lunes, noviembre 17, 2014

Gozar-zuela (2ª parte)

Viene de Gozar-zuela (1ª parte)

Dejamos ayer la zarzuela entrando en ebullición, veamos qué nos tiene preparada esta segunda parte.

Luisa Fernanda y Mariana rezan el rosario en la posada y afuera suenan los disparos y las explosiones. ¡Ha comenzado la revuelta!
Llegan a la posada los revolucionarios sólo con algunos rasguños.
"No sabía que era usted tan republicano", le dicen a Vidal, elogiando su entrega en la batalla.
"Yo tampoco", responde él. Y confiesa...

Vidal:
Luche la fe por el triunfo
de un ideal redentor.
Yo, que no soy más que un hombre,
lucho por mi corazón.
(...)
Por el amor de una mujer que adoro,
si hay que luchar,
sabre reñir;
si hay que vencer,
sabré morir.

Se anuncia la llegada de los húsares, con Javier al frente.
Recordemos que hay un desafío pendiente.
También llega la duquesa, echando pestes del levantamiento. Y Luisa Fernanda salta. Porque ya está harta de la duquesita de las narices.

Escaramuzas con toque de corneta y alaridos del coro.
Entra en escena Javier. Bueno, no entra, lo traen prisionero mientras el coro grita:

¡Muera el prisionero!
¡Muera sin piedad!



¿Quién sale en su defensa?
Claro, Luisa Fernanda.
Si queréis atacarle,
uno a uno venid.
Es un hombre indefenso
que no os puede batir.

Y claro, ante eso el coronel se viene arriba:
Luisa Fernanda, cariño mío,
¡Con qué nobleza me pagas tú!
Cariño mío, con qué indulgencia
premiar supiste mi ingratitud.
Si de esta empresa la vida salvo,
que no me falte tu buen amor.

Ya se ha puesto zalamero otra vez el fulano.
Luisa Fernanda le para los pies:
Javier, no pidas, porque es un sueño,
que resucite lo que murió.

Entre tanto, en la calle, el ejército se hace con la situación. La revuelta es sofocada.
Irrumpen los soldados en la posada y Javier normaliza la presión de sus esfínteres.

Javier:
Al jefe de esta chusma
se habrá de detener.

Y manda prender a Vidal, el tío rencoroso.
Pero el verdadero cabecilla de la insurrección da un paso al frente y se entrega.
La duquesa asoma la cabeza y las dos parejas, en dos planos distintos, se consolidan mientras despiden el segundo acto.

Carolina:
Vuestro brazo, caballero,
concededme por favor.
Javier:
Ofreceros este brazo
para mí es un gran honor.
Los dos:
¡Y a los cánticos de guerra
sustituyan los de amor!

Vidal:
¿Qué piensas?
Luisa Fernanda:
¡En la paz de un hogar labrador!

¡Caramba! Luisa Fernanda lo ve claro (por fin) y acepta la propuesta de matrimonio de Vidal.


Tercer acto:
Para el desenlace nos trasladamos a la dehesa extremeña. Todo es felicidad y armonía.



Luisa Fernanda y Vidal están en el planeta amor (que diría Molinos), en un plan bastante empalagoso, aunque todavía no se han casado.

La revolución ha triunfado. La reina destronada. La duquesa huida a Portugal. Y a Javier... se le da por finiquitado, desaparecido en combate.
Pero no estaba muerto, qué va, estaba de parranda.
Llega el coronel caído en desgracia y se reabre el dilema en las carnes de la doncella.



Canta Luisa Fernanda (poderosa hembra loca):
¡Cállate corazón!
¡Duérmete y calla!
No debe retoñar
la hierba mala.
¡Ay, qué tendrá el amor
de venenoso,
que cuando más cruel
es más sabroso!
Duérmete  calla;
que no retoñe más
la hierba mala.

¿Cómo se lucha contra eso? El dilema de Luis Fernanda es cien veces más cruento que una revolución.

Javier:
Vengo a decirte ¡adiós!
Ya es para siempre.
Luisa Fernanda:
Nunca ya te veré.
¡Dios me consuele!
Javier:
Con la esperanza voy,
de que aún me quieres.
Luisa Fernanda:
Contra mi voluntad,
te quise siempre.
Cuando fuiste ilustre,
cuando no eras nadie,
cuando me quisiste,
cuando me olvidaste.

Drama en la dehesa.
Giro inesperado de los acontecimientos.
Marcha Javier, llega Vidal. La ve llorosa y se lo ve venir.
Luisa Fernanda trata de aplacar esa duda. Cuando al fin se casen: "Tú serás toda mi vida y lo demás habrá muerto".

¡Ajá!
El subconsciente ha traicionado a la muchacha.
Si "habrá muerto" (en futuro perfecto) es porque hoy todavía pervive (en presente absurdo).

Danzan y bailan los mozos extremeños, pero la caja de los truenos no es que se haya abierto,es que le han volado la tapa con TNT.

Y Javier. que ya se iba, se lo ha pensado mejor y vuelve. Va a enfrentarse con la realidad.

Aunque me cueste la vida
vengo a implorar tu clemencia.
Tanto me da que me maten
como morirme de pena.

"¡Vete Javier!" vuelve a gritarle L.F., que ya no sabe dónde meterse.



"Yo dictaré la sentencia", anuncia el extremeño, meditabundo.

Vidal:
Es inútil
contra el amor no hay quien pueda.
Tú con el alma concedes
mientras con la boca niegas.
Porque las raíces hondas
ningún viento se las lleva.

Que sí, Luisa Fernanda, que sí, que dices que quieres a Vidal, que serás su esposa amantísima y tal...
No inventes, ¿por qué inventas?

Vete con él.
De la casa toma tu ajuar y tus prendas.
También va mi corazón contigo
mas no le temas.
Que un corazón que perdona
no es una carga que pesa.

Y ella dice adiós.
Javier (que de verdad, el pobre chaval no es completo) apuntilla:
Dele usted un último beso.

Y Vidal alza la voz:
¡No! no lo intentes siquiera.
Porque si llego a besarla...
¡mira que no te la llevas!

Ha hablado un hombre.


Qué extraño, la monarquía borbónica se derrumba y nosotros nos desenamoramos.
Siempre nos quedará la posada de la Mariana.

FIN


7 comentarios:

Oso dijo...

¡Plas, plas, plas! Descarnado retrato de este país, donde cuanto más nos dan pour derrière más loquitos nos llevan. Ains...

Aquello noerayo dijo...

Vaya culebrón, chico
La comidilla de todo un pueblo.

El niño desgraciaíto dijo...

Impresionante, aunque no sé si perdonarte que no hayas puesto el vídeo de Morena Clara.

HombreRevenido dijo...

Gracias, Oso. Y bien pensado. Luisa Fernanda es un poco como España.

Aquello noerayo, imagínate. En el pueblo de la dehesa no se habló de otra cosa durante meses.

Niño desgraciaíto, está el link ¿no?
Voy a corregirlo inmediatamente. Seamos puristas por una vez. ¡Puristas! ¡de los que fuman puros en el tendido 7 de la zarzuela!

Anónimo dijo...

A ver simio,que me hayas convencido para leer estos dos post,incluidos videos,solo puede ser una cosa,y sin dopar.Aunque yo soy un poco friki
de los musicales viejunos americanos,sobre todo
si hay zapaticos de claque por medio...
Sonia

HombreRevenido dijo...

Sonia, la zarzuela tiene mucho de los musicales clásicos americanos. Es un espectáculo total.
Me alegro de que hayas podido seguir la trama hasta el final.

Anónimo dijo...

¡Ay! Luisa Fernanda es mi zarzuela favorita. Y esta versión de Plácido Domingo, maravillosa.

Y eso que Luisa Fernanda es boba. ¡Mira que acabar con Javier, que la ha engañado todo lo que ha querido, en lugar de con Vidal, que la ha querido todo el tiempo! Y siendo Vidal Plácido Domingo, además.
Tonta. Es que es tonta la niña.