jueves, noviembre 13, 2014

Constantemente




Siempre compraba lotería del bar.
Pero este año no ha comprado.
Va y toca.
Está jodido.
Está muy jodido.
Pero su mujer le convence de que baje al bar.
En el fondo se alegra por esos cabrones.
Con lo bien que le hubiera venido el premio.
El camarero le da un sobre rojo.
No puede ser cierto.
Está ahí, el número premiado.
Es un milagro navideño.
Estas cosas ocurren constantemente.
Abre una botella de cava.
Abre la segunda botella de cava.
Vienen los de la tele.
Descorcha la tercera botella de cava.
Se abraza a todo el mundo.
Mira en el bolsillo del abrigo.
Comprueba los bolsillos del pantalón.
El sobre no está.
No puede ser.
Entre la euforia general examina el suelo, desquiciado.
Se desespera cada vez más.
"¿Un sobre rojo? No, no lo he visto"
Se lo han birlado.
Está absolutamente seguro de que se lo han birlado.
"¿Tú qué miras imbécil?"
Sale del bar.
Ahora no puede subir a su casa.
Tiene que pensar con claridad.
Entra en otro bar.
Le reconocen por las imágenes televisivas.
"Págate algo, fiera"
Rompe una botella.
Raja a ese tío.
Sale del bar ensangrentado.
Camina sin rumbo.
Respira hondo.
Salta desde el viaducto.


Epílogo:

Llegan los servicios de emergencia.
La médico de la ambulancia está triste porque van a suprimir su puesto.
¿Cómo va a seguir pagando la hipoteca?
Peor le va a este tipo, piensa.
Se da por vencida en la reanimación.
Le vuelve a colocar la ropa en su sitio al cadáver.
Sobresale algo de un bolsillo de la camisa.
Es un sobre rojo.
Lo abre.
Reconoce el número.
Han estado repitiéndolo durante todo el día.
Es un milagro navideño.
Esas cosas ocurren constantemente.

9 comentarios:

phaskyy dijo...

Eres .... eres....eres.....
Grandeeeeeee!!!!
Un día seras un gran gran guionista y pasarás de nostros y de nuestro culo. Ese día te odiaré fuerte fuerte.
Hoy te idolatro

Nisi dijo...

A veces hasta das un poquito de miedo...
Y, ¿ya empezamos con las historias tristes de navidad? Cualquier año, nos comemos los turrones en bikini.

NáN dijo...

Si es un acertijo: ¡La gallina!

Si un test de Rochard: 2 elefantes follando.

¡Soy un clásico, yo, para la interpretación!

Nisi, no me acojones más de lo que estoy. Si quieres ser realista, con todos los desastres no comeremos turrón: roeremos trozos de pan endurecido.

Anónimo dijo...

Este tio es un imbecil,mira que tirarse por el viaducto sin mirarse antes bien todos los bolsillos de su ropa.Y la enfermera,pues si lo cobra,bien por ella,aunque ese dinero no creo que le de ninguna felicidad.Porque no era suyo y al no ser suyo,a mi,no se,como que me da mal rollo.
Demasiado drama no?
Sonia.

Elvis Arsy dijo...

Así es la vida, la desesperación de uno trae la felicidad de otro... aunque ni siquiera se conozcan.
Saludos.

HombreRevenido dijo...

Phaskyy, jaja, muchas gracias. Soy grande en pecados, nada más.

Nisi, pues imagínate si tuvieras que vivir conmigo todo el tiempo. Yo sí que paso miedo.
Esto de adelantar las navidades es un disparate. Vamos a llegar a las uvas desfondados.

NáN, dos elefantes follando es una excelente metáfora de los bombos gigantes del sorteo de navidad. Con sus trompas por las que bajan los numericos.

Sonia, imbéciles, alcoholizados, aturdidos ante la euforia, paralizados por la desgracia, ruines, aprovechados y carentes de toda moral. Así somos. El drama es ese.
Yo sólo he dado un toque más realista al anuncio.

Elvis Arsy, y ojo, que la doctora todavía no ha llegado a casa.
A veces es mejor no tener demasiado suerte.

Anónimo dijo...

A veces es mejor no tener demasiada suerte.Esto me recuerda al pobre que quiso no ser gordo reduciendose el estomago con el premio de la loteria y se quedo en la operacion.Es totalmente veridico.Ya ves
Sonia.

aras dijo...

Me paseo por el blog que hace tiempo que estaba desconectada del mundo cibernético, y me encuentro con esto. Jajajajaja. Eres un crack.
Cuando ganes el Oscar al mejor guión, espero que te acuerdes de tus alumnos.

HombreRevenido dijo...

Sonia, de esas catástrofes de buena suerte está el mundo lleno.
Yo no compro lotería. La fortuna ya me sonríe suficiente. Pa qué más.

Aras, me darán antes el Premio Nobel de Blogs. Y os invitaré a todos a merendar, para que no vayáis luego a contar mis vergüenzas en el Sálvame.