sábado, abril 24, 2010

Camino al Mundial (7 semanas) - Las Estrellas


Un día le preguntaron a Menotti cómo se podía marcar a Pelé. "Con una tiza" respondió.

Lo mismo habría que decir de Messi. Su estado de forma actual, su confianza insultante, convierten a Argentina en candidato indiscutible al título mundial. Aunque recordemos que Zidane llegaba exultante a Corea y Japón, y una leve lesión muscular le dejó KO los dos primeros partidos y le hizo jugar a medio gas el tercero. En consecuencia, Francia fue eliminada (o descaliminada, que decimos en mi pueblo).

Todas las Copas del Mundo han tenido protagonistas especiales. Hay una rama entera de la mitología futbolística que se dedica a eso, a los que brillaron cuando todo el mundo miraba.

El primer mundial que vi, el del 82, traía muchos candidatos a gran estrella. La Argentina de Maradona y Kempes se descolgó pronto. La eliminación de Brasil evitó el encumbramiento del gran Zico. Las lesiones mermaron a las dos esperanzas europeas: Kevin Keegan, de Inglaterra, y Rummenigge de la RFA. Francia exhibió el talento superlativo de Michel Platini. Pero por encima de todos brilló un cazagoles tirillas en estado de gracia, el italiano Paolo Rossi.


En el mundial del 86 aparecieron nuevos valores: Emilio Butragueño hizo 4 goles a Dinamarca, en la que ya destacaba otro joven talento: Michael Laudrup. Francia siguió dando la talla con su líder, Platini. Inglaterra aportó a un goleador pillo y valiente, Gary Lineker.
Nadie, sin embargo, llegó al nivel extraterrestre de Diego Armando Maradona, que marcó la diferencia como nunca antes había sucedido.


El mundial del 90 traía a Maradona castigado física y emocionalmente por la vida. Traía a los holandeses Van Basten y Gullit en la cresta de la ola, pero llegaron pronto a la orilla. Baresi, Donadoni o Vialli en Italia cedieron protagonismo a un siciliano peculiar, Toto Schillacci. Argentina añadió al portero Goycoechea al santoral de héroes improvisados. Inglaterra sumó un volante de genio, Paul Gascoigne.
Al final la gran figura fue el centrocampista alemán Lottar Matthaus, que ejercía de niño repetidor en un partido de 4º de EGB.


En el mundial de Estados Unidos hubo dos nombres propios que se disputaron la gloria, ambos geniales, imprevisibles, Romario da Souza y Roberto Baggio. Destellos del sueco Brolin, del búlgaro Stoichkov, el record de Salenko... y poco más.


En Francia 98, el favorito número 1, Brasil, acudía con el número 1 del momento, Ronaldo. La presión la acabó somatizando en una crisis epiléptica antes de la gran final. El gran vencedor fue Zidane, mariscal de Francia (pese a perderse 2 partidos por una agresión absurda a un señor árabe).


Y en el 2002 se invirtieron los papeles: Zidane llegaba como rey consolidado y una lesión le borró del mapa. La Brasil de Rivaldo y Roberto Carlos se ecomendó a su goleador y éste, recién superado el calvario de su terrible lesión de rodilla, no defraudó. Fue el mundial de Ronaldo, el fútbol le debía una.
Las estrellas argentinas naufragaron, una lesión muscular de Raúl sentenció a España (arbitraje a parte), Figo y Portugal se fueron a las primeras de cambio... a lo mejor podemos salvar a Ballack, en la suertuda y tenaz Alemania.


Y en el pasado mundial, ya se sabe. Todo estaba preparado para la coronación definitiva de Ronaldinho, y no, fue el principio de su declive. La historia se iba encaminando hacia la retirada majestuosa de Zidane, pero su expulsión inverosímil en el último momento lo impidió.
Ganó Italia, con su gran figura, Totti, entre algodones. Se lucieron su imponente guardameta, Buffon, un renacido defensa, Cannavaro, y para mí, sobre todos los demás, un mediocentro que influía sobre todos los acontecimientos del juego: Andrea Pirlo.



En Sudáfrica se espera a Messi (Argentina), escurridizo como una rata canguro, mortal como una cobra.


Aunque la estrella podría ser otra.
Habrá que ver la evolución de Kaká (Brasil), piedra angular del gran favorito.


Podría ser Xavi (España), el cerebro del segundo favorito.


Muchos apuestan por Rooney (Inglaterra), el futbolista británico más decisivo en lustros, un purasangre.


Y aunque juegue en un outsider, podría ser también la consagración de Cristiano Ronaldo (Portugal), soldado veloz, atormentado héroe griego.


¿Y por qué no otro? Se admiten apuestas.
Yo sugiero a bote pronto unos cuantos: Robben (Holanda), Drogba (Costa de Marfil), Villa o Casillas (España), Ribery (Francia), Tévez o Higuaín (Argentina).

Ufff... sé que os importa un bledo, pero esto ha sido como coleccionar los cromos de Panini.
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4 comentarios:

Orleans dijo...

Creo que éste será nuestro mundial, porque tenemos un equipo consolidado,experto pero joven y atrevido. Nuestro centro del campo es el más talentoso del mundo, con tocadores extraordinarios; en defensa tenemos mariscales; algunos insultantemente jóvenes, pero sobradamente preparados. En ataque, no hay mucho más qué decir.
Brillará Silva, Xavi, Iniesta, Torres,Villa...vamos,nuestros "clásicos"....
Confío al cien por cien en este combinado nacional...que durante el Mundial podría agenciárselo algún platito estrella de los chiringuitos playeros.

HombreRevenido dijo...

Orleans, yo tengo un mal pálpito. A ver como llega la gente de castigada físicamente, a ver como llegan los demás equipos y entonces decidiré ser o no optimista.

Eso sí, está claro que las madres de España han dado buenos mimbres para hacer el cesto.

sucuri dijo...

Sensacional post. Cómo se nota que sabes de esto (y que te gusta).

Me encantó Pirlo en el último mundial. En éste se puede salir Kaká, pero me encantaría que fuera el mundial de Iniesta. Vaya clase que tiene!

HombreRevenido dijo...

Sucuri, lo que está claro es que Kaká e Iniesta van a llegar descansados. Habrá que ver si recuperan la chispa a tiempo. Creo que Kaká tiene una ventaja, tiene detrás a un bloque muy sólido, lleno de gladiadores con calidad, que se van a matar para que él se luzca. Dunga quiere hacer de él su Zidane.

Gracias por el elogio. El fútbol no es muy popular en la Academia, pero aquí seguiremos, todos los findes, con la previa del mundial.