martes, octubre 03, 2006

Los martes: CINECLUB (15) - El hombre que mató a Liberty Valance


The man who shot Liberty Valance - 1962 -
Director: John Ford

Reparto:
· James Stewart (Ransom Stoddard)
· John Wayne (Tom Doniphon)
· Lee Marvin (Liberty Valance)
· Vera Miles

Guión: James Warner Bellah y Willis Goldbeck
Fotografía: William H. Clothier

El oeste americano no es un lugar, ni un tiempo, es simplemente un decorado que alberga las mismas historias de siempre, un código narrativo aceptado por todo el mundo, con su sheriff (o chérif, en el lenguaje de los juegos a pie de calle, su anvés, sin whiskey, con colacao), su enterrador, su Saloon con puerta de vaivén, esas taberneras de moral frágil y enaguas al viento, los viejos huraños a un winchester pegados, los indios y el Séptimo de caballería (la dicotomía perversa, del celuloide a los playmobil), los revólveres colt, el gatillo fácil, desenfunda forastero.

Perdura la leyenda de los hombres valerosos, las mujeres fuertes, las tierras indómitas y los señoritos del este. Dicen, comentan, hablan, que hay gente que todavía fuma la pipa de la paz, y que les funciona. Perduran, sin ninguna duda, esos matojos que atraviesan la calle a la hora del duelo, lo que ocurre es que ahora son pelotillas de polvo que surcan la habitación.

El western es un lenguaje de símbolos que hemos aprendido sin darnos cuenta.
Por eso si sabemos que alguien mató a Liberty Valance (la traducción lleva al extremo la acción) sabemos que no fue fácil. Intuimos que Liberty Valance era un pájaro de cuidado. Intuimos que hay al menos dos pistoleros y una chica interponiéndose entre ellos. Como la vida misma.

El gran John Ford, junto a un reparto de lujo, domina con maestría el género que él mismo encumbró ("La diligencia", "Fort Apache", "Centauros del desierto", "La conquista del oeste") y firma su última gran película.
Abreviando, una fabulosa epopeya del hombre en busca de su propia tragedia. Una obra maestra, una película magnífica que espero ver alguna vez.

2 comentarios:

La empanadilla perdida. dijo...

Resumen de todo un género y aproximación metafórica y despiadada a la vida más cotidiana. Me gusta mucho. Lo de menos es haber visto la película.

¿Qué ha sido de esos sábados a las 16.00 en los que o había película de vaqueros o había película de Tarzán?

HombreRevenido dijo...

La película la veré, lo prometo. Recuerdo como tú las películas del sábado por la tarde. Eso era cine, claro que sí, y no esas películas posmodernas de pensar que hacen ahora.