miércoles, septiembre 15, 2010

Maneras de crecer

Me leo todos vuestros comentarios (y trato siempre de responder). Me leo incluso los que deja el spam, que por suerte sólo se ha interesado por un post antiguo que nadie más ve.
Muchas veces vuestras aportaciones superan a mi post. Pero vamos, vosotros no lo vais a decir por modestia, ni yo por molestia.

En el post sobre los vídeos de UGT se le atizó fuerte a los sindicatos mayoritarios. Es habitual que la gente comente para posicionarse en mi favor, lo que no quiere decir que muchos lo lean sin comentar y estén en contra (pocas veces apetece meterse en jardines ajenos).
Expatriado, ese mono que se fue lejos, nos aporta una visión que no quiero dejar pasar por alto. Me parece interesante y, como la mayoría de vuestros comentarios, abre vías para reinterpretar el tema, o para un nuevo post completamente diferente. Por mi naturaleza errática suelo ser incapaz de retomar cada uno de esos hilos abiertos. Tal vez por eso intento responder (con o sin gracia).

Dice:
(...) se me ocurre una comparación cojonuda, con eso de los sindicatos grandes y pequeños: son como la Iglesia.

Cuando la cosa iba de compartir, ser buenos, todo es de todos, se alimentaba a los leones... puta madre. Cuando se hizo multinacional, malo: la buenísima idea se usa para el márketing, y en la práctica a tomar por culo (o a dar, para el caso...).

El comunismo, por cierto, también lo veo dentro de este grupo...




Me ha dado que pensar.
Yo le daría una vuelta más a sus sabias palabras.

Los protocristianos eran buena gente, "paz, tío", "ama al prójimo como a ti mismo" y fueron de cabeza a los leones. Eran la típica religión marginal, de esclavos y poetas.
Luego se radicalizó, buscó alianzas e hizo la gran revolución. De enemigo de Roma pasó a ser amigo, y acabó convertido en creencia oficial. Allí empezó un poder que sobrevivió al Imperio. Entonces los Pontífices dirigían ejércitos, ordenaban asesinatos, cometían incesto... eran aguerridos guerreros que controlaban el mundo (el espiritual y el otro).
Después del cisma, los católicos entraron en una deriva que les ha acabado convirtiendo en un ente funcionarial, que maneja los dogmas en su provecho. Burocracia divina, llena de sacramentos y llamamientos a su moral superior.


Pienso que la utopía comunista empezó igual.
Las revoluciones la lanzaron, de la noche a la mañana, a la cima. Y así llegaron a dominar medio mundo. Ya no había "buen rollismo", ni fraternidad universal, sólo una idea que estaba por encima de todo (el socialismo soviético, chino, etcétera).
Cuando se oxidó el telón de acero se acabó la lucha. Se optó por el mismo formato eclesial: funcionarios del dogma, con sus símbolos, su moral superior y pocas ganas de trabajar. Allí muere el comunismo utópico, en las orillas del sindicalismo holgazán.


Echadle la culpa de este desvarío a Expatriado. Ese hereje múltiple a quien culparemos cuando nos retiren la licencia educativa los unos o los otros.
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4 comentarios:

molinos dijo...

Ahora mismo en el despacho de al lado están dando una charleta para captar adeptos para la huelga general..a mi ni siquiera me han dicho nada y cuando he pasado por delante se han callado todos....conspiración.

HombreRevenido dijo...

Molinos, así, con esos datos que me das, sólo se me ocurre imaginar dos cosas. O es un complot o quieren prepararte una fiesta sorpresa.

Expatriado dijo...

Jodó petaca, "guest starring" en un episodio de "Hombre Revenido". Les voy a decir a los de madrileños por el mundo (que me andan detrás) que se vayan a tomar por culo, que ya he alcanzado la cumbre.

Lástima no estar tan atinado en el propio blog, coño ya...

HombreRevenido dijo...

Expatriado, podrás contárselo a tus nietos. Y entonces te preguntarán: ¿pero eso fue antes de pasar por prisión?. Y no sabrás si se están refiriendo al día en que te encerraron a ti o al que me pillaron a mí.

Recuerdos imborrables, vaya.