domingo, febrero 08, 2009

Los findes: CINECLUB - 93 - Cortocircuito


Short Circuit - 1986 - Director: John Badham

Reparto:
· Ally Sheedy (Stephanie Speck)
· Steve Guttenberg (Newton Crosby)
· Fisher Stevens (Ben Jabituya)
· Austin Pendleton

Guión: S.S. Wilson y Brent Maddock
Fotografía: Nick McLean

En los 80, lo digo por experiencia, se tenía mucha fe en los robots. Ya fueran utensilios de cocina o condimentos narrativos. Hasta en el Barrio Sésamo introdujeron en uno de los capítulos la típica trama del robot, que al principio parece una nevera, luego da miedo y después se hace amigo de los niños. En el cine de terror los robots eran asesinos fríos, y durante semanas mirábamos con desconfianza a la tostadora.

No se trata de un tema baladí. Desde el principio de los tiempos nos fascinan las historias de seres inanimados que cobran vida. Adán, metáfora perfecta del hombre y del calzonazos (según el capítulo del Génesis en el que estemos), es creado del barro y dotado de vida con el hálito divino, que es lo mismo que decir "la evolución", pero en formato express. El mito judío del Golem sigue la misma senda. La fascinación de la vida, de la generación espontánea, los niños, la cigüeña parisina, papá pone una semillita y luego la... en fin, todo ello entronca culturalmente con nuestro particular árbol de la ciencia. Por eso tuvimos a Pinocho, posteriormente a Frankenstein y, travestido de película intrascendente, como colofón, la sesuda "Cortocircuito".
De todas las historias comentadas es la única que adopta tono de comedia. Tal vez por eso sea la única que sobreviva dentro de 20 siglos (con esta previsión a largo plazo me curo en salud).

Número 5, el engendro, el Golem, el óvulo sin fecundar, recibe azarosamente (¿acaso hay alguna concepción que no lo sea?) el impulso vital. Lo hace en forma de rayo: el soplo, el cortocircuito, la trascendencia, el satori.
Atraviesa las fases inevitables de su nuevo estado:
- Contemplación
- Curiosidad (datos, datos, necesito daaaatos)
- Conciencia de sí mismo.
- Libre albedrío (el sempiterno pecado original)
- Lucha por la supervivencia

El simpático robot nos recuerda lo valiosa que es nuestra propia existencia. Lanza un hermoso mensaje de integración, aceptemos a los negros, a los amarillos, a los tostados, a los cromados... Destila antibelicismo. Tiene acción, momentos divertidos y otros sentimentales. Cuenta con Ally Sheedy, diva absoluta del cine adolescente, caída en el olvido (tal vez merecido).

Se extinguieron los dinosaurios, luego los jebis y, ahora, los videoclubs. Queda el recuerdo de las píldoras de felicidad que allí nos despachaban a precios abusivos. Para siempre en nuestro recuerdo.
Amén.
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8 comentarios:

Diego dijo...

Qué casualidad Ally Sheedy es la protagonista de la película "WAR GAMES" que cito en mi último post titulado "Juegos de guerra" y en el que simplemente cito la famosa frase del ordenador W.O.P.R.

Entretenidas películas ochenteras sin embargo las que protagonizó esta actriz, "Cortocircuito", "El club de los 5", "Juegos de Guerra", "oxford Blues" y alguna otra que seguro que se me escapa...

HombreRevenido dijo...

Diego, todas son grandes clásicos, forman parte de nuestro bagaje audiovisual.
Aunque yo también me quedo con "Juegos de guerra", de la que ya hablamos por aquí largo y tendido.

Chic dijo...

Esta me suena. La vi el otro día en el cine, aunque en Zaragoza la llamaron Wall-E.

HombreRevenido dijo...

Robots parientes, Chic, pero películas diferentes.
En "Cortocircuito" se habla por los codos. Bueno, por las bisagras.

Pequeña Silvi dijo...

Ally Sheedy cayó en el olvido, pero más triste es en qué gasta sus días Nº5... os habéis fijado bien en el coche ponemultas de los locales??

HombreRevenido dijo...

Jajaja, Pequeña Silvi, gran apunte. Allí está el pobre, apatrullando las calles.
La crisis nos afecta a todos.

Anónimo dijo...

Una película con nobleza, sentido de la diversión, y el encanto. De las que ya no se hacen.

HombreRevenido dijo...

Anónimo/a, estoy de acuerdo. Deja poso sin ser efectista, es sencilla sin ser simple. Llena de pequeños detalles a nuestra medida.