lunes, febrero 09, 2009

Diver-S.O.S.


¿Hay un autobús porque la mayoría de la gente quiere viajar en la misma dirección? ¿O la mayoría de la gente quiere viajar en la misma dirección porque hay un autobús en esa dirección?
¿Sigue la gente el liderazgo de un político? ¿O los políticos siguen el camino que la gente quiere recorrer dando la impresión de estar al frente?
¿Los productores fabrican lo que la gente quiere? ¿O la gente ha de comprar lo que los fabricantes producen porque es lo único disponible?
La respuesta fácil en cada caso es que es una mezcla entre los dos casos. Esta es, a menudo, una respuesta peligrosa porque nos evita pensar en la enorme diferencia entre las dos situaciones.

Edward de Bono
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6 comentarios:

La empanadilla perdida. dijo...

Estoy segura de que hay un precio a partir del cual el autobús puede pasar por debajo de tu casa.

Político y líder son términos casi antagónicos, para mi, a día de hoy.

Nuestras necesidades crecen generalmente al mismo ritmo que nuestro nivel adquisitivo y nuestra zozobra mental. Esto debe animar mucho a la hora de producir.

Timonera dijo...

Mmmm... Muy interesante. Yo apuesto por la segunda opción. Las "modas" de la sociedad no las provocamos más que los individuos que vivimos en ella. Y puesto que somos incapaces de conocer todo lo que tenemos al alcance, acabamos escogiendo entre las tres o cuatro opciones que nos ponen encima de la mesa.

Cardo dijo...

Creo que sólo deseamos lo que vemos, sólo conocemos lo que tenemos cerca y cuando seguimos una rutina es muy difícil sacarnos de ella y pocas veces la cuestionamos.
Pero si podemos escoger, elegiremos la línea de bus que nos acerque más a nuestro destino, compraremos el producto que más satisfaga nuestro deseo (propio o inducido) y votaremos al “líder” político que de menos vergüenza ajena.
Es decir que compramos y seguimos lo que nos marcan, lo que “vemos”, pero la gracia está en ver realmente todas las opciones.

He batido mi record personal de largura en un comentario (y quizá también de redacción en general)

HombreRevenido dijo...

Empanadilla, ni puedo pagar el precio para convertir al autobús en un taxi, ni seré líder, ni seguidor, ni gurú, ni adepto. Tengo las mismas necesidades siendo pobre que la mayoría de los ricos. Y produzco humo, sin demasiado ánimo.
Sigo sin comprender el universo. A lo mejor es que, simplemente, es muy complicado.

Timonera, escoger lo que tenemos cerca es un atavismo, el mono que fuimos y somos prefiere el fruto del arbusto cercano que el fruto del arbusto junto al acantilado. Eso sí, nuestras necesidades reales han cambiado poco desde entonces.

Cardo, estoy de acuerdo en lo de la rutina que no cuestionamos. La mayoría de las veces esa rutina es "no pensar". Y así nos va.
Somos vulnerables a las influencias externas porque queremos serlo.

Lupus dijo...

Metafóricamente, ¿el edificio cae por cómo colocamos los ladrillos o porque los ladrillos no son los adecuados?.

Lo peligroso pienso que no está en una respuesta híbrida, sino en conformarnos con cualquier respuesta sin actuar en consecuencia.

Para ahondar... y después actuar.
Una peli: Zeitgeist. Addendum
Un libro: La Rebelión de las formas, de Jorge Wagensberg

HombreRevenido dijo...

Me apunto las recomendaciones, Lupus.
La naturaleza tiene respuesta híbridas: el perro-lobo, el ligre, el asno... pero nunca un elefante-ratón (por mucho que haya habido todo tipo de chistes al respecto).