martes, julio 15, 2008

De crisis


Me hacen gracia los políticos cuando hablan de las desaceleraciones económicas, poniendo en bandeja los chistes, con esa hábil desvergüenza que, en ocasiones, constituye su único mérito. Tener un poco de crisis es como estar un poco embarazada. Me fascina el uso creativo del lenguaje. Me asquea la mediocridad de nuestros notables.

No quiero hablar de las crisis compartidas, prefiero hacerlo de las unipersonales. Pero me voy a tomar mi tiempo, porque es verano y esto no lo lee nadie (lo sé).
Sirva de aperitivo este discurso de Steve Jobs en una memorable intervención en la universidad de Stanford.

Seguro que lo habéis visto ya, ¿verdad? Pues lo volvéis a ver, que merece muchísimo la pena.

Primera parte:


Segunda parte:



El centrifugado de la crisis perpetua (la vida).
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7 comentarios:

Anay dijo...

Qué-grande.
Las conexiones, los reveses, los ideales, la muerte, la vida.

Directo a mis favoritos :)

HombreRevenido dijo...

Realmente, Anay, este es un vídeo que todos deberíamos revisar cada cierto tiempo. Sencillo y contundente.

Pistols dijo...

La clave es la sencillez, no hay duda, lo hace conciso y entendible. Espero que se difunda rapidamente, pues como dices, todo el mundo debiera escuhar lo que aqui nos cuenta Don Steve Jobs.

HombreRevenido dijo...

Sí, Pistols, y a medida que uno crece suele apartarse de esa sencillez original. Es bueno retornar gradualmente a ella.

Anónimo dijo...

Steve tiene cancer de pancreas, y no tiene muy buena pinta el asunto.

Orleans dijo...

Muy bueno.Texto enorme.Interprete honesto.
Lamentablemente,la politica funciona a traves de medias verdades.Y lo peor de todo,los ciudadanos lo sabemos,y aun asi,permitimos que se rian en nuestro jeto.

HombreRevenido dijo...

Anónimo/a, no lo sabía, ¿el mismo del que se recuperó en su momento?
Bueno, esperemos que le vaya lo mejor posible.

Orleans, los ciudadanos lo sabemos y en el fondo creo que nos gusta. Es como fabricarse un dios para poder ser un siervo. Fabricamos a nuestros políticos para que nos humillen sistemáticamente.