lunes, noviembre 09, 2009

Recaída controlada


Esta tarde, bajo atenta vigilancia, volveré a la cafeína (quince días después).
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8 comentarios:

Tiberio dijo...

La ünica persona sin fonendoscopio ¿es la encargada se sumistrarte supositorios de cafeína y aplicarte enemas de achicoria?.
Viciosillo suertudo!!!!

nhtg dijo...

Leches, es una foto de la pelicula Zelig!! Una de mis favoritas de Woody...con respecto a la cafeína, no se preocupe, es el carburante que hace mover el mundo. Ser cafeinodependiente no está mal considerado públicamente, ni siquiera en un docente tan respetado.

Dina dijo...

¡¡¡15 días sin cafeina!!! y ¡¡¡has sobrevivido!!!... ya te estas metiendo un chute en vena en el ipso flauto, no sea que tengamos un disgusto.

la maru dijo...

Resiste HombreDeDios, no caigas en la perdición y líbranos del mar, (que hay un temporal que lo flipas!)
Aunque como monillos que somos, te entendemos y te acogeremos en tus múltiples recaídas.
Yo voy a dejar las drogas ya mismimito.

Ra dijo...

Ahora sí te reconozco, Monito :)

Cardo dijo...

La cafeína reduce el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson. Disfrute su café ( o cocacola,o pepsi o cafiaspirina)

dani-elornitorrinco dijo...

Ya sabe, poco a poco, que un chute fuerte después de dejarlo le puede ocasionar ¿la muerte? no algo peor, cagalera!!!

HombreRevenido dijo...

Tiberio, no te creas, a lo mejor Mia Farrow sí pensó eso alguna vez de Woody Allen.

Peliculón, Nhtg.
Ya sé que la dependencia de la cafeína está bien vista, por eso lo digo. El caso es que necesitaba un breve periodo de abstinencia. Ahora me sabe mejor.

Dina, he sobrevivido. Sigo igual, ni mejor ni peor.
Por si acaso ya he regresado.

Maru, es un aliciente más de la vida. Recaer y relevantarse.
Acuérdate de donde dejas las drogas, si no la próxima vez tendremos que ayudarte todos a buscarlas.

Ra, ese es todo un reconocimiento.

Cardo, ¡lo que me faltaba! ¡más argumentos a favor!
Los cubatas con Coca-Cola sirven también ¿no?.

Dani, he vencido a la ansiedad y he regresado poco a poco.
No temo a la muerte, pero sí a la cagalera.