martes, marzo 27, 2007

Los martes: CINECLUB - 43 - E.T.: el extraterrestre


E.T., the Extraterrestrial - 1982 - Director: Steven Spielberg

Reparto:
· Henry Thomas (Elliott)
· Dee Wallace Stone (Mary)
· Peter Coyote (Keys)
· Robert MacNaughton

Guión: Melissa Mathison
Música: John Williams
Fotografía: Allen Daviau

Cuando no se tiene tiempo, cuando se vive a salto de mata, cuando la misión es tan grande que no deja ni la gravilla del ocio en los caminos de la obligación, es entonces cuando pasa lo que pasa, que la panda de extraterrestres se suben corriendo a la nave sin hacer un recuento, ¿estamos todos?, o los bloggers revenidos nos quedamos sin horas para comentar la película de todos los martes.
Compondremos la reseña y, al tiempo, analizaremos su proceso creativo.
Pensar una peli que recuerdes y que dé juego (1 minuto).
Introducción desconcertante (1 minuto).
Búsqueda del cartel en internet y ficha técnica (3 minutos).

Lo siguiente es esgrimir el argumento de la nostalgia. La España de los años 80, el día en que mi madre nos arrastró al cine, el sábado por la tarde en el cine Odeón, el miedo de los primeros avatares por el cobertizo, el exotismo de unos muchachos que cenaban una cosa rarísima ¿pizza?. Al final resultó un película perfecta, pero no fue fácil asumir de golpe toda la información y toda la trama. Bicis que vuelan, ostras.
Flash back desordenado (3 minutos).

Como se trata de un género extensamente cultivado, el extraterrestre extraviado, no debería faltar el guiño irónico al resto de engendros siderales. Estaba Alf, el alienígena peludo, también se hizo una versión familiar agónica ("Mi amigo Mac"), recordamos a Starman, o al mismísimo Yupi.
Ninguno tan feo como E.T., ninguno tan emotivo, tan repulsivo y adorable, tan como un amigo.
Enumeración enloquecida (2 minutos).

Falta un poco de rechifla: la formidable carrera del niño Elliot cuando se le puso cara de adulto con problemas. También debemos nombrar a Drew Barrimore y preguntarnos si ya había empezado a beber entonces.
Humor zafio (1 minuto y medio)

Lo cierto es que Spielberg lo bordó, el extraterrestre actúa formidable (¿de qué casting saldría?) y tenemos expresiones míticas que quedaron en el subconsciente colectivo: Mi caaaasa, teléfono... además de la simbiosis sensorial, la muerte (por dios qué disgusto) del bicho, los nervios a flor de piel, la emoción sincera, luminosa, pura. La moda de regalar macetas. El teléfono móvil. La fiesta de Jalogüin. El descubrimiento de que a veces los del F.B.I. son unos bastardos. Los amiguitos que vuelven a buscarte a pesar de que seas el típico pesao al que nadie traga. La persecución. La despedida. Aynnn... tanta tensión, tal desequilibrio entrañable (de las entrañas, vamos) que a nadie puede extrañar que Drew Barrimore se pasara en seguida a los porros.
Parrafada final (2 minutos)

Éxito Total En Taquilla.
Éticamente eterno, E.T.

6 comentarios:

lunitamia dijo...

mi vida tiene una explicacion: mi madre rompió aguas viendo esta peli

Peibols dijo...

Te has dejado lo más friki...
que al inicio de la peli Elliot & Friends estan jugando a rol (al Dungeons&Dragons).

A cada uno nos marcó de una forma diferente, claro.

animons dijo...

Extraterrestres extraviados! Como Gurb. Nunca hubiera definido mejor este género.
Yo creo que la pobre Drew empezó su adicción viendo al bichejo este beber cerveza, no?
Sea como fuere, una peli genial.

p.d. joé que gente más joven hay por estos lares, que no! Jejeje Voy a ir pensando en cambiar de blog. Este va a ser no apto para mayores.

HombreRevenido dijo...

Lunitamia, eso me parece superfuerta, a cada uno nos marcó de una forma diferente (como diría Peibols).

Peibols, película marcona, cierto, entonces éramos como la plastilina, ¿ves? de lo del rol ni me acordaba, por eso ahora como pizza. Sea como fuere, una peli genial (como diría Animons).

Animons, creo que Drew fue el que invitó a cerveza al bicho. Los extraterrestres extraviados nos gustan porque vagan confusos por el mundo, igual que lo hacemos nosotros. O quizás nuestra vida tiene una explicación (como diría Lunitamía)

Alberto Colombo dijo...

Nunca vi la peli en el cine y apenas mire unos minutos en la tele. Desde mi infancia que no puedo concebir peliculas de extraterrestres sin violencia magnifcada.

Viva Orson Wells !


PD: Siempre dude de lo sana que era la amistad entre el ET y el chico.

Lo mismo me pasaba entre la obscura relacion que unia a Alfred y a Tia Harried en Batman

HombreRevenido dijo...

Alberto, la violencia hacia o desde los extraterrestres es lo normal, no lo dudo. Pero en E.T. tanto el niño como el bicho llegan a alcanzar un grado de afinidad tal que lo que siente uno lo siente el otro al mismo tiempo. Es raro, casi budismo.