lunes, diciembre 11, 2006

Sábato y la soledad


A veces volvía a ser piedra negra y entonces yo no sabía qué pasaba del otro lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad.

Fragmento de "El túnel" de Ernesto Sábato, un grande.

4 comentarios:

bio dijo...

los domingos tarde suelen generar elecciones dispares...contra elecciones dispares...antídotos dispares...
..."en mi soledad he visto cosas muy claras que no son verdad"...Antonio Machado

HombreRevenido dijo...

Buena contracita, Bio. Los domingos por la tarde suelen ser duros, pero para mí el de ayer fue una liberación.

Anay dijo...

Grande Sábato, y grande cita.

HombreRevenido dijo...

Sí, Anay, Sábato es un escritor especial (que ya es mucho, en estos tiempos de mediocridad)