viernes, octubre 27, 2006

Comarcales de la información




Ante un finde revival en Periferias (hacéis mal en perderos el
After-Party del Capitán Lillo) echemos la vista atrás:






Algunos de vosotros, lectores intrépidos, sois muy jóvenes (otros no, que lo sepáis). De todos modos espero que os suene esta tecnología del siglo XX que voy a recordar de forma breve, aunque el tema daría para un grueso volumen que nadie leería. No queriendo contribuir a la deforestación amazónica con otro libro innecesario, añado una reseña que es casi un requiem, de lo que pudo haber sido y no fue: la información a nuestro alcance, una Odisea del espacio (o de despacio, mejor dicho).
Ahí estaba el problema, la lentitud insufrible. ADSLs a mí, ¡ja!, yo que he visto el numerajo de 3 cifras dar la vuelta una y otra vez hasta llegar a la página correspondiente ya sé lo que es la paciencia.

El invento era morrocotudo. Mediante la microonda televisiva se mandaban las letras (no sé si ordenadas o desordenadas) y uno, sin más, podía acceder a toda la información que quisiera, actualizada al segundo. ¿Os suena? Era como el Internet, pero en bueno. Porque aquí no había dudas, tecla del teletexto, 135, y allí estaban las noticias deportivas, explicadas en 3 párrafos telegráficos.

Yo, camaradas, fui adicto al teletexto. Esto parece uno de esos programas de víctimas, pero me da igual, sí, me enganché, qué pasa, no pude evitarlo. Era más fuerte que yo, con los colores básicos (qué bien elegidos, maldita sea, rojo, verde, amarillo, azul), con ese abanico de opciones insondable, la programación de televisión, las portadas de los periódicos, recetas de cocina, juegos... Y eso al principio, cuando sólo estaba el de TVE, que cuando Antena 3 o Tele5 se unieron al carro, fue una locura. Llegué a leer el de la RAI, el de la BBC y el de la DSF, todas las mañanas mientras desayunaba, mi pequeño rezo particular al dios de la información estática.

Si tengo que recomendar algo del teletexto actual, me quedo con los Horóscopos. Sobre todo el de Tele5 que acierta siempre. Por cierto, para hoy me decía: "Podrás solucionar asuntos que no te permitían dormir y que te inquietaban La pasión y la voluntad que vas a poner en todos tus proyectos te llevarán al éxito, pero no airees tus planes hasta que no estén concretados; hay muchas envidias a tu alrededor". Tenía previsto quedarme en casa esta noche y descansar, que falta me hace, pero quizás no debería haber aireado mis planes.
Ya veré.

En fin, que os dejo con este link, donde podréis disfrutar de un auténtico teletexto a la velocidad de la luz, una reliquia antigua que nos sirve para recordar que hubo un tiempo en que las kas no eran kilobytes sino la competencia de la fanta.

2 comentarios:

El Caracolico dijo...

¿El de Tele 5? vaya, vaya... otra adicción en la que voy a caer.
(Por cierto, yo sigo buscando información en el teletexto)
¡Pásalo bien este fin de semana!

HombreRevenido dijo...

Tú eres sabia, Caracolico, sabes que el teletexto es lento pero seguro, escueto pero concreto, austero pero digno.
Haré lo que pueda el finde, pero me caigo de sueño (¿qué hago que no estoy en Periferias?). Pásalo bien tú, hala.