jueves, diciembre 04, 2008

De huevos y polluelos


Me encanta pensar que la vida es únicamente un juego, la repetición de los juegos de la infancia, tan imprescindibles, tan serios.
Entonces todo era nuevo y entonces sí que le echábamos huevos a la vida.

De premio, por aguantarme, mirad esta genial performance:
Baila con ella misma cuando tenía 4 años
.

5 comentarios:

Susana Navarro Sancerni dijo...

Pues yo estoy convencida de que es un juego y que nosotros mismos vamos creando las reglas... en nuestra mano esta que sean sencillas o complicadas.

Muy bueno el video... yo lo quiero hacer tambien.

Ra dijo...

Qué hallazgo.

Va por el video, y por el blog.

HombreRevenido dijo...

Dina, a veces los juegos con reglas simples son más divertidos. Pero otras veces nos gustan las reglas complejas. Somos contradictorios. Y a mucha honra.

Ra, muchas gracias.
El mérito del vídeo no es mío, y del blog... tengo la culpa, pero lo negaré todo ante el juez.

Vecu dijo...

HombreRevenew me molan tus escritos.
Ojalá fuese una repetición de los juegos de la infancia. Yo quiero volver a romper los Gijoes por la cintura y jugar al rescate... aunque bueno, al rescate sí juego, todos los sábados por la mañana cuando lucho por mi vida contra la resaca, pero no es el rescate que me gustaría... aunque bueno, al rescate de cuando era pequeño no puedo jugar, porq como me pegue ahora una carrera desas va a ser el fatal flato el que me parta a mí por la mitad.

HombreRevenido dijo...

El flato fatal, jajaja, es verdad, qué peligroso es, Vecu.
Eso sí, lo de romper Gijoes por la cintura... es de psicólogo.