jueves, julio 24, 2008

Diedro


Andaba yo aquí dándole vueltas al tema de la semana, indeciso, porque el sexo es un asunto con tanto potencial, del que sé tan poco... así que elucubrando manejaba varias ideas. Podía anticiparos el guión de una película porno que estoy preparando, pero sería arriesgarme a que alguien me arrebatara la idea y me quedara sin el lucro que presiento. Os avanzo una cosa, va sobre el Ratoncito Pérez, ya si eso os imagináis el resto. El caso es que este tema era regulero, no era acorde con esta tribuna que la Academia me cede diariamente. Tenía que ser más abstracto, hablar de cosas serias, del Orgasmo por ejemplo, con lenguaje ecuménico, como si hablara del Espíritu Santo.

Con el paso del tiempo (exactamente un minuto) he deducido que no puedo escribir sobre cosas profundas con prisa porque no me sale. Necesitaría un ambiente adecuado, unos preliminares, una música sugerente, unas caricias, nada de aquí te pillo aquí te mato. Descartado pues.

Entonces me han venido a la mente tres frases sobre un mismo tema. ¡Hurra!. La memoria es la tabla de salvación del mono escritor.

Decía Woody Allen que "Siendo bisexual se duplican las posibilidades de tener una cita el sábado por la noche". ¿Os imagináis? sentirse atraido del mismo modo por hombres y mujeres, un chollo, un universo de matices por explorar. En el guión de "El otro lado de la cama" de David Serrano se comenta, a modo de gag recurrente, que todos somos bisexuales. Así que problema resuelto. Pero... la realidad no nos acompaña. ¿Será por los prejuicios generacionales? ¿por nuestra educación? o porque la bisexualidad es un camelo. Algunos gays opinan que la bisexualidad es lo que dices hasta que estás fuera, una especie de estación intermedia, en plan crisálida. Quién sabe.

La historia y la wikipedia nos dicen que los griegos ya eran un poco así, que les daba igual la carne que el pescao. Pero no os creáis que sólo los griegos de a pie, o los filósofos (esos eternos depravados), sino que hasta los más notables tenían su ambivalencia, no olvidemos el caso de Alejandro Magno, rey de Macedonia, y de las macedonias.

No es este Alejandro Magno, ¿verdad?

El caso es que las investigaciones de Alfred Kinsey (no os perdáis la película de Bill Condon sobre su vida) indicaban que sólo entre un 5 y un 10% de las personas eran únicamente homosexuales o heterosexuales. El resto tenía rasgos bisexuales, aunque sólo en un 5% de los casos no tenian preferencia entre los sexos. Sería como si alguien me dijera que yo soy un bisexual al que le gustan muchísimo más las mujeres. Pues oye, puede que sí. Quizás entre el hombre más apuesto y la mujer más asquerosa del mundo pudiera dudar. Pero eso es trampa, porque la vida no es el juego de las sillas.

Tirando de antropologia y repertorio podemos deducir que algo sabían los griegos, que no era una cuestión de vicio solamente. También podemos deducir que hablar de una bisexualidad latente de baja intensidad no soluciona la cuestión. Y si miramos a algunas tribus de guerreros del África donde la bisexualidad es una cuestión de compañía en el campo de batalla, y que se acaba con el fin de la guerra como si tal cosa, vemos que hay toda una carga cultural innegable.


Vale, lo confieso, en mi guión de la película X hay una escena lésbica que de repente se convierte en un trío tras la aparición del varón, falo omniscente, faro que alumbra el camino. Esa fantasía comercial vende, lo sabe hasta una niña de 12 años. Cómo vamos a decidir si las cosas existen o no existen si estamos completamente locos (y lo sabemos).

Con otra moral, en nuestra sociedad habría más bisexuales, estoy seguro. Sin embargo, con menos homofobia (la mayoría interiorizada) disminuiría su militancia, claro.

De todos modos, conocer la realidad de las cosas es siempre interesante. Y todo lo relacionado con el deseo es algo que parece doblemente interesante. Pero sin etiquetas, ni como escudo ni como estigma.
Cada cual con su vida y sexo para todos.
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11 comentarios:

Dina dijo...

Mu interesante esto del puntito bisexual... ya sabía yo que había algo que se nos escapaba de las manos... Si los griegos lo era... ¿a que estamos esperando?

Orleans dijo...

Me encanta acostarme con mujeres.Hasta ahí puedo leer.

la maru dijo...

Mi mente enferma ha hecho que leyera "Peli porno y Ratoncito Perez" en un mismo párrafo! A donde vamos a llegar! De alguién que colecciona dientes de leche! Me encanta lo que cuentas y cómo lo cuentas. Estoy deseando ver la peli ahora que me he aficionado a este género. (Es broma, ya me viene de lejos)

HombreRevenido dijo...

Yo estoy esperando un poco a hacerme a la idea, Dina. Estas cosas hay que hacerlas poco a poco, y con cariño.

Orleans, a mí también me pasa eso. ¿Será grave?

Maru, no ha sido tu menta enferma (que pa todo tiene también), ambos conceptos aparecen relacionados en el mismo párrafo. Pienso que sería un éxito garantizado.
En la Academia seguiremos contando las cosas así, porque no sabemos hacerlo de otra forma.

Peibols dijo...

Yo soy de esa clase de gayers que no cree en la bisexualidad (masculina, la femenina sí que me la creo).

Pero al tema.
Por primera vez, y espero que me perdones, vengo a corregirte.
Con toda mi pluma y mi humildad.

Los griegos no creían en la bisexualidad, no te equivoques.
Los griegos eran muy machistas.
Que no es lo mismo.
Para ellos la mujer era una raza inferior y por ello sólo formaban parte de la sociedad como estamento familiar y modo de reproducción.
Para los griegos, obsesionados con la belleza y la perfección, lo MÁS era un hombre.
Por ello estaba tan bien visto el sexo entre hombres.

Además de que a los púberes, para que aprendieran lo que era ser un hombre, se les secuestraba (generalmente un aguerrido militar amigo del pafre) que se llevaba al hijo durante unas semanas a enseñar las artes de la guerra y del placer.

Yo es que el porno con escenas lésbicas es como Cocina Conmigo de la DS, que me parece que está bien para el que le gusta, pero a mi personalmente me sobra.

Y voy a dejar de poner serio, que me hace parece menos guapo.

HombreRevenido dijo...

Acepto tu corrección, Peibols, porque no te falta razón.
El ejemplo de los griegos lo utilizaba por una cuestión de visibilidad, porque es el tópico más a mano. Es evidente que las sociedades patriarcales son machistas, y la bisexualidad griega era puramente masculina. Pero no me negarás que son un ejemplo de que las obsesiones culturales o estéticas pueden propiciar cierta educación que lleva consigo un comportamiento o una forma determinada de afrontar el deseo.

Peibols dijo...

No te lo niego.
Solo ponía la puntilla.

Pero que no me gusta ponerme así de serio, que pierdo esta imagen de party monster, buena para nada, boba y rubia que tantos años me ha costado elaborar.

Ahora la gente pensará que hasta leo algo que más que la SuperTele.

Concha Velasco es lo más!!!!!!!!!

HombreRevenido dijo...

Peibols, aquí Conchita Velasco no es bien recibida.
Ya lo sabes.

Has estado profundo (ejem), pero se ha notado que era una pose. Sigue así.

Pequeña Silvi dijo...

Yo creo que el grado de bisexualidad de cada uno es directamente proporcional a la cantidad de alcohol ingerido x lo mal que esté de lo suyo en ese momento...
...aunque yo, si no hay casera, no como

HombreRevenido dijo...

El alcohol deshinibe, el alcohol nubla el entendimiento, ambas cosas pueden favorecer la experimentación. Podría ser, Pequeña Silvi, pero solamente en casos extremos, digo yo, en las personas que ya están en el filo.

Alberto Colombo dijo...

Tildeme de paleozoico Mono pero ni ahi, jamas se me cruzo la bisexualidad.....son tan lindas las mujeres.... y hay tantas.

Una vez, una de esas leyendas urbanas de Buenos Aires decia que Freddy Mercury se habia hecho bi por que se habia cansado de las mujeres..... cual es el munero para cansarse de las mujeres ?

10.000 ?.... 20.000 ?

Seria lindo llegar a esa cifra para comprobarlo pero necesito muuuuuchas vidas...je