miércoles, abril 21, 2010

Desayunos


Preguntaba el otro día Ana (cuyo blog en la web de la Sexta es perfectamente reconocible porque los otros blogs le miran con envidia) por un tema que me interesa bastante: el desayuno.

Bueno, si soy sincero, este asunto del desayuno me ha resbalado desde siempre, y no debería. El desayuno es la comida más importante del día, nos dicen. ¿Cómo? ¿Qué quién lo dice? ¡¡Pues todos!!.

Empezaré contando lo que he desayunado hoy, ¿estáis preparados?.
Una natilla de esas de chocolate de Danone con galletas.
Ya sé, ni rastro de tostadas con mermelada y mantequilla, ni zumo, ni leche, ni café…
Claro que me gustaría uno de esos buffets libres de restaurante en el que te pones tibio a todo, pero ni estoy de vacaciones ni tengo sirvientes.
Así que suelo desayunar guarradas así. Un poco de leche y unas galletas. Un poco de helado con croquetas. Zumo de tomate y nueces. Magdalenas con foie-gras.

Imaginaré ahora mi desayuno ideal de una mañana de sábado...
Umm, bien. Ahora pensaré en un desayuno comestible, no metafórico.

Tiene varios ingredientes:
1) Una acompañante. A poder ser con conversación divertida.
2) Un pincho de tortilla (es mi fantasía, así que a callar)
3) Un cortado o una cocacola (según la presencia de ánimo).

Podemos añadirle un periódico.
Dos periódicos.
Un paseo matinal.
O mejor, volver a la cama.
.

8 comentarios:

raza becaria dijo...

Lo del desayuno frío tipo tortilla y cocacola es estupendo, siempre y cuando te hayas duchado antes de desayunar. Comer salado sin ducharte es una paradoja, imagino que el 100% del mundo opina como yo porque es que lo veo clarísimamente.

Desayunar con alguien es sinónimo de confianza, mola. Desayunar con periódico es genial cuando te has librado de alguien con quien no te apetecía desayunar y abres las páginas del diario y piensas: "Guerras en oriente próximo, por fin algo estimulante".

Gracias por tu contestación, enhorabuena por los 100 afiliados.

PD: la envidia es mi segundo pecado favorito. La lujuria es el primero, pero solamente por cuestiones de orgullito literario.

nhtg dijo...

Dos cosas. Lo primero es que, a no ser que esté en un buffet libre de un hotel, yo desayuno siempre café con leche mojando unas galletas especiales (que no divulgaré) llamadas en mi casa de siempre galletas de nhtg y ahora galletas de papá. Lo segundo es que no alcanzo a comprender que alguien pueda desayunar sin ducharse, dulce o salado. Ahora, coincido en que puestos a no haberse duchado, el salado como que pega menos. El foie en las magdalenas, entiendo que en virutas, ¿no?

HombreRevenido dijo...

Raza Becaria, pensaré en tu teoría de la ducha y el desayuno salado. El 100% es mucha gente, me lo tomaré en serio.

El periódico puede separar o puede unir. En ambos casos el efecto es positivo.
Gracias a ti por preguntar, una entrevistadora profesional en mi casa, el honor es mío.

Nhtg, será una cuestión de orden, de costumbre, de evolución o de progreso, pero yo he desayunado montones de veces sin ducharme.
Sin ducharme ni antes ni durante, se entiende.

Quizás la civilización ha perdido de vista el desayuno y no hay costumbres, no hay tradiciones. Las religiones se han empeñado en regularlo todo, desde el mundo horizontal de la cama, hasta el mundo vertical del homo erectus, nunca el desayuno. A lo mejor, si algún profeta judío se hubiera puesto a ello, yo estaría condenado para toda la eternidad.

Para la magdalena puedes usar virutillas de foie o untar paté. Ambas opciones son igual de deliciosas (esto es, poco).

Ra dijo...

Eres muy bueno, monito.






[¿Ducharse antes de desayunar -si es en casa-, no es casi antihigiénico? (esmaili colorado)]

Nana dijo...

Pues yo últimamente, me he puesto estupenda y suelo desayunar dos tostadas con mantequilla y mermelada, zumo de naranja, y leche con nesquick [si tomo café me pongo más nerviosa que Julio Iglesias el día del padre]. Como tengo unos desarreglos de sueño acojonantes, no sería la primera vez que me despierto a las seis de la tarde y me pongo a desayunar en el comedor, mientras mi compañero de piso chino ya se está preparando la cena.

El desayuno es muy importante, sí.

HombreRevenido dijo...

Y además lo estoy, Ra.
Para contentar todas las teorías propongo ducha, desayuno y ducha. Y si se quieren añadir verbos intermedios mucho mejor.

Tener un compañero de piso chino suena exótico, Nana, incluso más que desayunar a las 6 de la tarde (a quién no le ha pasado). El desayuno con jetlag, si el jetlag es voluntario, también tiene su encanto (resaca aparte, si procede).

Yo soy adicto a la cafeína y así estoy, nervioso perdido.

Orleans dijo...

Para desayunar lo mejor es ponerse dulce en compañía..para terminar saboreando "lo salado"... ;)

HombreRevenido dijo...

Orleans, cuánta razón.