de la historia.


Lope de Vega escribió una comedia. Casado del Alisal pintó su maravilloso cuadro "La leyenda del rey monje", que está en el ayuntamiento de Huesca (prestado por el Museo del Prado)

Y como en toda leyenda, hay una parte cierta y otra falsa, que es lo mismo que decir que "históricamente" es mentira.
Ramiro II tuvo tiranteces auténticas con alguno de sus nobles, incluso conspiraron contra él. Y parece demostrado que varios de ellos asaltaron una caravana musulmana, rompiendo una tregua firmada y ordenada por el rey. Debido a esto, desaparecieron del mapa. Ejecutados, pero con la fórmula rutinaria, sin alardes.

En realidad, Ramiro II fue un tipo inteligente y con gran sentido común. Ni ese psicópata de la leyenda ni el apelativo de "el monje" le hacen justicia.

Parafraseando a Mecano, como hicimos en el primer párrafo de esta entrada,
aunque la historia se acabó,
hay algo vivo en este amor

9 comentarios:

Angie R M dijo...

#CampanadadeHuesca trending topic xD me parto. Me encanta esta nueva asignatura de Historia.

el chico de la consuelo dijo...

Hay un momento limite en toda reunión familiar envinada, ese q se ubica tras la jota picantona y antes del palomica palomica y el q cuando vienen del campo vienen cantando en el q todo aragonés de pro debiera hacer un ramiroelmoje con los invitados. #empatiahistorica

HombreRevenido dijo...

Angie R.M., no siempre hablaremos de historia en la asignatura, pero aún quedan unas cuantas historias buenas por contar.
A ver si nos sale.

Chico de la Consuelo, no te digo yo que no. Hay cabezas que no están bien donde están. Un buen tajo lo arreglaría.
#VenCuñaoQueTeVoyAEnseñarUnaCampana

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Hay que contar la historia completa:
El pobre Abad, cuando se entro de la noticia se empezó a dar cabezazos contra las paredes preso de la contricción. "¡Me cago en la puta- decía- que yo lo que intentaba explicar es que cogiera para el gobierno a los que más destacaban, a los que eran aprovechables!, y este hijoputa se lía a matar gente".
El mensaje auténtico del Abad se guardo en los arcanos de la orden hasta que lo transmitió Lanzuela, templario en secreto (una vez comió en la peña gastronómica El Temple) a Aznar. Fue el famoso "Usanos presidente" que solo los iniciados entendieron.

HombreRevenido dijo...

Gonzalo, hay que ver las cosas de las que os enteráis por las tascas.
No dudo de que sea verdad. El rey pudo malinterpretar al abad. O a lo mejor el abad era sonámbulo y por eso no hablaba y estuvo haciendo cosas sin ton ni son.
Al final, lo que necesitaba Ramiro era que le dieran una excusa para la matanza.

Luxindex dijo...


No tenía ni idea, HombreRevenido; lamento saber lo de Alfonso. ¿Fue de repente o venía encontrándose mal?

En cuanto al hermano, al monje, a Ramiro, todo apunta a que hubiese hecho el abad lo que hubiese hecho, él habría interpretado que tenía que cepillarse a cuarto y mitad de los nobles: algo así como Bienvenido, Mr. Chance pero en gore. Ojo, que yo no afirmo, supongo, pues doctores tiene la Historia. Y a esos doctores, yo les pregunto: ¿Rey Campana o Rey Cencerro? Ése es el quid; eso es lo que la plebe queremos saber.

HombreRevenido dijo...

Luxindex, fue una herida de guerra tratando de "reconquistar" Fraga. Muerte natural (natural que muriera con esas heridas).

Es curioso porque el rey monje de la leyenda no se parece mucho al verdadero, al que puso la primera piedra de la alianza con los condes de Barcelona y de lo que sería después la Corona de Aragón.

Speedygirl dijo...

jajaja, esto se me había pasado, qué bueno! Siempre se olvidan el detalle del ketchup cuando cuentan esta historia ;p

HombreRevenido dijo...

Speedygirl, lo adecuado es que cada uno que cuente la historia se invente un detalle nuevo. Así dentro de 200 años en vez de 1 historia tendremos 20. Multiplicación de leyendas.