martes, octubre 30, 2007

Los martes: CINECLUB - 68 - Sor Citroen


Sor Citroen - 1967 - Director: Pedro Lazaga

Reparto:
· Gracita Morales (Hermana Tomasa)
· José Luis López Vázquez (Cuchillas)
· Rafaela Aparicio (Hermana Rafaela)
· Juanjo Menéndez

Guión: Pedro Masó y Rafael J. Salvia
Música: Antón García Abril

Es costumbre del arte alegórico elegir para su eclosión momentos de oscurantismo. No en vano tiene algo de misterio, algo de adivinanza.
Benedetto Croce, escritor (y a pesar de ello, pensador) italiano, critica la alegoría por eso mismo, por ser un vicio infantil, una distracción de la estética. Sin embargo no hay duda de que entre una realidad que se percibe (literaria, musical, cinematográfica) y aquella imagen con la que se conecta, hay una relación cercana a la del resto de símbolos entre sí (consensuados o no).
Leemos la "Comedia" y vemos que Dante es guiado por Virgilio e inspirado por Beatrice en su camino al Cielo. Luego intuimos que Dante, igual que las letras conforman su nombre, refleja a todos los hombres; Virgilio es la razón, y Beatrice la fe.
Así el alma humana alcanza la salvación, guiada por su razón e inspirada por la fe.
Que la idea sea anterior a los versos nos desconcierta y, al tiempo, nos fascina.

A veces, que el símbolo "hombres" recaiga en un indivuo concreto, no hace más que acrecentar la paradoja y reforzar el mensaje. Puede entonces, incomprensiblemente, intuirse la eficacia del método; la capacidad de multiplicar el alcance de una acción aparentemente inocua, proyectada a la eternidad, se trate (ya no importa) de la peripecia de un sueño o de una revelación.

Y todo esto porque "Sor Citroen" no sólo es esa comedia costumbrista española, con momentos agridulces, para el lucimiento de la inolvidable Gracita Morales. Es algo más. Tiene un deje burlesco, liberador, contemporáneo, que escapó sutilmente a la censura.
La hermana Tomasa (una monja, la concreción de los valores sociales y los buenos sentimientos en la mujer sumisa de la época) se enfrenta a las convenciones para conseguir pasar de la frustración a la satisfacción. Y el medio es ese coche destartalado, pero a la postre tan necesario, como Virgilio y Beatrice lo fueron para encontrar el camino. El dos caballos, evidentemente, es el símbolo fálico por antonomasia, es una tremenda polla (posiblemente de segunda mano). De este modo, la película promueve un mensaje alegórico (que caló en el subconsciente colectivo, por fortuna) que indica que la mujer (buena, honrada, protagonista) debe superar sus miedos y alcanzar la plenitud sexual. No importan las reprimendas, ni las etiquetas que la sociedad se apresurará a ponerle, debe agarrar fuerte el volante y conducir su vida.
La hipnótica música del dududuá sesentero hizo el resto.
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9 comentarios:

La gata Lola dijo...

Me dejas de piedra.
Jamás habría echado mano de la Divina Comedia para explicar una peli como Sor Citroen! Es más, yo hubiese jurado (y perjurado) que lo único que podían tener en común era la palabra Comedia (aunque usada con distinto propósito).
Ahora, de allí a confundir un 2 caballos con una polla... tú lo de los 20 cm. lo llevas mal, no?

maria dijo...

oleoleyole!!!

que bravisimo!

jamás imaginé que sor citröen diese para tanto... pero ahí está mi profe mono para enseñarme que todo está conectado y desde cualquier punto puedes llegar a dante bravo!

pasalo bien en tus bodas y muchas gracias por lo del cofre y el valor y eso

mua!

Serjuzu dijo...

Y yo que pensaba que el símbolo fálico por antonomasia era el cerdo...y resulta que es el 2CV

Cada martes te superas, jajaja

HombreRevenido dijo...

Gata Lola, la Divina Comedia era un ejemplo, no pongo a las dos obras al mismo nivel, que conste.
Y el 2CV no es un miembro viril, evidentemente. Pero lo simboliza. Y además uno regularcillo y problemático. Pa qué más.

Meri, es como el Oracle of Kevin Bacon, pero con Dante Alighieri.
Os reís, pero esta peli fue precursora de la concupiscencia actual.

Serjuzu, los símbolos están en el subconsciente colectivo. Y es más bien el coche (que luego es un citroën, francés, para más inri) el símbolo fálico, sobre todo en manos de Sor Tomasa, con cara de velocidad.

Guillermo dijo...

La verdad es que no sé qué decir

HombreRevenido dijo...

Guillermo, pues anda que yo...

La empanadilla perdida. dijo...

Anonadada estoy. Anonadadísima.

Esto del cineclub está tomando tintes de thriller psicológico...

Orleans dijo...

Me has dejado sin respiración!es que eres un crack!Lo más impactante del artículo ha sido el símil entre la polla y el dos caballos.Jajajaja.
Hay mucho con mini...hay crisis centimétrica...

HombreRevenido dijo...

Empanadilla, el lenguaje tiene matices que nos hacen decir ¡caramba! (o peor). Raspa una película y tendrás un susto.

Orleans, pues la monjita andaba encantada de la vida.