miércoles, octubre 28, 2009

Poco hecho

Castigado sin cenar mientras recuerdo...


La guarnición de tu abrazo, beso tinto.
El sabor de la carne casi cruda. Caliente y jugosa.
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8 comentarios:

Pitufa dijo...

Miauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
yo tambien quiero un castigo asi!!

Tiberio dijo...

Passssa ¿estamos a falta de carne o qué?.
A mi por regla general,despues del noble arte de la coyunda,me suele entrar un apetito voraz,será que Vuesa Merced se autocastiga psicodelicamente para el yantar.¿Donde quedó el buen trago de vino a fin de despertar al durmiente estomago?.¡O tempora,o mores!,total,seguro que luego os dais con gula a una hamburguesa al neoalbiones modo en lugar de un pernil de la tierra.

(Ya averigué la historia de la bandera de Huesca)

Ra dijo...

Le ruego me explique por qué en la foto no hay dos monos :)

HombreRevenido dijo...

Claro Pitufa, y unos azotes también.

Tiberio, la carne siempre se añora. Aunque sólo sea un segundo después.

Ra, ¿no has visto nunca algún póster de animalillos haciendo posturas y caras? ¿a que te sientes identificado?
Pues eso nos pasa a los chimpancés con los humanos. Parecen tan simios...

Tiberio dijo...

HombreRevenido dijo...

Claro Pitufa, y unos azotes también.

La carne siempre majarse antes de poner a macerar.

HombreRevenido dijo...

Eso depende de los gustos de cada uno, Tiberio. Mejor preguntar.

lasa dijo...

¿Hay sala de castigos en esta Academia?

La carne es buena en especial cuando hay hambre. Puede llegar a dar igual estofada, a la plancha o frita. A mi, ahora, hasta un poco caduca no me vendría mal... Esto de la crisis

HombreRevenido dijo...

Lo que no va a conseguir la crisis es convertirnos en vegetarianos estrictos, Lasa.
Menos mal.

Los castigos en la Academia son mejores que algunos premios. Ya sabes...