lunes, abril 09, 2012

Stamina

Últimos 7 segundos del partido de baloncesto vespertino en la selva. Solteros contra casados. Empate en el electrónico. Todo apunta a que habrá prórroga, se va a enfriar la cena. El armadillo no encuentra pase y le da la bola a su último recurso: el perezoso que, como suele ocurrir, se duerme en los laureles y da dos botes innecesarios. Un chimpancé (yo mismo) le defiende de forma condescendiente. Estás perdido, muchacho, vuelve a botar y te la...


¡Hostia! ¿Cómo ha hecho eso?.

La sorpresa es el arma más poderosa de la naturaleza.
Lo saben los seductores y los aleros habilidosos.

A veces el menos dotado es el que resiste, se sobrepone, inventa y logra el mate de la victoria. No lo olvidéis.
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7 comentarios:

Verillo dijo...

estoy totalmente de acuerdo, nunca se sabe verdad? no hay cosa peor que darlo todo por hecho y creer que los reyes del baile siempre lo seguiran siendo

pazzos dijo...

Defiende mal, pero tiene un gancho portentoso.

el chico de la consuelo dijo...

A mi me recuerda en la cara a Juan Domingo de la Cruz...pero no creo que sea porque este las mete.

Hund Dido dijo...

La mete porque el perezoso es del equipo de los solteros, si llega a estar casado no la mete ni de coña, jejejejeje...........

HombreRevenido dijo...

Verillo, eso es una verdad como la catedral de Burgos de grande.

Pazzos, nunca llega a tiempo a defender. Y si se descuida, tampoco a atacar.

Chico de la Consuelo, ¿el lagarto De la Cruz? Ese era otra clase de animal, qué fenómeno.

Hund Dido, jejeje, otra gran verdad.
El ardor competitivo siempre marca la diferencia.

krollian dijo...

Como todo el mundo sabe ya a estas alturas, el Sr. Perezoso tenía fundadas sospechas de que Ceregumil lejos de potenciar, mermaba su condición física:

http://www.europapress.es/andalucia/sevilla-00357/noticia-supremo-confirma-prohibicion-vender-ceregumil-producto-dietetico-20120409163218.html

El Sr. Perezoso es más de Fibergrán:

http://www.youtube.com/watch?v=fBx5FbZApaE

HombreRevenido dijo...

Krollian, no hay complemento dietético, doping o terapia milagrosa comparable con la voluntad. Ese perezoso comprendió que si se quiere se puede.