jueves, diciembre 14, 2006

Gratis total


Hoy he visto una cosa singular por las calles. Bueno, pensándolo bien no es tan singular, es una de las patologías clásicas del homo sapiens, una palabra, un concepto sembrando el desconcierto en la existencia. ¿De qué hablo? ¿amor? ¿Dios? ¿pasión? ¿misterio? No, señoría, la palabra es "gratis".

Una mujer se ha jugado la vida cruzando dos veces la calle para conseguir dos periódicos gratuitos. Se ha jugado la vida, literal. Como ya me habían informado, en la plaza Navarra se apostan dos jovenzuelos repartiendo "ADN" y "Metro", creo. Deben de empezar a las 8 y media, no estoy seguro, pero lo que si parece claro es que antes de las 9, con el trajín de viandantes, se acaban. La señora, consciente de ese riesgo, ha cruzado la calle temerariamente en dos ocasiones, corriendo un serio peligro de espachurramiento en ambas intentonas. Ella, todo lo digna que el sobrealiento y los tacones se lo han permitido, ha respirado aliviada cuando ha tenido los dos ejemplares en sus manos. No ha celebrado conservar la vida (a estas alturas un hecho cotidiano), sólo ha esbozado una mueca de orgullo, lo conseguí, soy la mejor, desafié al universo, leeré gratis.
Un razonamiento colateral me hace pensar que si se ha puesto en riesgo es porque luego su trabajo carece del mismo. La he imaginado notaria o funcionaria, o alguien así, sin apego a la vida. Pero pensemos un poco, ¿no somos todos un poco asín? Y aquí es donde aparece el resplandor lírico, lo anterior era un folletín prosaico al alcance de cualquiera.

Lo dicho, todos hemos visto avalanchas cuando a algún colectivo reivindicante (o reivindicador) se le ocurre regalar algo. En mi colegio había tumulto cuando daban chocolate con churros, y en el IMSERSO los ancianos relatan orgullosos cuántos trozos de longaniza, patatas asadas o lo que sea han conseguido aglutinar en su madriguera tras cualquier fiesta local.
A ver, reflexionemos, ¿pero no nos habían dicho siempre que lo que nos atraía de verdad, lo que nos hacía ser insensatos, temerarios, era lo prohibido?

A mí no me ha molestado que esa señora arriesgara su vida por dos miserables periódicos. Si la nombro es por su irresponsabilidad al correr, acalorarse y respirar más rápido. Ese oxígeno es gratis, claro, pero en parte es mío, zorra con sobrealiento.


En el anvés, la iniciativa de Juan Mann, que cuenta ya con cientos de seguidores en el mundo, la Free Hugs Campaign. Abrazos gratis. Abraza a alguien. Cerca. Lejos. De pensamiento, palabra, obra u omisión. Es gratis. Por tu abrazo, y el tuyo, y el tuyo, y el tuyo... sí que merece la pena jugarse la vida.

10 comentarios:

Peibols dijo...

Que ironías tiene la vida...
mucho ofrecemos sexo gratis (a unos se les nota más que a otras) y no se juega nadie la vida para conseguirlo...

Ni para ofrecerlo.

HombreRevenido dijo...

Peibols, el sexo gratis es de pobres. No derroches tu parte.

Peibols dijo...

Follar es de pobres.

Que gran frase...
veias Confianza Ciega??? que fuerta

animons dijo...

Muy cierto eso qué dices.
Supongo que la gente no se juega la vida para conseguir un abrazo porque siempre han sido gratís (con el sexo ya es otra cosa).En cambio los periódicos...
Pon un cartelito con la palabra GRATIS en el polonio 210 y tendrás una cola para conseguirlo. Los chimpancés somos así.

HombreRevenido dijo...

Peibols, yo era fan total de "Confianza Ciega" (y todavía lo soy). La frase es buenísima. Pero yo no recuerdo haberla escuchado en ese gran éxito televisivo. Yo la he oído en las calles y leído en tu blog educativo.

Animons, que de acuerdo estoy contigo cuando tú estás de acuerdo conmigo. ¿Polonio 210 gratis? ¿y dan algo más pa pasarlo, qué sé yo, pan, vino o algo?

animons dijo...

Hombre, ahora que lo pienso al ex espía ruso Alexander Litvinenko se lo dieron Gratis y a escondidas. Lo que no sé con qué lo acompañaron: Agua, una cañita de Cicuta, un chupito de nitrógeno líquido, ... quién sabe.

HombreRevenido dijo...

Eso se lo echarían en la bebida, Animons. Qué razón tenía mi abuela que me decía que tuviera cuidado no fueran a echarme algo en la bebida.

La empanadilla perdida. dijo...

Yo flipo con Juan Mann, no me lo puedo quitar de la cabeza...impresionante

HombreRevenido dijo...

Es una bonita historia ¿verdad, Empanadilla?

La empanadilla perdida. dijo...

La verdad es que sí, es bonita. Por original, sincera, loca y valiente. El "kit de la locura completa sin complejos" ;-)