lunes, junio 07, 2010

Blog higiénico


Tras cuatro años no ha cambiado nada. Me sigo acercando a la Academia dando un paseo cada día. Siento el temblor de la responsabilidad cuando entro en el aula. Os observo con benevolencia. Me parece poder detectar vuestra admiración, vuestro anhelo de conocimiento, vuestro fervor.
Luego resulta que es una mezcla entre sopor y flato, pero eso ya da igual, ese ritual misterioso ha vuelto a producirse, esa carga de electricidad estática provoca un cosquilleo de emoción, me eriza el pelo de los huevos.

Ocurre todos los días.
Solemne y definitivo.
Estornudo gordiano.
Ducha tibia.
Erección espontánea.
El Pecado Original.

Que ya no es tan original, claro.
.

6 comentarios:

Nana dijo...

Si quiere también le paso el cepillo, profe; que no se diga.

HombreRevenido dijo...

Eso, Nana, pasa el cepillo como una ancianita devota en la iglesia.
Una limosna tampoco nos viene mal, que el caviar no se paga solo.

Ra dijo...

Ni tan espontánea, supongo :)

HombreRevenido dijo...

Jaja, Ra, a mí que me registren.

Orleans dijo...

Los pelos de los huevos únicamente??? será porque te los tienen bien fritos?????
Yo no diré q me tienen tó-torrao a mí!!!! jajajajaja

HombreRevenido dijo...

Fritos ahora, Orleans. En cuanto pueda me cojo unos días de vacaciones y me voy a la playa a pasarlos por agua.