lunes, septiembre 27, 2010

Análisis pictórico (acaba el lunes)


Venga, interpretaciones para esta evocadora imagen.
Quiero que cada uno piense la suya.


Ahí va la mía:
El blogger que llega al final del día, quiere actualizar con alto desconcertante, pero no tiene tiempo ni energía para ser ingenioso.

La alegoría está clara: el unicornio es el lado sensible y delicado de internet y Robocop simboliza nuestra vida rutinaria, mitad hombres mitad máquinas.
No encajan perfectamente, montura y jinete, pero ponen todo de su parte.
.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo es muy ochentero: Blade Runner, Legend, Robocop...

¿Será que sueño con Unicornios, y soy un replicante?

HombreRevenido dijo...

Muy bueno, Anónimo/a.

A mí a veces también me pasa, que no sé si soy un replicante o me di un golpe en la cabeza en los 80 y me quedé estancado.

El guardian del Faro dijo...

Puede que entonces, los ochenta, soñáramos con dominar la tecnología, y ahora queramos dominar los sueños con la tecnología.

Definitivamente, una quimera.

:)

molinos dijo...

Y yo, ¿ Qué hago aqui? y ¿cuando me he subido? y ¿ de quién es este bicho? y...¿ me estará viendo alguien? Con esta mierda de visera no veo nada..y tengo las rodillas destrozadas de las rozaduras...

...me da a mi que esto empezó cuando las fiestas de San Lorenzo....

HombreRevenido dijo...

Guardian del Faro, los ochenta no fueron fáciles para nadie.
Al menos la quimera del fin de la guerra fría se consiguió en el último momento de la década.

Molinos, real como la vida misma.

Se subió en San Lorenzo, está claro. Lo que no está claro es si es un unicornio de verdad o está montado en el tiovivo.

Expatriado dijo...

A mi se me ocurre preguntar "¿de qué color era el unicornio blanco de Robocop?"

Joder, cómo cambian los tiempos, no me digas que no...

HombreRevenido dijo...

¿Es una pregunta con trampa, Expatriado?
Porque a priori diría que es blanco. Pero yo ya me creo cualquier cosa. Como decía el padre de Borges, "este mundo es tan raro que hasta puede que exista el espíritu santo".

Los tiempos cambian y no.