jueves, febrero 13, 2014

Condena

Cóndor y cronopio

Un cóndor cae como un rayo sobre un cronopio que pasa por Tinogasta, lo acorrala contra una pared de granito, y dice con gran petulancia, a saber:
Cóndor.- Atrévete a afirmar que no soy hermoso. 
Cronopio.- Usted es el pájaro más hermoso que he visto nunca.
Cóndor.- Más todavía.
Cronopio.- Usted es más hermoso que el ave del paraíso.
Cóndor.- Atrévete a decir que no vuelo alto.
Cronopio.- Usted vuela a alturas vertiginosas, y es por completo supersónico y estratosférico.
Cóndor.- Atrévete a decir que huelo mal.
Cronopio.- Usted huele mejor que un litro entero de colonia jean-Marie Farina.
Cóndor.- Mierda de tipo. No deja ni un claro donde sacudirle un picotazo.

Cuento breve de "Historia de cronopios y de famas", Julio Cortázar (1914-1984)


Treinta años y un día sin Cortázar.

6 comentarios:

El niño desgraciaíto dijo...

Cortázar es un genio, sin duda.

NáN dijo...

por suerte, escribió mucho.

Peter dijo...

Lo era efectivamente, un auténtico genio.

Yo sin embargo le tengo mayor aprecio a los relatos de Borges.

El niño desgraciaíto dijo...

Borges es también buenísimo, sin duda. Yo creo que me he leído casi todos sus cuentos, igual que de Cortázar. Y tampoco es una competición, así que los podemos leer y releer cuando queramos!

Aquello noerayo dijo...

Sin duda, pelmazo el cronopio, que le cuesta.

HombreRevenido dijo...

Niño desgraciaíto, un grande. Capaz de momentos de sutil y felicísima belleza.

NáN, menos mal.

Peter, yo también soy más de Borges, pero al César lo que es del César. Al Julio (César).

Aquello noerayo, algunos no llevan la contraria ni cuando es lo educado.