jueves, julio 03, 2008

Postales del tío Matt - 2 - Formentera


Querido sobrino Gobo,
las extrañas criaturas muestran a menudo hábitos que me desconciertan. En mi propósito de exploración seguí a uno de ellos a un paraje inquietante, sereno como una cueva confortable y sin embargo soleado. Usamos para llegar un artilugio sinigual, un mirador móvil que se mueve por encima del agua y salpica. Justo al llegar descubrí que si hay mucha agua junta en un lugar (y allí había más que en ningún otro sitio que conozca), paradójicamente, el agua , al beberla, no quita la sed.

Ese asunto de la sed me pareció conmovedor y decidí investigar qué harían las extrañas criaturas para superarlo. Para mi sorpresa, su principal actividad era tumbarse bajo el sol, a menudo sin ropa.
De vez en cuando entraban al líquido ondulante. Como a los fraggel nos encanta nadar intenté imitarles, pero el vaivén del agua me impedía avanzar o retroceder. Una de esas criaturas femeninas sin cola me ayudó a salir, y luego, de forma amorosa me tumbó en la arena y me besó con fuerza. Azorado me disculpé y me alejé de allí. Debo de ser para ellas una especie de individuo irresistible, de macho alfa.


Adentrándome en el interior descubrí que viven en unas enormes cuevas que llaman hoteles. Y se desplazan montados encima de unos extraños animales ruidosos a los que cogen de los cuernos, o encima de alguna de sus crías, más delgadas, lentas y silenciosas, con quienes conviven en aquel lugar. ¿Por qué no corréis libres? le pregunté a una de esas especies, la versión adulta y ruidosa. No respondió. Están tan domesticadas, pensé, que se han vuelto displicentes. No como un curry, que si le preguntas, aunque sea por deferencia, aunque le estés molestando, te contesta.


Al final le cogí el gusto a las orillas arenosas. Observé que todas las mañanas, poco a poco, se van desplegando una especie de hongos gigantes que dan sombra a las extrañas criaturas. Observé también que los que permanecían mucho tiempo al sol empezaban a acumular calor y a cambiar de color. Comprendí que pasear con los pies, sólo los pies, en el agua no era peligroso. Entendí que las extrañas criaturas vienen aquí a descansar o a aparearse. No me quedé para comprobarlo, por si las moscas.

Un abrazo de tu tío el viajero Matt
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7 comentarios:

cardo dijo...

mira con el tío Matt como ha espabilado: de lourdes a formentera. quien estuviera en esas playas ...(aunque hoy casi que hasta me conformaría con estar en Lourdes)

engarde dijo...

¡¡Que grande el tío Matt!!
A ver cual es su próximo destino porque de Lourdes a Formentera no hay término medio, jajaja

HombreRevenido dijo...

Cardo, son sitios diferentes, aunque ambos dos de ocio y fervor a partes iguales.
Yo me conformaría con estar a viernes, aunque fuera en el infierno.

Engarde, hay tantos rincones inexplorados que las excursiones del tío Matt pueden llevarnos de Escandinavia al Caribe sin pasar por la casilla de salida.
Volveré a jugarme la vida frente a Sprocket y compañía para traeros una nueva postal.

Pistols dijo...

Joe con el Tio Matt, no se corta un pelo, claro que entre Formentera y Lourdes hay pequeñas diferencias, de altitud cuando menos.
La segunda postal crea en mi mente una duda...."si llega una ola grande donde te metes???"...(Aunque la playa parece tranquila, jeje.

HombreRevenido dijo...

Pistols, el tío Matt es un valiente, como vosotros, que os adentráis en este terreno blogístico inhóspito. Y así os va.

Si llega una ola grande te entierras en la arena. Eso o rezar. Porque seguimos hablando de Lourdes ¿no?

la maru dijo...

Querido tio Matt: ten mucho cuidado en aquellas tierras. Se han dado casos en que los hongos que dan sombra, cierran su paraguas tal que plantas carnívoras, engullendo a personas enteras, con arena y todo. Aquí todos estamos bien, ansiosos de seguir tu expedición a través de tus historias. Cariñosamente, se despide GOBO.

HombreRevenido dijo...

Maru-Gobo, se lo haré llegar.
El día que el puñetero aprenda que ahora lo que se lleva es el e-mail podremos comunicarnos mejor.
O que se abra una cuenta en twitter, ya puestos...